Por Fabrice Hadjadj
¿Se puede considerar propiamente una doctrina, como en tiempos de Protágoras? El relativismo es más bien el efecto del dispositivo mediático. Los medios de comunicación necesitan espectáculo y news. Ahora bien, para que haya espectáculo, es preciso un choque de posiciones y que estas se contrapongan; y, si solamente se trata de news, es preciso que esa noticia no sea Buena Noticia, que su novedad no tenga ningún impacto existencial, sino que nos coloque en una situación de espectador no comprometido, indignado pero pasivo, no implicado pero entretenido.
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lunes, 14 de enero de 2019
miércoles, 9 de enero de 2019
Rupnik y la belleza de la realidad redimida
- JOSEMARÍA CARABANTE
- 9.ENE.2019
El artista y teólogo Marko Ivan Rupnik (1954) ha destacado a lo largo de su trayectoria por la búsqueda de integraciones. Tanto en sus mosaicos como en su teología, pretende superar la fragmentación empobrecedora que detecta en la cultura contemporánea y que dificulta el desarrollo de las relaciones comunitarias.

En lugar de subrayar las dualidades –naturaleza y espíritu, sujeto y objeto, Dios y hombre–, este teólogo jesuita nacido en Zadlog (Eslovenia) hace 68 años propone una sugerente reflexión sobre la unidad y la comunión.
Para ello, sigue el camino abierto por su maestro, el cardenal Tomáš Špidlík, explorando la vigencia del cristianismo de tradición oriental e inspirándose en la teología ortodoxa. Desde 1995, Rupnik es director del taller de arte sacro del Centro Aletti, una institución integrada en el Pontificio Instituto Oriental, que tiene como misión promover el ecumenismo y el intercambio cultural entre el Occidente y el Oriente cristianos.
De hecho, la obra de Rupnik está llena de referencias a la patrística, a los grandes santos de Oriente y a filósofos rusos como Soloviev, Berdiáyev o Florenski, preocupados por la religión y la naturaleza del arte. A ellos acude para recuperar un fecundo legado y salvar la cultura contemporánea de la deriva materialista. Aunque no se trata, precisa, de reivindicar un desarrollo alternativo al occidental, sino de descubrir el tesoro de un cristianismo que respira con sus dos pulmones, por emplear la hermosa expresión de San Juan Pablo II.
Crisis de la cultura, crisis del hombre
Pero si este artista, conocido por sus singulares mosaicos, se vuelve hacia esas fuentes, es porque la crisis cultural que vivimos es más profunda de lo que a simple vista parece. Aspectos como la contaminación, la soledad de los ancianos, el consumismo o el desprecio por la vida más vulnerable no son fenómenos que se deban analizar principalmente en términos morales. El origen de estos y otros problemas es de índole espiritual y filosófica. Una concepción de la realidad y del hombre completamente abstracta “ha producido una ausencia de la verdad y su eclipse”.
En este sentido, contrapone la vía de la ciencia racionalista al camino espiritual de la sabiduría. En el primer caso, el sujeto se convierte en criterio definitivo de la verdad e irrumpe el primado del yo. Paradójicamente, al reclamar cada uno sus convicciones como absolutas y buscar su autoafirmación, se extiende el relativismo y se obstruyen las relaciones comunitarias.
Frente a esta concepción, de la que nace la desorientación contemporánea, Rupnik propone la senda sapiencial, que restaura la objetividad de lo real e introduce al hombre en el misterio, es decir, en el arte de “acoger lo verdadero, lo existente, lo que no engaña y no se confunde con la apariencia”. Se trata –no lo oculta– de un itinerario espiritual, marcado por la ascesis y que implica a la persona en todas sus dimensiones.
Este camino exige, por un lado, recuperar la dimensión simbólica de lo real y descubrir el significado donal de lo creado. Por otro, supone convencerse de que la verdad no es una conquista, ni un logro humano –tampoco una posesión–, sino el descubrimiento y la acogida de una revelación. Es eso justamente lo que enseña el cristianismo: que la verdad es una Persona, Cristo.
Lo creado como símbolo
Desgraciadamente, ni la teología ni el arte han sido inmunes a esa dinámica subjetivista y antropocéntrica que se realza hoy. El pensador de origen esloveno no ha tenido reparos en denunciar, entre otras cosas, la separación de la teología de la experiencia viva de la fe –la segregación, en definitiva, del dogma de la vida espiritual–, recordando, con Evagrio, que teólogo es el que ora. En el caso del arte, sostiene que es perjudicial la tendencia al subjetivismo de sus expresiones contemporáneas, pues queda bloqueada la comunicación entre artista y espectador [ver segunda parte].
De todas formas, Rupnik no lee la situación de hoy a la luz de la historia del hombre, sino desde el prisma de la Redención. Bajo su enfoque, “la actual crisis de valores puede ser un momento providencial”, porque “nos da la extraña posibilidad de regenerar la cultura con valores y significados nuevos”. Es ahí donde el cristianismo resulta especialmente fecundo.
Tanto en sus ensayos teológicos como en los diálogos protagonizados por el sabio monje Boguljub –el protagonista de sus obras para jóvenes, en las que les recuerda la importancia de la dimensión espiritual–, explica el sentido y el rico horizonte que abre lo simbólico. Para Rupnik, el símbolo posee un significado metafísico, ya que es una realidad que encierra en sí dos mundos –trascendente e inmanente–, haciendo presente lo sobrenatural.
Estas ideas no solo son relevantes en términos religiosos, ni constituyen únicamente la clave para entender sus luminosos mosaicos. Son una forma de explicitar el reconocimiento de la unidad y de articular la dependencia de lo creado con su Creador. Lo que reclama, en última instancia, es transformar la actitud del hombre hacia su entorno: en lugar del poder y del dominio, lo propio de la persona es participar en el misterio de la creación.
