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jueves, 6 de septiembre de 2018

Las "razones" del ateísmo.

La raíz de la mayor parte del ateísmo no es argumento, sino actitud, no es intelecto sino sentimiento, no es amor a la verdad sino miedo a la verdad.
(Peter Kreeft, Cristianismo, para paganos modernos)

40 años Club Juvenil Salabre, de Cartagena

Lo que más me sorprende es que conozco a las madres, cuando tenían la edad de estas niñas. Es tremendo lo que hace el tiempo. Entre otras cosas, en el tiempo, maduran las personas, y aumenta la humanidad. Qué estupendos momentos pasé allí

La mujer en la publicidad




He encontrado este breve trabajo haciendo una búsqueda con Google del título de un libro mío. En honor a la defensa que hacen de la mujer, y de que se trata de tres mujeres, lo doy a conocer.

LA MUJER EN LA PUBLICIDAD
Nuestro objetivo, en el presente trabajo, es analizar cuál es el papel que cumple la mujer en la publicidad, que se muestra a través de los medios de comunicación, comparándolo con la percepción que Fernando Hurtado Martínez tiene de la mujer en su libro filosófico: “Personalidad y Belleza en la Mujer”.
La metodología se basa, principalmente, en el análisis de varios artículos relacionados con el tema objeto de estudio. Asimismo, hemos visualizado once anuncios actuales en los que hemos podido clasificar el papel de la mujer en tres grandes grupos: en el mundo doméstico, como objeto sexual y como un ser dependiente. En último lugar, expondremos nuestras conclusiones, equiparando el concepto de mujer actual en la publicidad con el valor que consideramos se le tiene que dar, a la luz de las reflexiones extraídas del libro mencionado.
La publicidad está inmersa en Internet, las televisiones y medios de transporte, pero también en nuestras mentes, y pretende lograr un fin[1]: dar a conocer el producto e intentar que el consumidor lo adquiera. Sin embargo, también trata de llamar nuestra atención utilizando a la mujer como forma de reclamo. 
Fernando Hurtado comenta que “si no se considera el cuerpo como persona o se le separa de la persona, entonces la misma figura corporal, o algunas de sus partes, según como se presenten, ejercen una fuerte atracción, no en uno, sino en todos los varones adultos, de manera instintiva, necesaria y no racional”.
Según la Real Academia Española, se entiende que existe un anuncio sexista cuando: “se discrimina a una persona por su sexo, sin atender a otras consideraciones como su trabajo o aptitudes”. La tarea de asignar un rol determinado a cada sexo viene determinada, en gran medida, por la cultura. 
En cuanto a la segunda parte del trabajo, hemos analizado el papel de la mujer en la publicidad, pudiendo encontrar tres tipos de anuncios. En primer lugar, aquellos que identifican a la mujer exclusivamente en el mundo doméstico, entre los que se encuentran[2]: los relacionados con los productos de limpieza y los que tratan de vender alimentos. 
En segundo lugar, hemos encontrado anuncios que tratan a la mujer como un objeto sexual, los cuales están dirigidos a varones heterosexuales y ofrecen una imagen de la mujer artificial, muy cercana a las películas pornográficas y a la prostitución. 
En este sentido, existe publicidad actual que menoscaba la dignidad de la mujer, presentándola como un mero objeto sexual[3]. Entre los anuncios que hemos analizado, hay que destacar el del “Alfa Romeo Giulietta” en el que una voz femenina dice: “Mírame, tócame.. ”. De esta forma se objetiviza a la mujer, identificándola con el coche, al terminar diciendo: “Soy Giulietta, si vas a hablar de mí, pruébame”. Otro anuncio estudiado es el que nos trata de vender la colonia de “One Million” de Paco Rabanne. Esta marca de colonia utiliza a la mujer como un objeto que el hombre puede usar a su antojo, quitándole la ropa y utilizando su cuerpo como objeto de reclamación.
Por último, encontramos aquellos que califican y tratan a la mujer como si fuera un ser inferior, situándola en una posición de dependencia, incapaz de controlar sus emociones. En este caso, especialmente en los anuncios de desodorantes masculinos, las mujeres aparecen carentes de personalidad, seducidas por el olor de dicho producto.
En conclusión, y de acuerdo con la Revista Pueblos, “en la actualidad la mujer ha pasado de consumir objetos a ser un objeto de consumo”, manifestando un perfil carente de dignidad y utilizado únicamente con fines sexuales. Esto es debido a que algunos publicistas lo único que les importa es un modelo social que les resulte rentable para sus intereses y que atraiga a un determinado colectivo social, infravalorando al contrario.
En relación a aquellos anuncios que identifican a la mujer exclusivamente en el mundo doméstico,consideramos que la mujer no debería desaparecer de dicho mundo, sino que es el hombre quien también debería aparecer en las mismas condiciones, valor y estatus.  
Por todo ello, la única solución para conseguir que la imagen de la mujer en la publicidad se adecúe a su verdadero papel en la sociedad actual y al pensamiento filosófico, radica en un profundo cambio de valores y actitudes sociales, que debe ser potenciada no por una ley más adecuada, puesto que ya está regulada en el artículo 6.2 de la Ley 34/1988 de 11 de noviembre, General de Publicidad, sino que las sanciones que se impongan a las empresas publicitarias sean más elevadas.

