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miércoles, 19 de septiembre de 2012

Nunca es tarde para encontrar a Dios

Annie Lobert era prostituta. Pero un buen día, Dios apareció en su vida. Te animamos a que veas su testimonio y que conozcas cómo se convirtió al cristianismo y decidió acercarse a Dios y fundar una asociación para ayudar a las prostitutas a salir de ese tipo de vida.



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La decisiva importancia de "ser bueno"

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