La persona de Cristo
Esa unidad que anhela el hombre está encarnada en la figura de Jesús. A partir de los Padres de la Iglesia y del personalismo trinitario, Rupnik toma a Cristo como modelo para ahondar en la riqueza del ser humano y deducir lo que se deriva de su condición personal.
De acuerdo con su concepción antropológica, el hombre está constituido por dos principios: el principio de objetivación, que le lleva a autoafirmarse, y el principio personalizador o agápico, que determina su apertura a los demás y le conduce a la comunión con el otro.
Pero ¿cuál es el destino de la persona? Está llamada a participar en el amor de Dios, de quien es imagen. La unión del hombre con Dios no es algo accesorio o exigible únicamente al cristiano; es el elemento constitutivo y determinante de la persona. Y es precisamente este destino sobrenatural el que le debe servir de orientación: “El hombre –explica en uno de sus libros más famosos, El arte de la vida– solo puede entenderse desde lo que está llamado a ser”, es decir, contemplando su final trascendente.
Amor “kenótico”
Si se cae en la cuenta de que la persona es la pieza central de la antropología y la teología de este pensador, es más fácil comprender su novedosa ontología del amor. En efecto, el origen de la persona es el amor divino –fuera de Dios, puntualiza, no hay auténtico amor– y la creación es un don gratuito, de modo que el principio agápico, la caridad, aparece como el auténtico fundamento de lo real.
Pero es que incluso el amor debe ser el paradigma de la epistemología. Para lograr la integración entre el sujeto que conoce y el objeto conocido y superar la escisión entre ambos, en la que encalla una y otra vez el pensamiento filosófico occidental, trae a colación la comunión entre persona y realidad que se alcanza en el acto de la contemplación. Por otro lado, al ser la persona don, su desarrollo depende de la comunión con el prójimo y del sacrificio de sí, no de la reafirmación de su propio yo.
El amor al que se refiere no es el sentimental o mundano, sino un amor de altura: libre, salvífico y redentor. Posee, pues, naturaleza “kenótica”, pues comprende la posibilidad de ser rechazado, negado, por la persona sobre la que se desborda. Es esta una de las verdades que ayudan a comprender también la revelación cristiana: la donación personal implica el sacrificio de uno mismo, hasta dar la vida por los demás, como se deduce del ejemplo de Cristo en la cruz.
El sentido de la sexualidad
Durante algunos años, Rupnik ejerció su ministerio entre jóvenes, de manera que conoce de cerca las inquietudes que surgen con el despertar de la sexualidad, al inicio del noviazgo o en el comienzo de la vida conyugal, como muestra en El camino de la vocación cristiana o en Adán y su costado. Espiritualidad del amor conyugal. Cree, sin embargo, que la supuesta crisis del matrimonio en la sociedad contemporánea no se soluciona descartando o rebajando las enseñanzas de la Iglesia, sino profundizando en su sentido. También la sexualidad es una realidad simbólica que expresa la vocación de la persona a la vida en comunión.
La relación entre hombre y mujer es un camino “para salir de la muerte”, vencer la tendencia expansiva del yo y situarse en las coordenadas del amor donal. El pecado, en el campo de la sexualidad, no consiste en la transgresión de un código abstracto de normas, sino en situarse fuera del marco antropológico que dota de sentido a las expresiones sexuales.
Hombre y mujer se buscan desde el inicio de la creación, afirma Rupnik, para quien la narración del Génesis transmite la profunda dependencia entre ambos. El amor humano, al ser imagen del amor divino, es elevado a sacramento por Cristo. El matrimonio representa la victoria de la comunión sobre el egoísmo y debe ser concebido como un paulatino proceso de purificación, en el que el amor erótico se va transformando, con la ayuda de la gracia, en ágape. Además, posee una dimensión escatológica, pues revela al ser amado tal como es a los ojos de Dios.
Estas profundas reflexiones aparecen en su obra junto a consejos prácticos sobre la vida matrimonial y el noviazgo, consejos que nacen de su experiencia en la dirección espiritual. Recomienda a los novios cuidar especialmente su vida interior, pedir perdón, verificar la sinceridad de su amor o llevar un diario espiritual en el que constaten cómo va madurando sobrenaturalmente su relación.
Hacia una cultura de la Pascua
Estas ideas e intuiciones sobre el símbolo, el amor y la persona se han mostrado fecundas en muchos ámbitos y demuestran la capacidad sugestiva de la obra de Rupnik. Se hallan también presentes en su arte, en el que se materializan y concretan, por decirlo así. Y han sido relevantes en la elaboración de su teología simbólica y espiritual.
Pero la aportación de este artista debe entenderse, sobre todo, como una respuesta a la situación del cristianismo actual, convertido, según algunos, en una cultura minoritaria y amenazada. A este respecto, no cree que los cristianos deban reafirmar su identidad de forma agresiva o construir guetos, cortando los vínculos con la sociedad de hoy. Antes bien, considera imprescindible explotar la novedad cristiana e invitar de nuevo a todo hombre a participar en la cultura de la Pascua.
La cultura cristiana, basada en la persona y centrada, por tanto, en el diálogo y la comunión, debe manifestar la dimensión trascendente de lo creado y la belleza de un mundo transfigurado por la muerte redentora de Cristo. Más que transmitir ideas o convencer de una ideología, se ha de testimoniar la fe con estilos de vida que expresen “la acogida plena de la salvación”.
Es este, a fin de cuentas, el significado de la famosa frase de Dostoievski, “la belleza salvará al mundo”, que, de algún modo, constituye el centro del que irradia el atractivo espiritual de la filosofía y la apuesta artística de Rupnik. Mostrar la belleza de la realidad redimida es no solo un camino fecundo para la nueva evangelización, sino la gozosa obligación de todo fiel cristiano.
lunes, 7 de enero de 2019
‘Si queréis prepararlos para la vida, leed juntos’ (Alessandro D'Avenia)
- Escrito por interaxiongroup.org

¿Por dónde empezar para devolver la alegría de la experiencia a los niños?
