jueves, 23 de marzo de 2017

Las cuentas, sin Dios, no cuadran.

“Creemos en Dios. Esta es nuestra opción fundamental. Pero, nos preguntamos de nuevo: ¿es posible esto aún hoy? ¿Es algo razonable? Desde la Ilustración, al menos una parte de la ciencia se dedica con empeño a buscar una explicación del mundo en la que Dios sería superfluo. Y si eso fuera así, Dios sería inútil también para nuestra vida. Pero cada vez que parecía que este intento había tenido éxito, inevitablemente resultaba evidente que las cuentas no cuadran. Las cuentas sobre el hombre, sin Dios, no cuadran; y las cuentas sobre el mundo, sobre todo el universo, sin él no cuadran. En resumidas cuentas, quedan dos alternativas: ¿Qué hay en el origen? La Razón creadora, el Espíritu creador que obra todo y suscita el desarrollo, o la Irracionalidad que, carente de toda razón, produce extrañamente un cosmos ordenado de modo matemático, así como el hombre y su razón. Esta, sin embargo, no sería más que un resultado casual de la evolución y, por tanto, en el fondo, también algo irracional.

Los cristianos decimos: «Creo en Dios Padre, Creador del cielo y de la tierra», creo en el Espíritu Creador. Creemos que en el origen está el Verbo eterno, la Razón y no la Irracionalidad. Con esta fe no tenemos necesidad de escondernos, no debemos tener miedo de encontrarnos con ella en un callejón sin salida. Nos alegra poder conocer a Dios. Y tratamos de hacer ver también a los demás la racionalidad de la fe, como san Pedro exhortaba explícitamente, en su primera carta (cf. 1 P 3, 15), a los cristianos de su tiempo, y también a nosotros.”


Pasaje de: Benedicto XVI - Joseph Ratzinger. “Fe y razón según Benedicto XVI.”

miércoles, 22 de marzo de 2017

El Congreso rechaza la PL de Unidos Podemos sobre la eutanasia


La Cámara Baja ha rechazado que se debata la Proposición de Ley sobre la eutanasia presentada por Unidos Podemos. La mayoría de los grupos consideran que la propuesta tiene lagunas jurídicas y serios interrogantes éticos y deontológicos para el médico.
Diego Carrasco. Madrid   |  21/03/2017 19:40

El Congreso de los Diputados ha rechazado este martes por 132 votos en contra, 86 a favor y 122 abstenciones la Proposición de Ley orgánica sobre la eutanasia presentada por el grupo Unidos Podemos. El grupo parlamentario que han votado en contra ha sido el PP y la mayoría de las abstenciones han salido del Grupo Socialista y de Ciudadanos. La mayoría de los grupos han coincidido en que se necesita un debate sosegado y un amplio consenso. Ninguno de ellos rehúye el debate social que plantea las decisiones en el final de la vida. De ahí que todos apelan a la elaboración de una ley básica de muerte digna dotada de amplios recursos para los cuidados paliativos. En consecuencia, rechazan la proposición de ley para despenalizar la eutanasia.
Unidos Podemos ya registró en el mes de enero la proposición de ley, hoy debatida, para legalizarla la eutanasia y garantizar su práctica en toda España. De tal manera que quede despenalizado el suicidio asistido del Código Penal. Tanto Marta Sibina como Alberto Garzón y Pablo Iglesias, diputados del GCUP-EC-EM, han señalado las encuestas realizadas apoyan que se regule una ley de eutanasia para evitar que haya pacientes que "fallecen con padecimientos insoportables". Estos diputados consideran que los cuidados paliativos aplicados estrictamente no son suficientes para dar respuesta a los dolores de los enfermos. Los tres políticos coincidieron en criticar duramente al PSOE por no apoyar su proposición de ley donde se garantiza el valor de la autonomía personal, la solidaridad y la compasión.