ANEXO
TIPO
ANUNCIO
CONTENIDO



Mundo doméstico

SKIP - "Una madre es para siempre"


De los anuncios de detergentes y productos alimenticios se extrae que son las mujeres quienes se ocupan del cuidado de los hijos, tareas domésticas y ropa limpia de toda la familia.

Salchichas Campofrío






Objeto sexual

Alfa Romeo Giulietta Serie Limitada Súper Spot 20"



Este tipo de anuncios objetiviza a la mujer utilizando su cuerpo para llamar la atención sobre el producto.
Usan a la mujer como un objeto que el hombre puede usar a su antojo, quitándola la ropa y utilizando su cuerpo como objeto de reclamación.
Desigual 2012: Tengo un plan
Nuevo spot Qé! Crack

Paco Rabanne - 1 Million Intense

Anuncio sexista de KAZAM

Chocoflakes de Cuétara



Ser inferior


AXE 2012: El último AXE fin del mundo
En sus anuncios se trata a la mujer como un ser inferior, en una posición de dependencia, incapaces de controlar sus emociones.


Referencias Bibliográficas
Covey, S. (2011), Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva, Edición Revisada y Actualizada, PAIDOS IBÉRICA, Barcelona (España).
García Fernández, E.C. & García Reyes I. (2004), Los estereotipos de mujer en la publicidad actual. Questiones Publicitarias, nº 9, Madrid.
García Pérez, Noelia, La Mujer en la Publicidad, Máster en Estudios Interdisciplinares de Género. Universidad de Salamanca.
Hurtado Martínez, F. (2015), Personalidad y Belleza en la Mujer, 1ª edn, Universidad Católica de Ávila, Ávila (España).
Marcos Recio, J.C. & Sánchez Vigil, J.M. (2006), La Imagen de la Mujer en la Publicidad: estudios, análisis y ejemplos, Revista trabajadora, Madrid.
Noticias Jurídicas 2016, Ley 34/1988, de 11 de noviembre General de Publicidad.
Real Academia Española (RAE) (2016): Sexismo[Online].Available: http://www.rae.es/[Consulta: 11 de febrero de 2016].
Walzer, A. & Lomas, C. (2005), Mujeres y Publicidad: del consumo de objetos a objetos del consumo, Revista Pueblos, nº 15, [Online].
 Laura de Juan Garcinuño (3ºGADE)
Nuria Núñez Crespo (3ºGADE)

Profesora que lo ha revisado Dra. Dña Mª Peana Chivite Cebolla


[1]Stephen Covey, en su libro “Los 7 hábitos de la Gente Altamente Efectiva”, hace alusión a que para lograr un determinado resultado hay que comenzar con un fin en mente. 
[2]Véase tabla en el Anexo.
[3]Se deben tener en cuenta las limitaciones del presente trabajo ya que, dada su brevedad, se han cribado los anuncios de forma que solo se han tenido en cuenta aquellos que menoscaban la dignidad de la mujer.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Una moral laica, pública ¿y tolerante?