Alessandro D'Avenia (Palermo, 1977) es un profesional de la educación: maestro de liceo, guionista y escritor, es conocido por sus libros dentro y fuera de Italia. Desde hace algunos meses publica un artículo semanal en Il Corriere della Sera, donde comparte reflexiones y experiencias sobre el mundo de la enseñanza. Recientemente, quizás aprovechando la cercanía de Navidad, volvía sobre el tema de la lectura y su importancia para la educación; le avala el prestigio de haber llegado a las manos de más de tres millones de adolescentes.
¿Por qué es importante la lectura? D'Avenia conoce los estudios empíricos −acaba de leer y recomienda el último libro de Maryanne Wolf: Reader, come home, pero lo que de verdad aprecia es el valor de los relatos en el desarrollo personal: "La literatura es un lujo, la narrativa es una necesidad", decía a raíz de la exitosa serie 13 Reasons Why. "Los niños y adolescentes sin historias se ven privados de las herramientas para enfrentarse a la realidad (...). Chesterton dijo que los cuentos de hadas no tratan de mostrar a los niños que los dragones existen, sino cómo derrotarlos. Tenía una idea de lo que los estudios de hoy confirman: las historias sirven para transmitir y experimentar. La ficción narrativa es la realidad virtual básica que, mediante la simulación de problemas, miedos, paradojas, nos prepara para afrontarlos". Experimentar viene de una raíz que significa "atravesar"; es vivir en carne propia, imbuirse en la realidad. Los momentos que quedan grabados en la memoria son aquellos que hemos "vivido" realmente: la experiencia es esencial para el aprendizaje y el agradecimiento profundo por la vida.
En la era digital, Alessandro D'Avenia se suma a otros autores que están preocupados por los efectos que un mal uso de los dispositivos puede causar en la experiencia de vida de los jóvenes. En el artículo que lo lanzó a la fama −Is Google Making Us Stupid?−, Nicholas Carr se congratulaba de las maravillas de Internet, al tiempo que lamentaba estar perdiendo la capacidad de leer concentradamente. Es un defecto relacionado con lo que D'Avenia llama lectura zig-zag: "leemos la primera línea completa, las primeras palabras de las líneas sucesivas, después otra entera, y vamos corriendo al final. Si algo nos golpea, volvemos atrás y consolidamos lo que intuimos añadiendo algunas palabras. Esta forma de lectura satisface la necesidad de consumir novedad, a expensas de la profundidad y la comprensión". No se trata tanto del soporte sobre el que se lee, sino de que la red nos ofrece un pasillo infinito de posibilidades; y éstas, mientras nos proporcionan pequeñas gratificaciones instantáneas, nos impiden experimentar la realidad profundamente.
"¿Por dónde empezar para devolver la alegría de la experiencia a los niños? No basta con abrir las manos a la fuerza y limitar el uso de las pantallas, es necesario integrarlas (...). Necesitamos educar lo que Wolf llama el cerebro "bialfabetizado", que sabe moverse sobre los dos soportes, pantalla y papel". De hecho, en las etapas de crecimiento, cuando se es más vulnerable a los estímulos, la lectura en papel puede jugar un rol importante. No en vano, uno de los datos que ofrece Wolf es que el 90% de quienes leen en pantallas trata de hacer algo más en simultáneo; de los que leen en papel, solo el 1%. En cualquier caso, D'Avenia recomienda la lectura en familia, también aprovechando los recursos digitales: "si queréis prepararlos para la vida, leed o escuchad juntos (hoy en youtube podéis encontrar de todo, incluso los "cuentos de hadas" del pasado)".
Se acercan las vacaciones de Navidad, y con ellas los regalos, las tardes en casa, más tiempo en familia... En Interaxion queremos aprovechar la ocasión y hacer eco a la voz de tantos especialistas que están señalando los beneficios de la lectura. Barry Zuckerman, por ejemplo, profesor en Boston y fundador de Reach Out and Read, asegura que los niños que están expuestos a libros desde una edad temprana se desenvuelven mejor: "Tienen un vocabulario mayor, prestan más atención, se concentran mejor y están mejor preparados para su acceso a la guardería". Fomentar la afición de los hijos a la lectura, y cultivar la propia, es una inversión que merece la pena. Ofrecemos una selección de recursos para facilitar la tarea:
- Selección "Libros del verano" (Interaxion)
- Selección de libros para lectores entre 11-14 años (Delibris)
- Selección de libros para lectores entre 15-18 años (Delibris)
- Cómo ayudar a su hijo a ser un buen lector (Dpto. Educación EE.UU.)
- Cómo hacer hijos lectores: 8 consejos para crear afición lectora (Hacer Familia)
- Diez consejos para que tu hijo ame la lectura (Common Sense Media)
- Cinco consejos para leer ebooks con niños pequeños (Common Sense Media)
Fuente: interaxiongroup.org.
sábado, 5 de enero de 2019
¡Los Reyes Magos existen!
José Ignacio Munilla
Desde muy pequeño, siempre fue un misterio para mí eso de que nuestras madres tuviesen la satisfacción de servirse la cabeza y el espinazo del pescado o el trozo del bizcocho que había salido ennegrecido del horno… ¡Qué suerte que, casualmente, a ellas les gustase todo lo que era despreciado por nosotros! ¡Qué suerte que nuestras madres no se pusiesen nunca enfermas y no necesitasen permanecer en cama, como con tanta frecuencia nos ocurría a nosotros!
A nada que uno fuese un poco observador y que tuviera un mínimo de sensibilidad, terminaba por descubrir que allí había truco, y que tanta armonía familiar no podía ser casual. Claro que, siempre habrá algunos que, a pesar su mayoría de edad, sigan llamando “suerte” y considerando como “un derecho”, todo aquello que no es sino producto de un amor gratuito e inmerecido hacia ellos.
