viernes, 29 de julio de 2016

El candidato a la vicepresidencia con Hillary Clinton: una fe separada de la acción política

La elección de Tim Kaine como compañero de ticket de Hillary Clinton en la carrera presidencial revela el deseo de atraerse a un cierto tipo de votantes, como es habitual en el caso del vicepresidente. El senador por Virginia y exgobernador de este estado, procede de una familia trabajadora, habla un fluido español y es católico. Será el único católico de los cuatro políticos de la carrera presidencial.
Como es un hombre que afirma que su fe es central en todo lo que hace, diversos análisis han confrontado sus creencias religiosas y sus posturas políticas.

Educado en los jesuitas

Kaine se crió en una familia católica practicante y estudió en un colegio de jesuitas solo para chicos en Kansas City. Cuando estaba en la Universidad de Harvard, interrumpió sus estudios para trabajar durante un año como voluntario en una misión de los jesuitas en Honduras, donde enseñó soldadura –el oficio de su padre– y carpintería. En esta estancia aprendió español, lo cual le ha sido muy útil en su trabajo político en un país con una creciente proporción de hispanos.
Si por una parte asegura que su fe le ha inspirado en su acción política, por otra siempre ha mantenido separadas sus convicciones religiosas y sus decisiones políticas. Esto se ha reflejado cada vez más en la evolución de sus posturas en temas conflictivos.

Amigo de Planned Parenthood

En el caso del aborto, Kaine es de esos políticos que están “personalmente en contra, pero…” dispuestos a que la ley reconozca el derecho de la mujer a decidir. Sigue así la senda de otros políticos demócratas de origen católico, como Joe Biden o Nancy Pelosi, que en la práctica defienden el aborto a petición.
Cuando era gobernador de Virginia, apoyó algunas posturas provida, como favorecer la adopción para reducir los abortos o exigir el permiso de los padres para el aborto de las menores.
Pero su evolución en este tema ha ido siempre hacia una mayor aceptación del aborto. Planned Parenthood y NARAL califican con un 100 la postura del senador en 13 votaciones relacionadas con el aborto en los últimos cuatro años. La presidenta de Planned Parenthood, en una entrevista en la MSNBC, dijo que en el Senado Kaine era “no solo un sólido voto, sino un verdadero aliado”. El senador ha votado en contra de cortar la financiación a Planned Parenthood y ha apoyado la reciente decisión del Tribunal Supremo de anular leyes que restringían el aborto en Texas.
Y, según recientes informaciones de Bloomberg Politics, Kaine habría dicho a la dirección del partido que estaba dispuesto a rechazar la Enmienda Hyde, que desde 1976 prohíbe emplear fondos públicos en la financiación del aborto. Esta medida figura en el programa aprobado por los demócratas en su convención, más comprometidos que nunca con el aborto como derecho.

Cambios de postura

En lo que respecta a la pena de muerte, Kaine también asegura que desde el punto de vista moral está en contra, lo que no le impidió dar luz verde a 11 ejecuciones cuando era gobernador de Virginia. En este aspecto tendrá más fácil identificar sus convicciones personales y su acción política, ya que el programa demócrata propugna la abolición de la pena de muerte.
En otros temas sobre derecho de familia, su postura ha ido cambiando, alejándose de las de la Iglesia católica. Mientras que en 2005 se oponía a la adopción por parejas homosexuales, en 2012 la aceptaba. Su apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo fue algo tardío, pero en 2013 declaró: “Creo que todas las personas, independientemente de su orientación sexual, deberían tener todos los derechos, los beneficios legales y las responsabilidades del matrimonio, según la Constitución”.
Aunque en estos temas Tim Kaine marca la separación entre su fe y su acción política, cuando el Papa Francisco publicó la encíclica Laudato si’ sobre el cuidado del medio ambiente, el senador le dio un apoyo entusiasta y advirtió que interpelaba a la responsabilidad de los políticos.
En un tema interno de la Iglesia Católica como es la ordenación de mujeres, Tim Kaine se ha manifestado a favor de cambiar la doctrina. Con motivo de la visita del Papa a Washington en 2015, el senador publicó una declaración en la que decía que “lo mejor que podría hacer el Papa para mejorar el mundo es poner a la Iglesia en el camino de la ordenación de mujeres”.

¿Un “devoto católico”?

Según como se mire, la influencia de las convicciones religiosas de Tim Kaine en su vida política se presta a debate. Por parte de los demócratas, se le presenta como un político moderado, un “devoto católico”, que sabe separar sus convicciones religiosas de su acción política. Su esposa y él acuden a la parroquia católica de Santa Isabel en Richmond. En un reportaje del Washington Post se le presenta incluso como un “católico del Papa Francisco”, por su sintonía con la preocupación por los pobres, la reforma migratoria o la ecología. El hecho de haber sido educado en un colegio de jesuitas reforzaría también esa conexión.
En cambio, otros subrayan que su apoyo al aborto, al matrimonio gay y a la ordenación de mujeres es claramente contrario a las enseñanzas de la Iglesia, reafirmadas por el Papa Francisco. Su evolución en estos temas manifestaría la tendencia de un político poco dispuesto a ir a contracorriente.
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