Pilar Cortes Bureta, del Grupo Popular, ha explicado que una cosa es "dejarse morir y otra muy distinta es pedir a un tercero, médico, que cause la muerte". Por tanto, estaríamos obligando al médico a que ejecute una muerte cuasioficial. Para Cortés, la PL presentada plantea numerosos interrogantes éticos y jurídicos. En este momento no es oportuna una ley de eutanasia en España porque "la vida siempre es digna desde el principio hasta el final". Lo que se necesita es potenciar más los cuidados paliativos para evitar en la medida de lo posible que los enfermos mueran con dolor.
Gregorio Cámara Villar, del Grupo Socialista, ha explicado que todavía son muy escasos los ordenamientos jurídicos que permiten la eutanasia y el suicidio asistido. Se trata de un debate complejo político, ético, jurisprudencial y deontológico. Desde el GS defendemos la regulación de una ley básica de muerte digan con recursos en cuidados paliativos "en condiciones de igualdad y sin discriminación, ya que todavía existen grandes divergencias en las distintas autonomías". Cámara Villar ha considerado prioritario "escuchar a los médicos y a los juristas".
Francisco Igea, del Grupo Ciudadanos, ha explicado que es "urgente" que se regulen los derechos y deberes en la atención al final de la vida porque en España se muere mal y con dolor. Ha criticado que la PL sobre la eutanasia garantice la objeción de conciencia del médico, pero obliga a éste a buscar a otro facultativo para que le sustituya y "esto no tiene ni pies ni cabeza". En su opinión, "la dignidad no está en cómo morimos sino en cómo vivimos".
Las posiciones de los partidos que integran el Grupo Mixto han sido muy dispares entre sí. Desde Compromís, que apoya la PL, hasta Foro Asturias que la rechazaba.
Es muy probable que la próxima semana se debata en el Congreso de los Diputados la proposición de ley de muerte digna presentada hace unas semanas por el Grupo Socialista.




lunes, 20 de marzo de 2017

La Bella y la Bestia 2017

Beauty and the Beast
  • Público apropiado: Jóvenes
  • Valoración moral: Con inconvenientes
  • Año: 2017
Contenidos: Ideas (en todas las secuencias protagonizadas por Gastón domina en ellas un humor tosco y enrarecido con una boba subtrama homosexual F-)
Reseña: 
La factura general es buena, pero que a la vez no regala apenas momentos memorables y algunos de los que a priori deberían serlo –el baile entre los protagonistas, la batalla contra la turba que asalta el castillo– saben a poco.
Los mejores momentos del film son los que tienen lugar en el castillo y sus alrededores, pues el tono misterioso y romántico atrapa, y casa a la perfección con la fotografía oscura y nevada.
Capítulo aparte merece la música, porque La bella y la bestia es también un musical y la presencia de las canciones es constante, sobre todo en los dos primeros tercios del film. La inolvidable partitura original de Alan Menken brilla aquí en todo su esplendor, con una magnífica y a veces apabullante orquestación.
Sin embargo, el conjunto se alarga en exceso –el prólogo y el epílogo son insustanciales– y baja muchos enteros en todas las secuencias protagonizadas por Gastón, pues domina en ellas un humor tosco y enrarecido con una boba subtrama homosexual, que también enturbia el mágico clasicismo del baile final.
En fin, esta nueva revisión del cuento clásico, aunque vistosa, solo entretiene y fascina a ratos, y se queda muy lejos tanto de la magistral versión íntegramente animada de 1991 como de la excelente versión en imagen real de El libro de la selva, que Disney nos regaló el año pasado. 