Estos últimos suelen pensar que sus padres les mintieron con la magia de los Reyes Magos. Su insensibilidad y dureza de corazón les impide entender que LOS REYES SON VERDAD. Están lejos de comprender que la bondad auténtica no se publicita, sino que gusta de permanecer oculta, conforme al ideal que nos propuso el mismo Jesucristo: “Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.” (Mt. 6, 1-4).
En contra de lo que suele afirmarse, la magia del día de Reyes está más en los padres que en los niños. El milagro del amor, que cada 6 de enero visualizamos de forma muy particular, consiste en hacer el bien permaneciendo en la sombra. Esa es exactamente la clave y la razón de ser de San José en el misterio de Belén y de Nazaret, dicho sea de paso.
Tengo un amigo que suele decir que, para que una familia “funcione”, hace falta que haya en ella, por lo menos, un “tonto”. Pero, para que la familia “sea feliz”, es necesario que haya tantos “tontos”, como miembros. Lo que mi amigo entiende por “tonto”, es bastante evidente: aquel que sirve a los demás, olvidándose de sí mismo; aquel cuya felicidad consiste en hacer felices a los demás…
Las aplicaciones prácticas de este principio de salud familiar para la vida matrimonial, son y deberían ser muchas y muy concretas. De sobra sabemos que cuando la propia comodidad y el egoísmo se convierten en motor de la existencia, la supervivencia del matrimonio está en grave peligro. De poco servirán en esas circunstancias, los planteamientos reivindicativos del reparto de tareas domésticas u otros discursos similares. La salud del matrimonio y de la familia no puede basarse en un consenso de mínimos, que no dejará de esconder un pacto de egoísmos. La magia del matrimonio es la misma que la magia de los Reyes Magos. Frente a quienes buscan su felicidad mirándose al ombligo, atrapados por una esclavitud egocéntrica, los esposos realizan el ideal de las palabras evangélicas: “El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará” (Mc. 10, 39).
Sin embargo, es un hecho que, suele resultar más fácil poner en práctica este principio espiritual de entrega y de olvido de uno mismo, con los propios hijos, que dentro del matrimonio. ¿Quién no ha escuchado expresiones del tenor de “A mi marido lo encontré en la calle, pero mi hijos han salido de mis entrañas”? El amor hacia los hijos es más instintivo que el amor esponsal. De lo cual se deduce que, es más fácil hacer de Rey Mago con los hijos que con la esposa o el esposo. Sin embargo, difícilmente nuestros padres podrían ejercer coherentemente con nosotros de Melchor, Gaspar y Baltasar; si previamente y, al mismo tiempo, no fueran el uno para el otro: María para José, y José para María. Su regalo para nosotros está fundamentado en el regalo mutuo de sus vidas.
¡Lo hemos visto en tantos episodios de la vida familiar! ¡Lo estamos comprobando en tantas obras de caridad, en el seno de la Iglesia! ¡Lo percibimos en nuestra sociedad, en tantos testimonios públicos y, sobre todo, anónimos…! Sí, es cierto, no lo dudes… ¡los Reyes Magos existen!
Desde muy pequeño, siempre fue un misterio para mí eso de que nuestras madres tuviesen la satisfacción de servirse la cabeza y el espinazo del pescado o el trozo del bizcocho que había salido ennegrecido del horno… ¡Qué suerte que, casualmente, a ellas les gustase todo lo que era despreciado por nosotros! ¡Qué suerte que nuestras madres no se pusiesen nunca enfermas y no necesitasen permanecer en cama, como con tanta frecuencia nos ocurría a nosotros!
A nada que uno fuese un poco observador y que tuviera un mínimo de sensibilidad, terminaba por descubrir que allí había truco, y que tanta armonía familiar no podía ser casual. Claro que, siempre habrá algunos que, a pesar su mayoría de edad, sigan llamando “suerte” y considerando como “un derecho”, todo aquello que no es sino producto de un amor gratuito e inmerecido hacia ellos.
Estos últimos suelen pensar que sus padres les mintieron con la magia de los Reyes Magos. Su insensibilidad y dureza de corazón les impide entender que LOS REYES SON VERDAD. Están lejos de comprender que la bondad auténtica no se publicita, sino que gusta de permanecer oculta, conforme al ideal que nos propuso el mismo Jesucristo: “Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.” (Mt. 6, 1-4).
En contra de lo que suele afirmarse, la magia del día de Reyes está más en los padres que en los niños. El milagro del amor, que cada 6 de enero visualizamos de forma muy particular, consiste en hacer el bien permaneciendo en la sombra. Esa es exactamente la clave y la razón de ser de San José en el misterio de Belén y de Nazaret, dicho sea de paso.
Tengo un amigo que suele decir que, para que una familia “funcione”, hace falta que haya en ella, por lo menos, un “tonto”. Pero, para que la familia “sea feliz”, es necesario que haya tantos “tontos”, como miembros. Lo que mi amigo entiende por “tonto”, es bastante evidente: aquel que sirve a los demás, olvidándose de sí mismo; aquel cuya felicidad consiste en hacer felices a los demás…
Las aplicaciones prácticas de este principio de salud familiar para la vida matrimonial, son y deberían ser muchas y muy concretas. De sobra sabemos que cuando la propia comodidad y el egoísmo se convierten en motor de la existencia, la supervivencia del matrimonio está en grave peligro. De poco servirán en esas circunstancias, los planteamientos reivindicativos del reparto de tareas domésticas u otros discursos similares. La salud del matrimonio y de la familia no puede basarse en un consenso de mínimos, que no dejará de esconder un pacto de egoísmos. La magia del matrimonio es la misma que la magia de los Reyes Magos. Frente a quienes buscan su felicidad mirándose al ombligo, atrapados por una esclavitud egocéntrica, los esposos realizan el ideal de las palabras evangélicas: “El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará” (Mc. 10, 39).
