martes, 10 de diciembre de 2013

Croacia defiende el matrimonio, a pesar de las presiones del Gobierno


NUEVA YORK, 6 de diciembre (C-FAM) Los croatas emitieron sus votos el domingo pasado y el resultado fue claro y rápido: el 66% pidió que se añadiera en la constitución nacional que el matrimonio es la «unión entre un hombre y una mujer».

Pero los funcionarios del gobierno estaban descontentos. Dijeron que este referéndum era divisivo, discriminatorio y un derroche de dinero. Se filtraron informes de funcionarios que intimidaban a los defensores del plebiscito en las semanas previas a la votación. No obstante, los partidarios de este (muchos de los cuales crecieron bajo el régimen comunista) no cedieron ante las amenazas de ser investigados y de que se les tachara de fascistas.

El conflicto comenzó en mayo después de que el gobierno de Croacia elaboró una ley para que las parejas del mismo sexo se inscribieran como «parejas estables». El país ya reconoce el concubinato no inscripto de las parejas del mismo sexo, que incluye derechos hereditarios y de parentesco, pero excluye el derecho a la adopción.

Rápidamente se formó una agrupación llamada «En nombre de la familia». Recogió más de 740000 firmas en 15 días para un referendo nacional que preguntaba: ¿Usted apoya que se reforme la constitución para definir el matrimonio como la unión de por vida entre un hombre y una mujer? Las agrupaciones homosexuales dijeron que los términos empleados eran tendenciosos.

Se trataba del primer referendo ciudadano de Croacia desde su independencia en 1991.

«Creemos que el matrimonio, los hijos y la familia son asuntos de una importancia tal que toda la sociedad debe decidir al respecto», dijo a AFP Zeljka Markic, líder de la iniciativa. Personas de diferentes credos (ortodoxos, protestantes, musulmanes y judíos) lo apoyaron.

En una carta que se leyó en las iglesias católicas de todo el país, el cardenal Josip Bozanic dijo: «El matrimonio es la única unión que posibilita la procreación». Casi el 90% de la población es católica.

Pero los partidarios de la iniciativa temían represalias.

Presionaron a un conocido sacerdote y capellán de los alumnos de la Universidad de Zagreb para que permaneciera en silencio respecto del matrimonio. El pbro. Damir Stojić, que habla sobre la castidad y tiene a su cargo una cafetería en la que en vez de pagar, se reza, fue citado por un funcionario por organizar un panel sobre el referendo, táctica que recuerda a la opresión comunista.

Gong, agrupación homosexual fundada por la Comisión Europea, presionó al grupo promatrimonio para que diera a conocer los nombres de los donantes. Markic, cuyo negocio y propiedad privada fueron sometidos a investigaciones del gobierno, se negó y explicó que los voluntarios ya estaban «expuestos al linchamiento público».

Se brindaron detalles en un sitio web de noticias. En Croacia, el 95% de los votantes a favor del matrimonio no se expresaba abiertamente porque eran etiquetados «por los principales medios y la TV de fascistas, nazis, incultos, primitivos, de talibanes católicos (este es un nuevo término inventado por esta horrible campaña)».

«Este mes me di cuenta de lo que es vivir en una dictadura, tener miedo de expresar mi opinión para que mi profesión y mi estatus social» no se vean perjudicados.

Hace poco, el ministro de relaciones exteriores de Croacia se unió al Grupo del Núcleo LGBT en la ONU, que se comprometió a realizar «acciones concertadas» sobre los derechos homosexuales y transgénero.

El mes pasado, una funcionaria estadounidense disertó en Croacia durante la conferencia anual de ILGA Europa (Asociación de personas lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexo). Dijo que una de las máximas prioridades del presidente Obama es «hacer partícipes a organizaciones internacionales en la lucha contra la discriminación de las personas LGBT» y censuró las expresiones de quienes se oponen a las marchas de orgullo gay.

Tras votar en contra de la consulta popular sobre el matrimonio, el Presidente de Croacia, Ivo Josipovic, prometió impulsar un proyecto de ley que garantice más privilegios para las personas homosexuales que viven juntas.

En otro momento, Markic dijo a una multitud alborozada: «Hemos demostrado que sabemos, como David al luchar contra Goliat, cómo orientar las pequeñas piedras de nuestra honda en la misma dirección. Esta vez, para proteger el matrimonio; la próxima, para otra cosa de igual importancia».

Croacia es el miembro más reciente de la Unión Europea y el sexto en proteger el matrimonio en su constitución, uniéndose así a Polonia, Bulgaria, Letonia, Lituania y Hungría.

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