Por Juan Meseguer, Aceprensa

La enseñanza religiosa y la educación cívica no tienen por qué ser rivales. En el sistema educativo español hay margen para hacer espacio a ambas, de un modo que respete la neutralidad del Estado, la libertad religiosa y el derecho de los padres a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral según sus convicciones. Pero el gobierno de Pedro Sánchez ha escogido una fórmula divisiva, que dice mucho de su visión de la sociedad.
La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, ha anunciado que “la Religión no será computable a efectos académicos y no tendrá ninguna alternativa en forma de asignatura-espejo como hasta ahora”. En cambio, creará “una asignatura obligatoria de valores cívicos y éticos, centrada en el tratamiento y análisis de los derechos humanos y de las virtudes cívico-democráticas”.
La LOMCE, aprobada por el gobierno de Mariano Rajoy, permitía a los alumnos elegir entre dos asignaturas con valor académico: Religión o Valores (culturales y sociales, en primaria; éticos, en secundaria), una disyuntiva con un marco conceptual confuso pero no excluyente, como veremos. Celaá considera que este sistema no es “ni el más justo ni el más adecuado, teniendo en cuenta el principio de aconfesionalidad del Estado”.
Religión y laicidad
El argumento de la aconfesionalidad es recurrente entre los contrarios a la enseñanza religiosa en las escuelas públicas. En él se apoyó el grupo parlamentario socialista del Congreso de los Diputados para impugnar ante el Tribunal Constitucional (TC) la asignatura de Religión y otros aspectos de la LOMCE. El recurso fue desestimado el pasado abril.
En el fallo, aprobado por ocho votos contra cuatro, el TC recuerda a los recurrentes que el Estado tiene un “mandato [constitucional] de cooperación con las confesiones” y que el principio de “aconfesionalidad o laicidad positiva” no exige expulsar del espacio público el hecho religioso. Es más, “implica una garantía prestacional respecto al ejercicio del derecho a la libertad religiosa, del que gozan tanto los individuos como las Iglesias y confesiones”.
Al mismo tiempo, la sentencia sostiene que la configuración como asignatura de la enseñanza de la Religión es “un cauce adecuado para el ejercicio por los progenitores del derecho a que sus hijos reciban una formación religiosa y moral de acuerdo con sus convicciones”.
Por estas y otras razones concluye que “la existencia de una asignatura evaluable de Religión de carácter voluntario para los alumnos no implica vulneración constitucional alguna”.
Es posible que esta sentencia hiciera recular al gobierno de Pedro Sánchez, cuya postura inicial era que “la Religión saliera fuera del horario escolar y que dejara de ser evaluable”, explica la periodista de El Mundo Olga R. Sanmartín. Ahora no será computable; es decir, podrá seguir teniendo nota, pero no contará para la media ni para el acceso a becas o a estudios posteriores.

¿Dos sistemas morales en conflicto?

El segundo argumento de Celaá para justificar el cambio es el “universalismo de los valores cívicos”, con el que pretende dotar de legitimidad a la nueva materia, mientras se la quita a la enseñanza religiosa en una especie de juego de suma cero. La presunción de fondo podría resumirse así: mientras la Religión solo enseña valores válidos para los creyentes, la asignatura propuesta por el gobierno socialista serviría para “fomentar los valores comunes de libertad y de ciudadanía, de tolerancia y de no discriminación”.
De ahí que, a juicio de Celaá, “este contenido curricular no debe ser objeto de polémica alguna a estas alturas y menos cuando en toda Europa lleva años formando parte del curriculum”. Lo que es cierto, pero también lo es que los contenidos de esta materia en Europa han sido menos polémicos que los de Educación para la Ciudadanía, la extinta asignatura del gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.
En el recurso ante el TC, el grupo socialista hizo expresa la presunción de Celaá al afirmar que “si es necesario estudiar los valores que constituyen el fundamento de la convivencia tendrán que hacerlo todos los alumnos, sin que la perspectiva confesional pueda sustituir a la perspectiva constitucional”.
Aquí está el meollo de la cuestión. Los socialistas imaginan dos sistemas morales irreconciliables: uno laico, que cumple a la perfección con las exigencias del sistema democrático, y otro basado en doctrinas religiosas, legítimo pero residual y, por eso, siempre bajo sospecha en el espacio público. Es la misma mentalidad de quienes acusan a los creyentes de “imponer” sus convicciones cada vez que intervienen en el debate público; esta visión da por sentado que las posturas éticas de los creyentes son puramente de fe, aunque de hecho aporten razones civiles.  

