Páginas vistas

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Nunca es tarde para encontrar a Dios

Annie Lobert era prostituta. Pero un buen día, Dios apareció en su vida. Te animamos a que veas su testimonio y que conozcas cómo se convirtió al cristianismo y decidió acercarse a Dios y fundar una asociación para ayudar a las prostitutas a salir de ese tipo de vida.



No hay comentarios:

Byung-Chul Han: «Tengo la esperanza de que colapse el sistema, y va a pasar pronto»

Bruno Pardo Porto en abc.es El filósofo atiende a la prensa en Oviedo días antes de recoger el premio Princesa de Asturias de Comunicación y...