Sin embargo, es un hecho que, suele resultar más fácil poner en práctica este principio espiritual de entrega y de olvido de uno mismo, con los propios hijos, que dentro del matrimonio. ¿Quién no ha escuchado expresiones del tenor de “A mi marido lo encontré en la calle, pero mi hijos han salido de mis entrañas”? El amor hacia los hijos es más instintivo que el amor esponsal. De lo cual se deduce que, es más fácil hacer de Rey Mago con los hijos que con la esposa o el esposo. Sin embargo, difícilmente nuestros padres podrían ejercer coherentemente con nosotros de Melchor, Gaspar y Baltasar; si previamente y, al mismo tiempo, no fueran el uno para el otro: María para José, y José para María. Su regalo para nosotros está fundamentado en el regalo mutuo de sus vidas.
¡Lo hemos visto en tantos episodios de la vida familiar! ¡Lo estamos comprobando en tantas obras de caridad, en el seno de la Iglesia! ¡Lo percibimos en nuestra sociedad, en tantos testimonios públicos y, sobre todo, anónimos…! Sí, es cierto, no lo dudes… ¡los Reyes Magos existen!
jueves, 3 de enero de 2019
La despedida de dos portavoces vaticanos
- RAFAEL SERRANO
- 3.ENE.2019, Aceprensa
Con la dimisión simultánea de los portavoces de la Santa Sede pasa una oportunidad de hacer más ágil y profesional la comunicación vaticana. Esa es la opinión, entre otros, de John Allen, quien cree que el problema no está en la renuncia, sino en lo que, a su juicio, la ha provocado.

Greg Burke, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, y Paloma García Ovejero, vicedirectora, fueron nombrados a la vez, hace dos años y medio, y han presentado la renuncia el mismo día, el 31 de diciembre pasado. Ambos son periodistas conocidos en Roma. Él fue corresponsal durante cerca de 20 años de medios norteamericanos: primero, del National Catholic Register, y después, de Fox News, hasta que en 2012 pasó a trabajar para el Vaticano como asesor de comunicación de la Secretaría de Estado. Ella estaba al cargo de la corresponsalía de una cadena española de radio, la COPE, desde 2012.
Burke comenzó su trabajo en la Santa Sede a propuesta de Mons. Peter Bryan Wells, también estadounidense, que a la sazón era asesor en la sección de Asuntos Generales de la Secretaría de Estado. Wells consideraba necesaria la ayuda de un profesional del periodismo para orientar la comunicación vaticana, especialmente en ocasiones difíciles como el entonces reciente caso “Vatileaks”.
También se considera importante la intervención de Wells en el nombramiento de Burke para la Oficina de Prensa, primero como vicedirector, a finales de 2015, y como director en julio siguiente, cuando se retiró el P. Federico Lombardi. Wells dejó la Secretaría de Estado en febrero de 2016, al ser nombrado arzobispo y nuncio en Sudáfrica y Botsuana. Él era en la Curia el principal valedor de una comunicación más activa, que se adelantara a las reacciones de los medios y la opinión pública. Sin él, se impuso de nuevo el enfoque tradicional de la Secretaría de Estado, en el que la Oficina de Prensa no tiene protagonismo y es fundamentalmente un emisor de comunicados oficiales.
Talento desaprovechado
En virtud de ese enfoque, dice el vaticanista John Allen en su análisis de la dimisión de los portavoces, a Burke y García Ovejero “no les dieron realmente oportunidad de configurar la comunicación vaticana, mediante acceso directo al jefe y un papel significativo en el proceso para tomar decisiones”. Dependían de la Secretaría de Estado, y “en vez de permitirles aconsejar previamente a Francisco sobre cómo serían recibidas determinadas decisiones o declaraciones, para prevenir malentendidos y hacer llegar el mensaje que se quería transmitir, quedaron reducidos a gestionar aspectos secundarios de la comunicación vaticana –como tuits y publicaciones en Instagram– o al mantenimiento básico de la propia Oficina”.
Por eso, a Allen no le extraña que Burke y García Ovejero, a los que describe como periodistas de raza, hayan acabado por renunciar a unos puestos donde no se les daba espacio para todo lo que podrían aportar. Era un caso de talento desaprovechado.
Lo que no significa que no hayan hecho nada. Allen, en su elogio a los dos portavoces, destaca que infundieron en la Oficina de Prensa un ambiente acogedor para los periodistas, y atendieron a todos sin vetos ni favoritismos, con completa disponibilidad. También inventaron una nueva manera de dar información, con “puntos de encuentro” informales entre personalidades de la Iglesia y periodistas, mucho más útiles para estos que los comunicados. Promovieron el uso de las redes sociales y consiguieron que hubiera rápidamente buenas traducciones de los textos importantes a las principales lenguas.
Lo que no lograron sino en limitada medida fue hacer llegar con eficacia la voz de la Iglesia a la opinión pública, anticiparse a las crisis y presentar una narrativa clara para los medios. La Oficina de Prensa apenas ha tenido actuación relevante en asuntos difíciles, como el de los abusos sexuales en Chile o las acusaciones hechas al Papa y a miembros de la Curia por el arzobispo Carlo Maria Viganò, porque no se contaba con ella. Consecuencia: cuanta menos información, más rumores; las interpretaciones tienden a rellenar los huecos que deja la falta de datos.
Sin embargo, esto no es nuevo, señala Allen: está metido muy dentro en el modo en que el Vaticano lleva la comunicación. Es verdad, se podría precisar, que durante unos años hubo otro aire; pero la época de Joaquín Navarro-Valls fue excepcional.
Bolsonaro: “Valoraré la familia y combatiré la ideología de género”
Es profundamente significativo que el nuevo Presidente de Brasil le haya dado un énfasis especial a la familia y al combate de la perspectiva ideológica de género, quebrando, sin complejos, la barrera impuesta por lo políticamente correcto.
Por Diego Hernández, 02/01/2019
El nuevo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue investido este martes 1 de enero en el cargo y realizó dos breves discursos que entusiasmarían a cualquier activista del movimiento profamilia.