La religión, aliada de los valores

A reforzar este esquema interpretativo contribuyó, en parte, la LOMCE. De ello advirtió en varias ocasiones el especialista Carlos Esteban Garcés: “Esta oposición entre Religión y Valores no es una buena opción, al menos desde el punto de vista intelectual y cívico, puesto que da la imagen de que los que tienen Religión no necesitan valores y los que tienen valores no necesitan Religión” (ver también la entrevista Asignatura de Religión: conocer no hace daño a nadie).
En su opinión, “una opción deseable y más constructiva hubiera sido crear un área de Valores y Religiones, con algunos componentes comunes y otros opcionales, entre los que estarían las enseñanzas confesionales de la Religión”. No obstante, aun poniendo este pero, Esteban considera que la LOMCE suponía en este punto una mejora respecto al régimen precedente.
El traspiés conceptual del gobierno de Rajoy le ha venido al pelo al de Sánchez, que no tolera una alternativa con valor académico a su asignatura. Los socialistas alegan que su solución es una exigencia del sistema democrático, pero en su sentencia de abril el Tribunal Constitucional falló que “ni la existencia de una asignatura de Religión en los niveles de Educación Primaria y Secundaria, ni la implantación de una fórmula de opción entre la asignatura de Religión y Valores Sociales y Cívicos/Valores Éticos son contrarias al texto constitucional”.
De cara al debate parlamentario, habrá que ver cuáles son los contenidos de la nueva asignatura. Los interesados en la enseñanza religiosa también defienden los valores democráticos de la libertad, la igualdad, el pluralismo o la tolerancia. A lo que sí podrían oponerse es al monopolio de la definición de esos valores. En una sociedad pluralista, el gobierno no debería sorprenderse de que “a estas alturas” –al decir de Celaá– haya quienes no comparten su visión del mundo.

La gaviota

Por Ana Sánchez de la Nieta

Director: Michael Mayer
Guion: Stephen Karam (obra: Antón Chéjov).
Intérpretes: Annette Bening, Saoirse Ronan, Corey Stoll, Elisabeth Moss, Mare Winningham, Brian Dennehy, Billy Howle, Jon Tenney, Thomas Hettrick. 98 min. 
Jóvenes-adultos. (SV)
Estreno: 31-08-2018
El último día de agosto quizás no sea el momento más apropiado para estrenar una pequeña joya cinematográfica inspirada en una solvente obra de Antón Chéjov. Una obra que fue marginada y vilipendiada en su estreno y fue creciendo a medida que pasó el tiempo (es lo que tienen la mayoría de los clásicos).
La gaviota habla de cómo nuestros deseos pueden agotarse corriendo detrás de metas inalcanzables o, dicho de otra manera, habla sobre el amor no correspondido. Como un horrible designio, cada uno de los personajes sufre la falta de interés del amado. Una red de añoranzas y nostalgias se entreteje, con el mundo del teatro y el arte como telón de fondo. Los protagonistas giran alrededor de una actriz consolidada interpretada por Annette Bening. En la casa familiar se reúnen su amante –un famoso dramaturgo–, su hijo –un joven inestable que sueña con triunfar como actor– y su novia, que aspira también a alcanzar el éxito como actriz. Les acompañan una galería de secundarios: criados, tutores, capataces, médicos y familiares. Todos ellos dibujan un paisaje humano y psicológico muy interesante.
El alemán Michael Mayer ha optado por un tono clásico, que algunos criticarán por excesivamente academicista, pero que casa bien con los temas, la puesta en escena, el ritmo y el tono de la obra de Chéjov. Ese clasicismo se sostiene gracias a un elenco de notables actores, liderados por la veterana Annette Bening y la joven Saoirse Ronan, y a los que se ve cómodos en una película que, en ocasiones, tiene mucho más de teatro que de cine.

martes, 28 de agosto de 2018

Muchos años ya por un camino equivocado.

