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jueves, 20 de noviembre de 2014

BILL GATES Y LA DISMINUCIÓN DE LA POBLACIÓN MUNDIAL




Por Juan José García Noblejas
El deseo de disminuir la población mundial es muy antiguo. Estamos triturando al Planeta desde hace doscientos años; y de una manera más ordenada, hipócrita y fructuosa en el siglo XX. Se cuentan por millones los abortos; por millones los muertos en guerras en la primera mitad del siglo; estamos dejando morir a África en su propia inmundicia y en sus guerras étnicas; dejamos en la pobreza mortal a países emergentes; nos resignamos a las muertes infantiles en el Tercer Mundo, con una esperanza de vida bajísima… 

¿Y todavía Bill Gates y sus adinerados amigos quieren más?

Es como para quedarse pasmado, presenciando tanto egoísmo disfrazado de bienestar: para estar uno cómodo, hay que emprender políticas antinatalistas, y fomentar la eutanasia y dejar que los países pobres se hundan en su propia miseria. Bien, curioso modo de enfocar los problemas al estilo Hitler o Stalin. ¿Para qué dejar nacer si van a malvivir? ¿Para qué cuidar si van a mal morir? ¿Merece vivirse la vida en algunos casos? ¿Tienen derecho a la vida si pasarán enfermos tanto tiempo? Realmente estas preguntas esconden un egoísmo feroz, una preocupante falta de sentimientos humanos. Pero es lo que hay.

Menos mal que no todo el mundo piensa igual, ni mucho menos; pero la batalla está en su punto más álgido.

Reproducimos de nuevo un trabajo de Juan José García Noblejas en el que se mete de lleno en el problema, contando con el apoyo de prestigiosos investigadores y entendidos en la materia. Al mismo tiempo quiero dejar constancia de que son estos señores y algunos más, que se mueven por la órbita de las Naciones Unidas, con un ingente poder económico que les coloca por encima de los propios Estados, los que se han tomado "la responsabilidad de regular este mundo": lo señalo, porque es lo único que no llegó a decir Galardón, en el video que coloqué ayer en este blog; y que tampoco precisó Mons. Reig.  Yo si voy a dar nombres: 
Bill Gates, David Rockefeller Jr., Warren Buffet, George Soros, Michael Bloomberg, Ted Turner y Oprah Winfrey... Los mismos señores que manejan la ideología de género, llevando en sus manos los "latigos" del feminismo radical y del movimiento gay, que manejan a su antojo.  Como he señalado, este artículo lo publiqué en 2009, y las cosas siguen igual o peor. Pero se les ve más, porque ahora han actuado directamente en España, ante un Gobierno débil moral.

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Club de multimillonarios (Gates-y-6-más) confabulados para disminuir la población mundial.

Esto no es asunto de teorías conspiratorias. Escribo en términos de "confabular", porque según el Drae el verbo significa "ponerse de acuerdo para emprender algún plan, generalmente ilícito". De esto trata lo que sigue, entiendo, en términos legales y morales.

Según cuenta el Times (Billionaire club in bid to curb overpopulation), los ricos más ricos de EEUU se han reunido en NY, el pasado 5 de mayo, en casa de Sir Paul Nurse, Nobel de bioquímica y Presidente de la Rockefeller University.

Además de Bill Gates, estaban alli, formando el "Good Club", David Rockefeller Jr., Warren Buffet, George Soros, Michael Bloomberg, Ted Turner y Oprah Winfrey.

Se trataba de encontrar una "causa" que -ofreciendo garantías de filantropía- les permita cubrir los posibles riesgos para sus fortunas. Han encontrado una "causa" que incluso pueden hacer popular, si es necesario, a golpe de propaganda: hay que disminuir la gente en el mundo.

Hace unos meses, ya lo había propuesto, con cifras concretas, Bill Gates:

“Official projections say the world’s population will peak at 9.3 billion [up from 6.6 billion today] but with charitable initiatives, such as better reproductive healthcare, we think we can cap that at 8.3 billion”.

Todos sabemos qué quiere decir "better reproductive healthcare": sobre todo contracepción y aborto (¿por qué no llamarán las cosas por su nombre?), y sobre todo en los países pobres, visto como una amenaza para los países ricos...

Dicen que no quieren ser un "gobierno mundial alternativo", pero que alguien -superando barreras políticas y religiosas- tiene que tomar las riendas para evitar desastres de alcance global.

Gates y sus amigos multimillonarios quizá no quieren darse cuenta de que lo que sucede con la población es otra cosa, bien distinta:
como advierte Barry McLerran, autor del documental Demographic Winter, la tasa de crecimiento de la población ha decrecido un 50% en los últimos 30 años.

La fertilidad en los países desarrollados está por debajo de los índices de remplazo de la población. Si las cosas no cambian, la tendencia indica que, más que sobrepoblación, la crisis estará a mediados de siglo en el polo opuesto: el de la despoblación.

A lo mejor lo que a fin de cuentas les preocupa es la "despoblación WASP", con algunas concesiones de color, mientras sean ricos o famosos. O el incremento proporcional de número y riqueza en gente no-wasp.

El caso es que todos sabemos cómo Bill Gates logró instaurar, en plan "Citizen Gates", su navegador "Explorer" (mucho dinero y argucias y presiones para lograr una interpretación favorable de las leyes) con el fin de desalojar a "Netscape" como competencia: y su modo de razonar no debe haber cambiado mucho desde entonces.

Algunos dicen que el mundo es -a fin de cuentas- un mercado. Aunque lo fuera, que no lo es, aplicar sus estrategias y tácticas mercantiles no necesariamente será algo que de suyo favorece el bien común y la vida de la humanidad.

Parece molesto e ilícito considerar a la gente como números y sujetos de mercado, antes que como personas y ciudadanos.
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