Páginas vistas

sábado, 15 de enero de 2011

Diversas autonomías españolas acogerán a jóvenes italianos

 José Maria Moriano

Italia y España, dos países que han compartido una común historia, unos mismos orígenes. Dos naciones mediterráneas hermanas de rica espiritualidad e impulso misionero. Ahora miles de jóvenes católicos de ambos países se ponen de acuerdo para verse en Madrid, en la próxima Jornada Mundial de la Juventud. Pero antes pasarán unos días juntos para conocerse y estrechar lazos.

        Los jóvenes italianos se repartirán por diversas diócesis españolas que serán acogidos por familias voluntarias. Así, Roma, casi toda la Toscana y medio Piamonte, irán a Valencia. Milán, Nápoles y buena parte de la Campania acabarán en Barcelona. Hacia San Sebastián se dirigen los de la Liguria; los de la Umbria, la tierra de san Francisco de Asís, escogieron Santiago de Compostela; la Marca harán escala en Toledo.

        Las diócesis de Turín, y de Bari-Bitonto optaron por Tarragona mientras que Palermo lo hizo por Getafe. «Allá, los programas prevén menos reuniones y vivirán en familias. De esta manera, sin estar condicionados por las prisas, las convivencias podrán ser más auténticas y las amistades más sinceras», afirma Don Nicolò Anselmi, responsable del Servicio Nacional de Pastoral Juvenil de la Conferencia Episcopal Italiana. Son ya 40.000 los jóvenes italianos que se han apuntado a la cita en Madrid. Y se prevé que el número aumentará los próximos meses.

        De la parte española se encuentra el sacerdote Don Javier Igea, responsable y coordinador nacional para el hermanamiento entre las diversas diócesis. Para Don Javier, esta oportunidad «es una hermosa experiencia en donde los jóvenes que vengan con nosotros tendrán la posibilidad de compartir lo más importante que un joven tiene, que es la fe» Para ello cuenta con un equipo de cinco personas entregadas a la organización del «gemelaggio» con las diócesis italianas.

        Sin duda es de alabar la eficacia que se está demostrando en la organización del encuentro eclesial más importante del año. Todo ello nos dice que cuando hay buena voluntad y entendimiento se logran metas sorprendentes que se traducirán en infinidad de conversiones, llamadas a la entrega total y en un impulso renovador sobre toda la Iglesia. Estas iniciativas no dejan de llenarnos de esperanzas y por ello las acogemos y promovemos con entusiasmo.
Publicar un comentario

Un entretenido diálogo sobre la ideología de género

Por Daniel Prieto Aunque la película de la que procede es una irreverente mofa del cristianismo, en esta breve escena encontramos una c...