El balcón de las mujeres


The Women's Balcony
Contenidos: ---
Reseña: 
Un accidente durante una celebración religiosa provoca una disputa en una comunidad ortodoxa en Jerusalén. Cuando el balcón de las mujeres de la sinagoga se derrumba, dejando a la esposa del rabino en un estado de coma y al rabino en shock, la comunidad entra en crisis. Un joven y carismático rabino aparece para ser el salvador de la comunidad tras el accidente, pero pronto descubrirán su realidad conservadora y misógina. Esto pone a prueba la amistad de las mujeres y provoca una ruptura entre las mujeres y los hombres de la comunidad.
El relato se centra en el poder de la gente sencilla, con ayuda de sus convicciones religiosas, para hacer frente al fanatismo, y a las discriminaciones. En este sentido, se contraponen dos visiones distintas del judaísmo, la de quienes lo vinculan a los valores familiares, a la compasión y al amor, y la de los que se obsesionan con cumplir preceptos extremos, aunque puedan hacer mella en la convivencia. Sus denuncias de las desigualdades de género están tratadas con un tono amable y enorme inteligencia, lo que refuerza su contundencia.
Emil Ben-Shimon debuta en la gran pantalla con una deliciosa “dramedia” que, sin dejar nunca un tono amable y ligero, aborda temas interesantes. Que nadie espere sesudas reflexiones o alambicados dilemas de conciencia. Al final, como pasa en las mejores familias, y especialmente cuando la base de un debate obedece a un tema formal, la sangre no llega al río y las peleas se arreglan con un apretón de manos.

domingo, 19 de marzo de 2017

¡Muchas gracias papá!

Hoy es el día del Padre y desde el Colegio Arenales Carabanchel hemos preparado un pequeño regalo para daros las gracias a todos los papás… Sabemos que todo lo que se haga es poco para agradecer la gran e importante labor de todos los padres de familia del mundo y en especial a todos los papás que forman parte de la comunidad educativa del colegio: padres de alumnos, abuelos de alumnos, padres de profesores, profesores, personal no docente, padres del personal no docente, etc.

¡Muchas felicidades a todos!

sábado, 18 de marzo de 2017

Derechos de las personas con discapacidad

Fernando Pascual, L.C.

      El 3 de mayo de 2008, después de haber sido firmada por más de 100 países y ratificada por 20 gobiernos o parlamentos, entró en vigor la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad. La Convención había sido aprobada por la Asamblea general de las Naciones Unidas en diciembre de 2006.
        Estamos ante un esfuerzo notable para ayudar a millones de personas discapacitadas. Pero surge una pregunta inquietante: ¿qué sentido tiene aprobar esta Convención sin garantizar, al mismo tiempo, la integridad física y la misma existencia de los embriones y fetos humanos con alguna discapacidad?
        La vida de cualquier ser humano antes de su nacimiento merece un cuidado especial. Si esa vida ha iniciado con heridas o daños, genéticos o de otro tipo, necesita mayores atenciones durante el embarazo e inmediatamente después del parto.
        Resulta un contrasentido promover los derechos de los discapacitados ya nacidos mientras se guarda un silencio cómplice ante la masacre continua y discriminatoria de miles de hijos antes de nacer, abortados simplemente porque tenían alguna discapacidad.
        El espíritu que ha llevado a aprobar la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad podría cambiar la situación, si nos llevase a promover un esfuerzo conjunto para evitar las discriminaciones prenatales.
        Si leemos el artículo 1 de la Convención se hace evidente cuál sea el objetivo que se busca con ella:
        “El propósito de la presente Convención es promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por [para] todas las personas con discapacidad, y promover el respeto de su dignidad inherente”.
        En el mismo artículo 1 se explica qué se entiende por “persona con discapacidad”:
        “Las personas con discapacidad incluyen a aquellas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás”.
        En el artículo 2, dedicado a las “Definiciones”, se explica el sentido de la expresión “discriminación por motivos de discapacidad”:
        “Por ‘discriminación por motivos de discapacidad’ se entenderá cualquier distinción, exclusión o restricción por motivos de discapacidad que tenga el propósito o el efecto de obstaculizar o dejar sin efecto el reconocimiento, goce o ejercicio, en igualdad de condiciones, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales en los ámbitos político, económico, social, cultural, civil o de otro tipo”.
        Dejamos de lado otros aspectos de la Convención que necesitarían un análisis más detallado. Sólo resulta oportuno notar aquí un punto preocupante: la inclusión en el artículo 25 del confuso concepto de “salud sexual y reproductiva” que para no pocos países es sinónimo, entre otras cosas, del así llamado (abusivamente) “derecho al aborto”.
        Dejando de lado lo anterior, sea bienvenido el esfuerzo mundial por ayudar a los cientos de millones de discapacitados en el ejercicio de sus derechos fundamentales. Sea bienvenido el trabajo de los gobiernos y de la sociedad para que nadie sufra daños en su integridad física ni sea marginado en los diversos ámbitos en los que pueda desarrollar sanamente sus proyectos existenciales.
        Sea bienvenido, sobre todo, en el espíritu de la Convención, y por encima del silencio que en el texto actual reina sobre el tema, el esfuerzo de todos por erradicar cualquier aborto sobre seres humanos con discapacidades. Ellos, como cualquier otro hijo, tienen derecho a nacer, sin discriminaciones. Tienen, especialmente, necesidad de amor, que es lo más hermoso que los adultos podemos ofrecer a cada uno de los miembros de la familia humana.