           Según algunos científicos de los años sesenta y de los inicios de los setenta -estamos celebrando el 50 aniversario de la revolución del 68-, para que veamos que no es cosa de hoy,  la pertenencia a una especie como la humana no tiene ningún significado moral por cuanto respecta a ser persona[1]. Ser humano no basta para ser una persona. Se requiere mucho más,  para que una entidad sea considerada persona y, por tanto, un ser de valor moral. Bastantes autores definieron variados criterios, pero en general todos concuerdan en que, para ser persona, un individuo debería tener conciencia de sí en cuanto sujeto capaz de deseos y con "una desarrollada capacidad de razonar, querer,  y relacionarse con los demás"[2].
            Está claro que no todos los seres humanos tienen una capacidad desarrollada en este grado. No todos tienen conciencia de sí mismos como individuos, ni son capaces de relacionarse con los demás: entre éstos, los niños no nacidos.  Tampoco los recién nacidos tienen conciencia de sí mismos como individuos, ni un niño posee la capacidad desarrollada de razonar, querer, desear y relacionarse con los demás durante un cierto periodo de su vida. Por tanto, según estos influyentes escritores, los niños -y los adultos que pudieran comportarse como ellos, quizá por malformaciones cerebrales- no podían considerarse personas en sentido estricto. No eran, por tanto, sujeto de derechos que debieran ser reconocidos y protegidos por la sociedad.
            Basándose en la idea del no ser personas de los fetos, en aquel momento muchos justificaron el aborto e, incluso, el infanticidio. Es interesante, en este sentido, advertir como una autora que justificaba el aborto porque no considera al feto como persona, rechazaba sin embargo el infanticidio, pero por razones puramente pragmáticas. Pensaba, en efecto, que sería equivocado matar un niño, "al menos en este país (los Estados Unidos) y en este momento histórico..., porque aunque los padres no lo quisieran y no sufrirían por su destrucción, existen otras personas que lo desearían tener y serían… de este modo privadas de una gran alegría. Por esto -continúa- el infanticidio está equivocado por las mismas razones por las que es erróneo destruir riquezas naturales o grandes obras de arte”[3] 
      Y Mary Ann siguió igual hasta que falleció a los 63 años, en 2010.
 



Responder


[1] Así piensa, por ejemplo, MICHAEL TOOLEY, "Abortion and Infanticide", Philosophy and Public Affairs, 2, 1972, 44, 48, 55. Del mismo autor es "Abortion and Infanticide", New York and Oxford, Oxford University Press, 1983, pp. 50-86; en él explica más extensamente esta idea.
[2]  Uno entre muchos DANIEL CALLAHAN, "Abortion: Law, Choice, and Morality", New York, Macmillan, 1970, pp. 497-498.
[3] MARY ANN WARREN, "On the Moral and Legal Status of Abortion", in Contemporary Issues in Bioethics, ed. Tom L. Beauchamp and LeRoy Walters (2nd ed.: Belmont, CA: Wadsworth, 1982), p. 259. El ensayo original de Warren aparece en The Monist, 57, 1973.

El mensaje de Francisco a las familias.

Aunque la atención de los medios se haya centrado en los abusos de menores, y el Papa mismo se haya referido a ellos en varias ocasiones, Francisco no dejó de abordar el tema del Encuentro Mundial de las Familias celebrado en Dublín la semana pasada, que era el motivo de su viaje a Irlanda. Y ofreció un mensaje estimulante, realista y práctico.
El optimismo del Papa se basa en el designio divino del Creador sobre la familia y el don de la redención, que por medio de Cristo lo restaura y lo lleva a una altura superior. “Dios quiere que cada familia sea un faro que irradie la alegría de su amor en el mundo”, dijo el sábado 25 en el Festival con que concluyó el Encuentro. Y al día siguiente añadió: “Cuánta necesidad tiene el mundo de este aliento que es don y promesa de Dios”; y también: “vuestras familias son un lugar privilegiado y un importante medio para difundir esas palabras [de Jesús] como ‘buena noticia’ para todos” (Misa en Dublín).
Esta misión de las familias no está al alcance solo de una minoría. No requiere circunstancias especiales: se cumple, señaló Francisco en su discurso al término del Festival de las Familias, “a través de pequeños gestos de bondad en la rutina cotidiana y en los momentos más sencillos del día”. Y eso es santidad, que “no es algo reservado a unos pocos privilegiados”. La santidad “está silenciosamente presente en los corazones de todas aquellas familias que ofrecen amor, perdón, misericordia cuando ven que es necesario, y lo hacen en silencio”.