Fueron intervenciones cortas, directas y contundentes, en las que dejó plasmado un mapa inicial de lo que será su gobierno. Y en ambos fue claro: “valoraré la familia y combatir la ideologia de género”. Combate a la corrupción, a la criminalidad, a la crisis económica y al desempleo, así como garantizar educación básica de calidad y servicios de salud adecuados para todos.
Sin embargo, es profundamente significativo que Bolsonaro le haya dado un énfasis especial a la familia y al combate de la perspectiva ideológica de género, quebrando, sin complejos, la barrera impuesta por lo políticamente correcto.
En el discurso ante el Congreso Nacional, luego del acto solemne de investidura, el presidente dijo que su gobierno va a “unir al pueblo, valorar la familia, respetar las religiones y nuestra tradición judeocristiana, y combatir la ideología de género, conservando nuestros valores”. “Brasil volverá a ser un país libre de amarras ideológicas”, advirtió.
Poco después, en su discurso al pueblo, al recibir la banda presidencial de Michel Temer al frente del Palacio de Planalto, aseguró que ese día inicia un nuevo tiempo para liberarse del “socialismo, de la inversión de valores, del gigantismo estatal y de lo políticamente correcto”.
Apuntó que las “elecciones dieron voz a quién no era escuchado, y la voz de las calles y de las urnas fue clara”.
“No podemos dejar que ideologías nefastas vengan a dividir a los brasileños; ideologías que destruyen nuestros valores y tradiciones, destruyen nuestras familias, que son la base de nuestra sociedad.
Y entre los desafíos que enfrentará su administración están “la ideologización de nuestros niños, la tergiversación de los derechos humanos y la deconstrucción de la familia”.
El sueño de cualquier defensor de la familia y un alivio para los millones de padres y madres que han dado una dura batalla los últimos años para frenar la imposición vertical y transversal de la ideología de género en el sistema educativo.
Aunque en los gobiernos del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), de 1995 a 2002 con el sociólogo Fernando Henrique Cardoso, y del Partido de los Trabajadores (PT), de 2003 a 2010 con el sindicalista Luiz Inácio ‘Lula’ da Silva, dieron impulso a la perspectiva ideológica de género, fue el período de la también petista Dilma Rousseff el que se radicalizó en este aspecto, de 2011 a mediados de 2016.
La tentativa de “legalizar” a como diera lugar la “perspectiva de género” en las directrices de educación de los gobiernos a todos los niveles, operada desde el Ejecutivo Federal, generó una especie de revuelta popular que polarizó y colocó al petismo y sus aliados “progres” contra las cuerdas.
Bolsonaro fue uno de los parlamentarios que se incorporó en esa lucha popular, por lo que, la gran mayoría de militantes del movimiento profamilia se apostaron de forma clara y eficaz a su favor cuando los estudios demoscópicos evidenciaron que tendría condiciones reales de enfrentar al candidato del PT en el proceso electoral del año pasado.
Además, Bolsonaro ha colocado una especie de “garantía” para esa agenda en su gobierno: tres ministros clave que tienen el aval del movimiento profamilia.
Se trata de los titulares de Educación, el filósofo y académico Ricardo Vélez; de Relaciones Exteriores, el diplomático Ernesto Araújo; y del nuevo ministerio de Mujer, Familia y Derechos Humanos, la abogada y activista provida y profamilia, Damares Alves.
Vélez tiene un ambicioso proyecto para revolucionar la alfabetización de niños y elevar el nivel de la educación básica cortando las ataduras ideológicas a las que ha estado sujeta durante décadas. Y anunció que la ideologización de genero será combatida.
Quiere que el principio de subsidiariedad sea eje rector de las relaciones entre el Estado, los profesores y las familias, devolviendo a éstas su papel protagónico en la educación.
Damares ha dicho que dará visibilidad a los sectores de mujeres que son más marginadas en el país y respaldo integral a las que se encuentran en situación de vulnerabilidad; que combatirá el abuso infantil y que colocará la familia en el centro de las políticas públicas del gobierno.
Araújo ha señalado que la política externa de Brasil se pautará por los valores y tradiciones de los brasileños, que no se someterá a presiones globalistas ni a la agenda internacional “progresista”: ni aborto, ni género, ni migraciones indiscriminadas, ni ambientalismo estarían entre sus pautas.
Bolsonaro sabe que requerirá de respaldo para esta agenda, por lo que, frente a las 120 mil personas que asistieron al acto de su investidura, lanzó un llamado al pueblo: “les convido a iniciar un movimiento para que todos juntos, usted, yo, y nuestras familias, restablezcamos los padrones éticos y morales que transformarán nuestro país”.
Todo esto, en la perspectiva de Bolsonaro, implica un combate al socialismo y a su lógica de conflicto. En una gesto harto significativo, al finalizar su breve discurso al pueblo, sacó del bolso una bandera de Brasil y la extendió pronunciando las siguientes palabras: “nossa bandera jamás será vermelha”.
Esta frase, “nuestra bandera jamás será roja”, era uno de los gritos de batalla del movimiento multitudinario y popular que derrumbó a la presidente Dilma Rousseff a través de un proceso constitucional de impeachment.
En el momento que las pronunció, los asistentes vibraron y rompieron en aplausos. Bolsonaro completó: “y si llega a teñirse de rojo, será por nuestra sangre, que garantizará que jamás deje de ser verde-amarela”.
martes, 1 de enero de 2019
Verona, en guerra contra el aborto
La Vanguardia, ANNA BUJ, VERONA. CORRESPONSAL
El Ayuntamiento de la conservadora Verona lidera la ofensiva de la Liga
contra la ley que legalizó el aborto en Italia en 1978
Ya hace cuarenta años que Italia legalizó el aborto. En 1978 se aprobó la ley 194, que permite que las mujeres puedan interrumpir libremente el embarazo durante el primer trimestre, y también después si la salud del feto o de la madre se encuentra en riesgo. Pese a la fuerte influencia que todavía ejerce la Iglesia católica en este país, pocos se habían atrevido a cuestionar públi
camente una medida defendida con uñas y dientes por los sectores más progresistas.
camente una medida defendida con uñas y dientes por los sectores más progresistas.