jueves, 16 de marzo de 2017

El viajante

Forushande
Contenidos: Imágenes (varias V)
Reseña: 
Irán. Un joven matrimonio de clase media se ve obligado a dejar su piso porque el edificio amenaza ruina. Son personas cultas, delicadas, ambos trabajan de actores en una compañía de teatro y él además da clases de literatura en un colegio, donde es muy querido por los alumnos. Se trasladan entonces a vivir a un nuevo piso ofrecido por un compañero Por un descuido la mujer sufrirá una agresión mientras está duchándose y su marido está ausente. El pesar y la frustración se apoderarán del matrimonio.
Trama aparentemente sencilla para hablar de las diferentes reacciones suscitadas tras una agresión: el dolor profundo puede convertirse en un callejón sin salida y dar lugar a imprevistas consecuencias, donde salen a relucir la humillación, el miedo, la culpa, la venganza o el perdón.
Llama la atención cómo Farhadi objetiva el conflicto sobre el tapete en la secuencia clave del film, un primor de intensidad, dramatismo y planificación que te deja completamente pegado a la butaca.
Una película intensa a la vez que sobria, que se dirige a partes iguales a la razón y al corazón. Un Oscar merecido, a pesar de las probables razones políticas de su concesión. Las interpretaciones son muy buenas. 

Logan

Logan
Contenidos: Imágenes (varias V)
Reseña: 
En un futuro cercano, un cansado Logan cuida del Profesor X en un escondite en la frontera de México. Los intentos de Logan por esconderse del mundo y ocultar su legado terminan súbitamente con la aparición de una joven mutante perseguida por fuerzas oscuras.
James Mangold dirige con pulso firme la mejor de las películas generadas alrededor del universo X-Men de Marvel. Con tono crepuscular, imagina un futuro cercano de tintes apocalípticos donde los mutantes son poco menos que una especie en extinción. Lobezno-Logan ejerce de chófer de limusinas y cuida a un profesor Xavier nonagenario que sufre frecuentes ataques ligados a sus poderes mentales. La aparición de una mujer mexicana con una niña destapa un proyecto ultrasecreto y la posible existencia de Edén, un lugar que alberga a jóvenes mutantes.
Aunque violenta –y algunas acciones tienen a la niña Laura como protagonista–, destaca un guion de hierro y no falta la acción espectacular de tipo fantástico. Con formato de road-movie, el “viaje de los héroes” alterna dicha acción con escenas que subrayan la añoranza del hogar y la familia como remansos de paz. Una idea remachada por la cita explícita al western clásico Raíces profundas. 

