sábado, 17 de enero de 2015

Birdman


Birdman
En Cartelera: Sí     Valoración artística: Buena

Dirección: Alejandro González Iñárritu
Año: 2015
Público: Adultos (3)
Contenidos: VXD
Valoración moral: Con inconvenientes
Contenidos: Imágenes (algunas V, X), Diálogos (algunos D)

Dirección: Alejandro González IñárrituAño: 2014. País: USADuración: 119 min. Género: Comedia dramáticaInterpretación: Michael Keaton  (Riggan), Emma Stone (Sam), Zach Galifianakis (Jake), Edward Norton (Mike), Naomi Watts (Lesley), Andrea Riseborough (Laura), Amy Ryan (Sylvia). Guion: Alejandro González Iñárritu, Nicolás Giacobone, Alexander Dinelaris y Armando Bo. Producción: Alejandro González Iñárritu, John Lesher y Arnon Milchan. Diseño de producción: Kevin Thompson. Vestuario:Albert Wolsky. Distribuidora: Hispano FoxfilmEstreno en España: 9 Enero 2015.
Reseña: 
   Riggan es un actor que se hizo famoso hace años interpretando al célebre superhéroe Birdman. Ahora, ya sexagenario y todavía profundamente obsesionado con aquel papel, monta en Broadway una prestigiosa obra teatral de Raymond Carver con el fin de dar un giro a su vida y recuperar a su familia. Pero, en plena preparación, debe sustituir a uno de los actores principales.

   Tras ganar numerosos premios de la crítica, esta nueva tragicomedia del mexicano Alejandro González Iñárritu (Amores perros, 21 gramos, Babel, Biutiful) opta a siete Globos de Oro 2014: mejor película de comedia o musical, director, actor de comedia o musical (Michael Keaton), actriz de reparto (Emma Stone), actor de reparto (Edward Norton), guion y música. Pesan un poco su introspectivo tono intelectual y existencial —que a ratos aleja los personajes del espectador—, así como el cierto fatalismo de su progresión narrativa, mucho más cercana a la tragedia que a la comedia. Pero esos obstáculos son ampliamente superados por su honesta mirada al denodado esfuerzo físico y psíquico que exige la creación artística, al peso de la fama, a las adicciones supuestamente imprescindibles, al papel del público y la crítica, a la permanente tentación del narcisismo y a los posibles efectos nocivos de ese peligroso cóctel en las relaciones familiares y personales.

   Todo eso se hace carne, sudor y sangre gracias a un reparto sensacional, liderado por un pletórico Michael Keaton, el Batman de las dos películas que Tim Burton dirigió sobre el superhéroe en 1989 y 1992. Y lo desarrolla González Iñárritu a través de una portentosa puesta en escena hiperrealista, aunque con insertos mágicos, que simula muy hábilmente un único plano secuencia de dos horas con cámara subjetiva, al estilo de La soga, de Alfred Hitchcock. Elogio especial merece la singular partitura minimalista del mexicano Antonio Sánchez —prestigioso batería del Pat Metheny Unity Group—, tan incómoda como dramáticamente eficaz en su casi exclusivo recurso a la percusión. En fin, una película distinta, áspera, ardua quizás, con frecuencia incómoda, desazonadora e incluso grosera, pero que atesora muchísima humanidad en sus patéticos e hipnóticos fotogramas. 
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