El poder de las familias corrientes

Francisco cree en el poder de irradiación de las familias normales, corrientes. Cualquier familia es un faro si acoge el perdón, que es “un regalo especial de Dios que cura nuestras heridas y nos acerca a los demás y a él”. Así, “gestos pequeños y sencillos de perdón, renovados cada día, son la base sobre la que se construye una sólida vida familiar cristiana”. Como le gusta hacer, el Papa recordó las “tres palabras” que deben pronunciarse a menudo en el hogar: “perdón”, “por favor” y “gracias”. Y destacó en especial la necesidad de restaurar la paz y el cariño después de una discusión. “No hay familia perfecta. Sin el hábito de perdonar, la familia se enferma y se desmorona gradualmente”.
“El matrimonio cristiano y la vida familiar manifiestan toda su belleza y atractivo si están anclados en el amor de Dios”. Partiendo de ahí, se puede “apreciar la grandeza de la enseñanza de Jesús sobre la fidelidad en el matrimonio”. No consiste en “una fría obligación legal”, sino que “es sobre todo una poderosa promesa de la fidelidad de Dios mismo a su palabra y a su gracia sin límites”.
El discurso tocó otros aspectos prácticos de la vida familiar. Animó a los padres a “que bauticen a sus hijos lo antes posible, para que puedan formar parte de la gran familia de Dios”. Eso supone una gran diferencia, porque un niño bautizado tiene “el Espíritu Santo en su interior”.
También alentó a la oración en familia, recordando el lema del sacerdote irlandés Patrick Peyton: “La familia que reza unida permanece unida”. Entre otras cosas, dijo que los padres enseñen a los niños pequeños a “hacer bien la señal de la cruz”.

Amor abierto a la vida

El Papa dio otros consejos tomando pie de testimonios ofrecidos antes por algunos matrimonios. Uno de ellos habló del uso de las redes sociales para que las familias se ayuden entre ellas. Francisco comentó: “Las redes sociales no son necesariamente un problema para las familias, sino que pueden ayudar a construir una ‘red’ de amistades, solidaridad y apoyo mutuo. Las familias pueden conectarse a través de Internet y beneficiarse de ello. Las redes sociales pueden ser beneficiosas si se usan con moderación y prudencia”. A la vez, “es importante que estos medios no se conviertan en una amenaza para la verdadera red de relaciones de carne y hueso, aprisionándonos en una realidad virtual y aislándonos de las relaciones concretas que nos estimulan a dar lo mejor de nosotros mismos en comunión con los demás”.
A propósito del testimonio de unos padres de diez hijos, alabó a las familias numerosas, en las que se manifiesta el valor de “un amor conyugal caracterizado por la fidelidad, la indisolubilidad, la unidad y la apertura a la vida”. Y la intervención de otra pareja que lleva casada más de cincuenta años le sirvió para insistir en otro tema preferido: los abuelos. “Una sociedad que no valora a los abuelos es una sociedad sin futuro. Una Iglesia que no se preocupa por la alianza entre generaciones terminará careciendo de lo que realmente importa, el amor”. Los abuelos “son un tesoro de experiencia, un tesoro de sabiduría para las nuevas generaciones”.
Hacia el final del discurso, el Papa resumió su mensaje con estas palabras: “Vosotras, familias, sois la esperanza de la Iglesia y del mundo. (...) Con vuestro testimonio del Evangelio podéis ayudar a Dios a realizar su sueño, podéis contribuir a acercar a todos los hijos de Dios, para que crezcan en la unidad y aprendan qué significa para el mundo entero vivir en paz como una gran familia”.

Aspectos oscuros

Junto al tema principal del viaje, el de los abusos de menores estuvo presente desde la llegada de Francisco a Irlanda. Lo trató ampliamente el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, en su discurso de bienvenida. Al referirse a los “aspectos oscuros” del pasado, en que está implicada la Iglesia (abusos sexuales y también malos tratos a madres solteras o a niños), Varadkar no dejó de recordar la parte de culpa que corresponde al Estado, pues muchos de los desmanes se dieron en orfanatos y otras instituciones que acogían a personas por encargo de los poderes públicos. Así lo señaló un informe oficial de 2009 (ver Aceprensa, 29-05-2009). Fueron, dijo Varadkar, “fallos tanto de la Iglesia como del Estado, y de la sociedad en general”.
Francisco, por su parte, expresó en varias ocasiones dolor y vergüenza por tales abusos y se reunió con algunas víctimas. En cambio, no quiso comentar nada, cuando una periodista le preguntó en el vuelo de regreso, sobre la declaración en que el anterior nuncio en Estados Unidos, arzobispo Carlo Maria Viganò, le acusa de haber conocido en 2013 los abusos atribuidos al ex cardenal McCarrick y no haber tomado medidas. El Papa dijo que “la declaración habla por sí sola” y la prensa puede sacar sus propias conclusiones.

Nadie puede llamar bien al mal.

La Iglesia recuerda, con la luz de Dios, que el hombre puede reconocer verdaderamente el bien y el mal. Nunca puede llamar bien al mal, si n...