miércoles, 15 de marzo de 2017

EE.UU.: Más mujeres en profesiones tradicionalmente masculinas


15.MAR.2017Fuente: The New York Times
Las mujeres estadounidenses han incrementado en los últimos quince años su acceso a profesiones tradicionalmente consideradas masculinas, como la medicina, el derecho y los negocios, mientras que los hombres pertenecientes a grupos en cierta desventaja social han pasado a ocupar puestos mayoritariamente femeninos, según un estudio de la Universidad de Rutgers, de la que The New York Times ofrece un avance.
Los investigadores ha utilizado los datos del censo para rastrear 448 ocupaciones. Estas son consideradas masculinas o femeninas si en el año 2000 tenían más del 60% de trabajadores de uno de los dos sexos, y se consideran feminizadas o masculinizadas si en 2014 ese porcentaje había variado en 4 puntos porcentuales. Ello ocurrió en 27 profesiones.
Según el estudio, hay algunos matices en este “intercambio”: las mujeres que han incursionado en las profesiones masculinas “más prestigiosas” han sido, por lo general, blancas, nacidas en EE.UU., con alto nivel educativo y casadas; en cambio, los hombres que entran en ámbitos de predominio femenino asumen labores menos valoradas socialmente y son mayormente afroamericanos, hispanos, inmigrantes, pobres y con un bajo nivel de estudios.
De las profesiones en las que ha aumentado la presencia femenina, la investigación señala algunas variaciones: en ciencias naturales, ha pasado del 29% a casi el 52%; en optometría, del 26% al 40%; entre los corredores de bolsa, del 62% al 75%, y la misma tendencia entre los veterinarios y los especialistas en agricultura y alimentación.
Por el contrario, ahora hay menos mujeres que trabajan como modelos y promotoras de productos (del 80% al 70%), como ensambladoras de maquinaria (del 25% al 15%) y como operadoras informáticas (del 55% al 47%). También ha caído su presencia como obreras de la industria textil (–5%) y como vendedoras de tiendas (–10%).
Por su parte, los hombres muestran una menor tendencia a cambiar hacia profesiones de superior nivel que han sido tradicionalmente desempeñadas por mujeres, como la enfermería y el magisterio (esas carreras se “masculinizaron” apenas 2 puntos porcentuales).

El estudio muestra, además, que el acceso de las mujeres a mejores ocupaciones se produce, en buena medida, como resultado de que otros, hombres, han dejado el puesto vacío y han tomado uno mejor. En esta suerte de escalera mecánica, a las mujeres les siguen los hombres inmigrantes, que pasan a ocupar los trabajos abandonados por aquellas. La dinámica, según una investigación de la Universidad de Washington, citada por el Times, no sería nueva: ya a principios del siglo XIX, los inmigrantes irlandeses tomaron el lugar que habían dejado atrás las mujeres estadounidenses en la industria textil, cuando se fueron a trabajar como maestras, un empleo de clase media que ya los hombres estaban dejando de ejercer.

El anclaje legal de los conciertos educativos



Por Alejandro González-Varas, Aceprensa

La Declaración Universal de Derechos Humanos y la Constitución Española reconocen la libertad de enseñanza como parte del derecho a la educación. Para que esta libertad sea real, deben cumplirse dos requisitos: que pueda ser ejercida por todos, independientemente de su poder adquisitivo, y que exista variedad de oferta. Los conciertos permiten que se cumplan ambos. Lo mostramos en forma de preguntas y respuestas.


¿Son los conciertos un derecho?