Pero ahora, los nuevos vientos conservadores que soplan en todo el mundo también lo hacen en Italia. Con la ultraderechista Liga al frente del Ejecutivo, algunos ayuntamientos están aprovechando para poner la 194 en el punto de mira. Verona, en la conservadora región del Véneto, parece estar en la vanguardia. La ciudad de Romeo y Julieta, de 250.000 habitantes, se convirtió en octubre en la primera del país en declararse oficialmente “a favor de la vida”. Es decir, que el Ayuntamiento, gobernado por una lista de derechas, aprobó una moción que, además de esta declaración, incluía la donación de fondos a iniciativas antiabortistas de organizaciones privadas y eclesiales y el lanzamiento de un proyecto regional para convencer a las mujeres embarazadas de dar en adopción a sus hijos no deseados. La medida provocó una fuerte polémica a nivel interno después de que la jefa de grupo del Partido Demócrata (centroizquierda) en el Ayuntamiento, Carla Padovani, decidiera unirse a la Liga alegando motivos morales.
La cruzada antiabortista no se ha quedado en Verona. Otros ayuntamientos importantes de Italia, como los de Roma, Milán y Ferrara, comenzaron a discutir mociones similares en cuestión de semanas
“Falta cultura de la vida. En un periodo histórico en que Italia se encuentra en un declive demográfico pavoroso porque no hay recambio generacional, si no hacemos más hijos significa que no hay esperanza. Cada ayuda a una madre que acoge una vida es dinero bien gastado para la sociedad”, dice en su despacho en el Ayuntamiento el autor de la moción, Alberto Zelger, concejal de la Liga. Lleva un pin dorado en la solapa con la huella de un feto de entre diez y once semanas para demostrar que en esta etapa del embarazo, el feto es “una vida a todos los efectos”.
La cruzada antiabortista no se ha quedado en Verona. Otros ayuntamientos importantes de Italia, como los de Roma, Milán y Ferrara, comenzaron a discutir mociones similares en cuestión de semanas. Según Zelger, ha recibido numerosos e-mails de otros representantes locales que quieren reproducir su medida.
El liguista veronés asegura que se siente respaldado por los médicos italianos. Aunque practicar un aborto sea totalmente legal, las mujeres de este país no lo tienen nada fácil para interrumpir la gestación porque la ley también ampara el derecho a la objeción de conciencia. Ahora, más del 70% de los ginecólogos italianos se declaran contrarios a practicar abortos por motivos morales o religiosos. El porcentaje crece notablemente en el religioso sur de Italia, donde en algunas zonas los objetores llegan al 90%. En el 2017, en Molise (sur) sólo había un médico, Michele Mariano, dispuesto a practicar abortos. Se encargaba de más de 400 al año él solo. Los datos del Ministerio de Sanidad italiano muestran que el número de abortos en Italia ha decrecido mucho en la última década. Si en el 2004 se practicaron casi 140.000, en el 2016 fueron algo más de 86.000. Pero un grupo de médicos liderado por la doctora Silvana Agatone, presidenta de la Asociación Libre Italiana de Ginecólogos por la Aplicación de la Ley 194/78, cuestionan estas cifras porque aseguran que en realidad hay muchos más abortos, que se practican en la clandestinidad, y piden al Gobierno que garantice el cumplimiento de la ley.
En Verona, además, algunas asociaciones católicas antiabortistas están comenzando a organizar eventos para expandir sus ideas con dinero y medios para ello. Una de ellas es Christus Rex, un grupo local conectado con los neofascistas de Forza Nuova que hace campaña para el retorno de la familia “tradicional”. “Nosotros colaboramos con las fuerzas que piensan como nosotros. Hoy son los populistas y soberanistas”, asevera su presidente, Matteo Castagna. “La moción lo único que hace es apoyar la cultura de la vida frente a la cultura de la muerte. Estoy satisfecho de que en Verona haya empezado un debate que se ha trasladado a otras ciudades para defender la cultura de la vida. Lo que antes era el medievo vuelve a ser el verdadero progreso”, continúa Castagna, que dice que no será completamente feliz hasta que la 194 haya sido eliminada.
Los conservadores católicos veroneses cuentan con un buen aliado. Les apoya el ministro de Familia italiano, Lorenzo Fontana, que también es de Verona, y se ha marcado como prioridad en los próximos cuatro años reducir el número de abortos. La Liga considera que una de las causas de la baja natalidad en Italia (de 1,3 hijos por mujer, igual que en España) es el aborto. “En muchos casos –ha dicho Fontana– las mujeres deciden no tener hijos por una preocupación económica. Me gustaría que el Estado ayudara a estas mujeres a entender que, ante la duda, lo mejor es tener un hijo”.
El ministro Fontana es el mismo que en sus primeros días al frente del Ministerio aseguró que las familias gais no existían, que las ayudas serían sólo para las parejas tradicionales y que con la inmigración no se resuelve el problema demográfico italiano, porque “con los costes sociales de la integración sería mejor financiar el aumento demográfico ya integrado”. El líder de la Liga, Matteo Salvini, tuvo que salir a desmarcarse ante las críticas recibidas. Pero Fontana no le es lejano. Se formó junto a él en los pasillos del Parlamento Europeo,y son tan amigos, aseguran en Verona, que Salvini hasta fue su testigo de boda.
