Páginas vistas

domingo, 24 de diciembre de 2006

¡¡¡Feliz Navidad!!!


Dios es tan grande que puede hacerse pequeño. Dios es tan poderoso que puede hacerse inerme y venir a nuestro encuentro como niño indefenso para que podamos amarlo. Dios es tan bueno que puede renunciar a su esplendor divino y descender a un establo para que podamos encontrarlo y, de este modo, su bondad nos toque, se nos comunique y continúe actuando a través de nosotros. Esto es la Navidad: “Tu eres mi hijo, hoy yo te he engendrado”. Dios se ha hecho uno de nosotros para que podamos estar con él, para que podamos llegar a ser semejantes a él. Ha elegido como signo suyo al Niño en el pesebre: él es así. De este modo aprendemos a conocerlo. (Benedicto XVI, Nochebuena 2005).

No hay comentarios:

Byung-Chul Han: «Tengo la esperanza de que colapse el sistema, y va a pasar pronto»

Bruno Pardo Porto en abc.es El filósofo atiende a la prensa en Oviedo días antes de recoger el premio Princesa de Asturias de Comunicación y...