Los conciertos educativos se han pensado desde sus orígenes –con la Ley Debré francesa de 1959– para facilitar el ejercicio de los derechos fundamentales. Centrándonos en el marco español, el artículo 27 de la Constitución (CE) relaciona el derecho a la educación con la libertad de enseñanza, en sus diferentes manifestaciones. Con los conciertos se pretende que los padres, únicos titulares del derecho fundamental a elegir la educación de sus hijos –artículo 27.3 CE–, puedan tener diferentes modelos educativos para elegir libremente en un régimen de igualdad.
Por tanto, los poderes públicos, en atención al mandato constitucional de garantizar que las libertades individuales sean realmente efectivas (artículo 9.2 CE), deben remover los obstáculos –también los económicos– que impidan el ejercicio de los derechos fundamentales. Si la Administración quita los conciertos y no ofrece otras alternativas de financiación –por ejemplo, los cheques escolares–, estos centros no podrán mantenerse, y se desincentivará la creación de otros nuevos. Entonces habrá menos oferta donde elegir. En definitiva, nos abocaríamos a tener una enseñanza monocolor, sólo pública, y sin diferencia de modelos.
El Tribunal Supremo ha señalado en varias sentencias la importancia de las decisiones referentes a la financiación de la enseñanza, ya que afectan directamente al contenido esencial del artículo 27 de la Constitución. Una restricción injustificada de un concierto ignoraría, además, que el artículo 27.4 de la Constitución impone a los poderes públicos el deber de financiar la educación obligatoria respetando la igualdad. También el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas establece1 esta relación entre gratuidad y enseñanza obligatoria.

¿Puede el Estado imponer restricciones?

El artículo 27.9 CE obliga a que el Estado ayude a los centros educativos que reúnan los requisitos que establezca la ley. Estos han de respetar el contenido esencial del derecho fundamental de libertad de enseñanza; no se puede optar por anularlo.
Toda persona o entidad tiene derecho a crear y dirigir un centro de enseñanza –artículo 27.6 CE–, y a conferirle un ideario o carácter propio –religioso o de otro tipo– según indica el artículo 115 de la Ley Orgánica de Educación (LOE). Precisamente así aseguramos esta pluralidad de oferta. También se facilita que el profesor pueda desarrollar sus funciones en un centro con cuyo ideario se identifica.
Conviene tener presente desde el primer momento que el concierto tiene una naturaleza contractual. No se trata, por tanto, de una subvención, ni de un otorgamiento gratuito de dinero de la Administración al titular del centro. Antes bien, del concierto surgen derechos y obligaciones para ambas partes: la Administración traslada ese dinero, y el colegio debe ofrecer la enseñanza de forma gratuita, además de aceptar un sistema de funcionamiento determinado por la ley. Es verdad que la configuración que deben adoptar estos centros les aproxima, en algunos aspectos, a los públicos. Así sucede, por ejemplo, con la estructura de los órganos de gobierno, o el sistema de admisión de alumnos. Sin embargo, esto no significa que el centro pase a ser público, o que dependa de la Administración más allá de lo debido. Cada parte ha de cumplir con las obligaciones que asume al realizar este contrato, pero no puede exigir más de lo que corresponde.

¿Podrían extenderse los conciertos más allá de la enseñanza obligatoria?

Es cierto que el artículo 27.4 reconoce la gratuidad de la enseñanza en los niveles obligatorios. Pero el artículo 27.9 garantiza que todo centro de enseñanza privado, cualquiera que sea su nivel, reciba ayudas por parte de los poderes públicos cuando reúna los requisitos que la ley establezca. Es verdad que allí no se dice que esa ayuda tenga que ser necesariamente económica. Sin embargo, si tenemos en cuenta que la cuestión dineraria será normalmente el principal condicionante que impida la elección de un colegio privado, también es lógico pensar que la principal ayuda que este reciba para ofertar su modelo educativo sea la monetaria. 
Cabe añadir que el Tribunal Constitucional2 ha admitido que, aunque no fuera lo previsto originalmente, los centros que ofrecen educación en etapas no obligatorias pueden acceder a financiación pública. Esta operación se realizará a través de los denominados “conciertos singulares”, reconocidos expresamente en el artículo 116.7 de la LOE.

¿Se pueden denegar conciertos por “necesidades de escolarización”?