A nivel nacional, la Liga no está planteando abiertamente su agenda ultraderechista en cuestiones sociales porque está atada de pies y manos por el contrato de Gobierno que sellaron con el Movimiento 5 Estrellas (M5E). “Parece que Verona ha vuelto a la Edad Media”, se lamentaba Mattia Fantinati, un diputado grillino veronés después de la aprobación de la moción. De momento, Salvini se ha concentrado en la batalla contra la inmigración, que le está dando resultados electorales mucho más inmediatos. Pero eso no significa que hayan dejado de librar esta guerra. En uno de los más famosos mítines de campaña en Milán, el ministro del Interior juró con un rosario en la mano. En sus redes sociales, pide que las escuelas instalen el belén y pongan crucifijos para preservar la tradición católica italiana. También el senador Simone Pillon presentó una propuesta de ley para reformar el derecho de familia para las parejas divorciadas y la custodia de los hijos que enfureció a las feministas porque, entre otras cosas, creen que ataca al miembro de la pareja con menos ingresos, normalmente las mujeres, en un país donde la brecha salarial es todavía muy notable. El temor entre los progresistas es que si el Gobierno actual cayera y la Liga ganase unas hipotéticas nuevas elecciones con el apoyo de los otros partidos de derechas, tendría las manos libres para hacer retroceder al país también en estos asuntos.
“Esta moción no va contra la ley 194”, señala Zelger. “Pero si me pides mi opinión, pienso que es una ley profundamente injusta porque hace prevalecer el derecho de los más fuertes sobre los más débiles. Es una carnicería”, subraya. Ahora está muy satisfecho porque la ciudad acogerá en marzo el próximo Congreso Mundial de las Familias, en el cual Salvini ya ha anunciado su presencia. “La moción es una carta de presentación estupenda”, sonríe el concejal.
Verona, además de haber inspirado la mayor historia de amor de William Shakespeare, es una de las ciudades donde la extrema derecha italiana ha dejado siempre una huella más profunda. Fue el bastión de la Gestapo en Italia y el lugar donde Benito Mussolini decidió reconvertir su partido fascista en 1943. También en las décadas de los setenta y los ochenta, la ciudad fue un foco para los terroristas de extrema derecha, incluyendo a los neonazis Ludwig. El club de fútbol de la ciudad, el Hellas Verona (en segunda división), se ha ganado una mala fama por algunos de sus aficionados de la grada de animación en curva sur, que han llegado a entonar cantos ensalzando a Hitler.
“Es el laboratorio de la extrema derecha”, apunta Giulia, una activista de la asociación feminista Non Una Di Meno, que prefiere no desvelar su apellido. “La Liga siempre ha trabajado aquí las batallas católicas más conservadores. Prepara todos estos frentes para que luego lleguen a nivel nacional. Por desgracia, el cuerpo de la mujer también se ha convertido en una batalla política”, explica.
Non Una Di Meno es uno de los grupos feministas que están alzando la voz desde hace meses en Italia para concienciar de que no se pueden dar pasos atrás ni siquiera a nivel local. En Verona, el día que el Ayuntamiento aprobó la moción antiabortista, una veintena de activistas de este grupo se vistieron con el uniforme rojo y blanco inspirado en El cuento de la criada, de Margaret Atwood, una distopía que imagina una sociedad sin libertades en la que el papel de las mujeres se reduce a parir. La fotografía de ellas en el piso superior del Ayuntamiento mientras los concejales declaraban la ciudad “favorable a la vida” estuvo en todos los periódicos italianos. Las feministas se unieron después en una marcha multitudinaria en Verona, y también han protagonizado concentraciones en toda Italia para protestar contra la iniciativa de reforma de la ley del divorcio del senador Pillon.
“El problema es que antes estas cosas pasaban pero no eran relevantes. Ahora sí, y la clase política no ve que puede hacer un daño considerable a la ciudad. Un estudiante homosexual se lo pensará dos veces antes de pedir su Erasmus aquí”, lamenta el joven ingeniero Tommaso Ferrari, que en esta legislatura fue elegido en el Ayuntamiento por una lista de centroizquierdas.
Ferrari, ante la visita de una periodista extranjera, no quiere perder la oportunidad de mostrar que Verona no es sólo una ciudad conservadora. Mientras a nivel nacional retumba la moción contra el aborto, decenas de jóvenes veroneses llevan años movilizándose con pequeñas iniciativas apartidistas para volver a tomar las riendas de la ciudad. El ejemplo más gráfico se encuentra en Veronetta, un barrio al otro lado del río Adige que hasta hace muy pocos años tenía muy mala fama. Era el lugar donde se concentraba gran parte de la inmigración, y también donde Salvini fue para criticar que “los italianos son minoría en sus propias casas”.
Pero en los últimos años los jóvenes han tomado el barrio para relanzarlo con nuevos locales. No en vano es aquí donde se encuentra la universidad. También aquí, a quince minutos a pie del centro histórico, abrió hace seis meses el primer hostal para viajeros jóvenes. “Es un barrio multiétnico que se está revalorizando. La mala fama viene de los años noventa, pero nosotros no hemos tenido ningún problema”, cuenta uno de sus propietarios, Matteo Sachetti. “Pintan Veronetta como el barrio peligroso, cuando es el más vivo de la ciudad”, insiste Ferrari.
En una cafetería étnica de Veronetta se reúne un grupo de jóvenes para contar sus iniciativas para cambiar la fama de la ciudad. Por ejemplo, Alvise Trincanato, de 29 años, preside una asociación que organiza eventos en espacios urbanos desconocidos, como conciertos o actividades de bellas artes con voluntarios. Matteo, que no quiere decir su apellido, ha creado un portal para publicitar actos para jóvenes e impulsar zonas más allá del centro histórico. En la misma Veronetta, Mattia Tramonti y Serena Realti, ambos de 32 años, han empezado un ciclo de eventos culturales en un jardín abandonado.
“El problema es que es una ciudad provinciana, en la que hay demasiados prejuicios y etiquetas”, destaca Trincanato. La mayoría de sus amigos se han marchado a otras ciudades más grandes o al extranjero, pero ellos luchan para que puedan regresar. Las dos almas de Verona, de momento, conviven en paz.
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