La mención de las necesidades de escolarización aparece en el artículo 116 de la LOE, como uno de los criterios para establecer conciertos educativos. Sin embargo, como indica el mismo artículo, los conciertos se firmarán en atención a lo establecido en los artículos 108 y 109 de la misma ley.
Ha sucedido que el artículo 109 de la LOE, en su versión original del año 2006, establecía dificultades para conseguir un concierto en zonas de nueva población, pues indicaba que el Estado había de proveer y garantizar la existencia de plazas exclusivamente públicas, omitiendo cualquier referencia a la oferta privada. No se favorecía tanto el pluralismo ni la demanda social, como el compensar unas iniciativas que satisficieran necesidades de la Administración educativa. De este modo, se invertían los términos de la cuestión, pues las necesidades de escolarización no dependían del interés de los padres, sino del propio de los poderes públicos. Este enfoque viene de entender la enseñanza como un servicio público, en lugar de concebirla como una actividad de interés público o general.
La versión que ofrece la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) del artículo 109 elimina la referencia al mínimo de plazas públicas (tanto en zonas de nueva población como en general), señalando más sencillamente que las Administraciones educativas garantizarán la existencia de plazas suficientes, sin especificar titularidad. A pesar de que mantiene parcialmente el sistema original de la LOE, el nuevo artículo 109 exhorta a las Administraciones a programar la oferta educativa teniendo en cuenta –entre otros factores– la demanda social y la oferta de centros públicos y privados concertados.
Por tanto, invocar el criterio de las necesidades de escolarización en el sentido que le daba la LOE antes de la reforma de la LOMCE supone invocar un criterio obsoleto, además de actuar en contra de lo que el legislador ha querido expresamente a través de esta modificación de la norma.

¿Es la escuela concertada subsidiaria respecto de la pública?

El Tribunal Supremo3 ha sostenido que no es lícito considerar que sólo pueda acudirse al concierto de centros privados cuando la necesidad educativa no resulta satisfecha por los públicos (concepto de subsidiaridad), ni siquiera con el argumento de evitar la duplicidad del gasto. El argumento de fondo viene explicado en otra sentencia anterior4 del mismo Tribunal, en la que se afirma que en el caso de los conciertos no se “pretende sólo, ni tan siquiera prioritariamente, satisfacer intereses de la Administración educativa y de los titulares de los centros concertados; busca ante todo satisfacer intereses de toda la comunidad educativa, o lo que es igual, de la sociedad misma, contribuyendo a la efectividad del derecho a la educación”.

¿Qué límites pueden fijar las Administraciones a las cuantías de los conciertos?

Tenemos que tener en cuenta una premisa: la firma de un concierto no es un acto discrecional de la Administración, sino un acto reglado. Es decir, cumplidos ciertos requisitos establecidos normativamente, existe un derecho al concierto. De hecho, el reglamento sobre las normas básicas de conciertos educativos se expresa de modo imperativo, pues afirma que los poderes públicos “suscribirán” conciertos educativos con los centros privados que deseen ser sostenidos con fondos públicos, siempre que reúnan los requisitos legales5. Esta previsión normativa la confirma el Tribunal Supremo, al señalar que “no nos encontramos pues con un concierto en sentido estricto, como acuerdo de las partes en los que rige el principio de autonomía de la voluntad, de tal suerte que la Administración sería o no libre para efectuarlo, sino que el colegio, siempre que cumpla las condiciones legales, tiene un ‘derecho subjetivo’ al concierto”. 
Dicho esto, cabe añadir dos cosas: la primera es que la cuantía dependerá de la disponibilidad de recursos. Las preferencias establecidas para acceder a los conciertos solo deberían entrar en actuación cuando la consignación presupuestaria resulte insuficiente para atender todas las solicitudes de concierto que hayan sido presentadas.
La segunda es que solo la imposibilidad fehacientemente demostrada de que no hay fondos es lo que puede impedir la firma del concierto. Tal como nuevamente indica el Tribunal Supremo, “tratándose de decisiones que afectan directamente al derecho fundamental a la educación y al derecho de los padres a elegir la enseñanza, la Administración debe motivar decisiones que inciden en ellos, no sólo con argumentos genéricos, sino con razones concretas”6.

¿Es la ratio profesores-alumnos una razón suficiente para redistribuir estudiantes entre la concertada y la pública?

Es lógico intentar un reparto igualitario entre todos los centros sostenidos con fondos públicos. Sin embargo, no solo debería tenerse en cuenta este criterio. Ha de valorarse también el grado de demanda que tiene un centro. Si es amplia, ¿por qué dificultar el acceso y, por tanto, reducir las unidades concertadas? Además de fijarse en la distribución de los alumnos por centros, y que esta sea lo más uniforme posible, deberían tenerse en cuenta las prioridades de los padres y la demanda social de un determinado modelo de enseñanza. En caso de producirse un desequilibrio en la demanda, la actitud más responsable de la Administración tal vez consista en intentar mejorar lo que está menos solicitado, en lugar de perjudicar lo que es notorio que funciona bien. Todo lo que sea aspirar a la máxima calidad de la enseñanza –la ofrezca quien la ofrezca– será con toda probabilidad bien recibido por el conjunto de los ciudadanos.

¿Qué diferencias existen entre las políticas de admisión de centros concertados y públicos?

En realidad, no se aprecian diferencias, incluso tras la reforma de la LOMCE, que en este aspecto no ha modificado el artículo 57 de la LODE (aprobada en 1985). La actual ley mantiene la equiparación entre colegios públicos y concertados. Este es uno de los puntos donde más se resiente su autonomía, pues la recepción de fondos públicos da lugar a una intensa intervención de la Administración pública sobre su funcionamiento.
Por otra parte, no acierto a comprender con claridad que se califique a la enseñanza concertada de elitista. El concierto, como ya he indicado, lo único que pretende es asegurar la libre y legítima elección de modelo educativo en un régimen de igualdad. Más que crear élites, diría que facilita la igualdad de oportunidades para todos. 

¿Tiene derecho un colegio concertado a transmitir unos valores determinados?

Nuevamente, estamos ante una manifestación de la libertad de enseñanza. Hemos visto que forma parte de ella el derecho a crear y dirigir centros docentes. Esto significa que su titular también les puede dotar de un ideario propio (artículo 115 de la LOE), sea religioso o de cualquier otro tipo. Este ha de ser público, de manera que todo profesor que pretenda trabajar allí o los padres en el momento de plantearse matricular a sus hijos puedan conocerlo. La jurisprudencia es unánime en el momento de afirmar que ese ideario es vinculante para todos los miembros de la comunidad educativa (por ejemplo, las sentencias del TC 5/1981 y 77/1985). Esto significa que todos tienen que respetarlo. En caso de no ser así, podrá despedirse al profesor o expulsar al alumno.
Hablar de adoctrinamiento no tiene sentido. Estamos ante una oferta libre, del mismo modo que también es libre trabajar allí o matricular allí a los hijos. Una escuela con ideario es, simplemente, una “empresa de tendencia”, es decir, que tiene unos principios que inspiran su actuación. Así encontramos también hospitales, clínicas, o empresas de comunicación que tienen una tendencia ideológica, confesional, o de otro tipo. Esto no produce escándalo alguno y es asumido sin violencia por nuestro sistema jurídico.
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Alejandro González-Varas es profesor de Derecho Eclesiástico del Estado en la Universidad de Zaragoza. Es autor, entre otros libros, de Derechos educativos, calidad de enseñanza y proyección jurídica de los valores en las aulas(Tirant lo Blanch, 2015) y Derecho y conciencia en las profesiones sanitarias (Dyckinson, 2009).

Notas
1 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Naciones Unidas): artículo 13 del Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1966.
2 Sentencia del TC 77/1985, Fundamento Jurídico undécimo.
3 Sentencia del TS, Sala Tercera, de 6 de noviembre de 2008, recurso de casación n. 1548/2006, FJ séptimo.
4 Sala Tercera, de 21 de julio de 2000, recurso de casación n. 5326/1994, FJ sexto.
5 Reglamento de Normas Básicas sobre Conciertos Educativos, artículo 2.
6 Sentencia del TS, Sala Tercera, de 22 de noviembre de 2004, recurso de casación n. 2132/2001, FJ tercero.