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domingo, 9 de octubre de 2016

Llega el cambio a la consagración del cáliz en español

¿por qué «por muchos» en vez de «por todos»?

Llega el cambio a la consagración del cáliz en español: ¿por qué «por muchos» en vez de «por todos»?
Cristo murió por todos, pero sólo muchos (no todos) se aprovecharán del fruto de la Cruz.





Carmelo López-Arias / ReL 8 octubre 2016
Este viernes  la Conferencia Episcopal Española presentó la 3ª edición del misal romano reformado a raíz del Concilio Vaticano II. Sigue a las ediciones de 1970 y 1988 y fue aprobada el 21 de abril de 2010 por la asamblea plenaria y el 8 de diciembre de 2015 por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

Una de las novedades más llamativas para los fieles es el cambio en las palabras de la consagración del vino. Donde actualmente se dice "será derramada por vosotros y por todos los hombres para el perdón de los pecados" pasará a decirse "será derramada por vosotros y por muchos para el perdón de los pecados").

Diez años de recorrido
Es el último paso de un camino que inició el cardenal Francis Arinze, entonces prefecto de la Congregación para el Culto Divino, el 17 de octubre de 2006. Con tal fecha dirigió una carta a los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo con instrucciones para que introdujesen esa modificación en las nuevas traducciones del misal.

La recepción de esa orden varió según países, con algunos episcopados, como el húngaro, muy rápidos en aplicar la orden y otros (como el italiano o el alemán) renuentes a ella. Por ese motivo, el 14 de abril de 2012 Benedicto XVI dirigió una severa carta al entonces presidente de los obispos germanosRobert Zollitsch, arzobispo de Friburgo, para urgir tanto su aplicación como su adecuada explicación a los fieles.

Desde el punto de vista teológico, el asunto no presenta dificultad. Jesucristo murió por todos los hombres, algo que "forma parte de las certezas básicas de nuestra fe", como afirmaba en la carta el Papa Ratzinger. Pero no todos los hombres se salvan, como definió, entre otros, el Papa Benedicto XII en 1336: "Definimos que... las almas de los que salen del mundo con pecado mortal actual inmediatamente después de su muerte bajan al infierno".

"Pro multis" es "por muchos", sin interpretación posible
La cuestión pertenece más bien al orden lingüístico-sacramental. Tanto la misa tradicional como el nuevo rito de la misa que Pablo VI promulgó en 1969 mantenían la fórmula de la consagración del vino: "Qui pro vobis et pro multis effundetur", esto es, "que será derramada por vosotros y por muchos".


Fragmento de la Constitución Apostólica Missale Romanum de 1969, tal como aparece en la página web de la Santa Sede: el texto original dice "pro multis".

¿Por qué "por muchos"? El Catecismo Romano, promulgado por San Pío V en 1566 tras el Concilio de Trento, explicaba que "con gran sabiduría obró [Nuestro Señor] no diciendo 'por todos', puesto que entonces solo hablaba de los frutos de su Pasión, la cual solo para los escogidos produce frutos de salvación".

Sin embargo, con sorprendente unanimidad, todas las traducciones a lengua vernáculaconvirtieron ese "por muchos" en "por todos los hombres".

"No fue una traducción pura, sino una interpretación", denunciaba Benedicto XVI en su carta de 2012. Interpretación, añade, que se basó en un "consenso exegético que quebró: ya no existe". Y, de hecho, dedica la mayor parte de la carta a desmenuzar por qué, exégesis en mano, "por muchos" y "por todos" no son intercambiables.

En sentencia lapidaria de Santo Tomás de Aquino, "la Pasión de Cristo fue suficiente para todos y de su eficacia se aprovecharon muchos".

En consecuencia, pedía Benedicto XVI, "en la nueva traducción del misal las palabras pro multis deben ser traducidas, y no interpretadas. La simple traducción 'por muchos' debe sustituir a la interpretativa 'por todos'".

Lo que importa es lo que Jesús dijo
Es una cuestión de fidelidad a la Palabra de Dios, concluía el hoy Papa emérito: "La Iglesia tomó esta formulación de la narrativa de la institución en el Nuevo Testamento. La plegaria eucarística dice 'por muchos' por respeto a la Palabra de Jesús, para permanecer fiel a Él también en la Palabra".

De hecho, en su carta de 2006, el cardenal Arinze recordaba a los destinatarios que "las palabras [de la narración de la institución] se han traducido fielmente de este modo ['por muchos'] en la mayoría de las versiones bíblicas modernas" y "que las anáforas de los diversos ritos orientales, ya sea en griego, siríaco, armenio, idiomas eslavos, etc., contienen en sus respectivas lenguas el equivalente del latín pro multis".

Por tanto, el cambio del "por todos los hombres" al "por muchos" no es ninguna novedad teológica, pues ambas cosas son verdad, una en un sentido, la otra en otro. El cambio es lingüístico... aunque no es realmente un cambio, sino al revés: es la reversión de un cambio inapropiado (que se prolongó durante casi medio siglo) para volver a la forma original.

sábado, 8 de octubre de 2016

Así comenzó a perder valor la vida personal.




          Tener en cuenta que a la lógica natural, como un desarrollo ideológico se ha añadido otra, la del materialismo. No es el anticlericalismo, que tiene sus límites, incluso sus cosas buenas, ni al ir en contra de Dios con ocasión o sin ella, lo que responde a una necesidad vital ideológica. Sin Dios, el hombre es pura materia, y a la materia no se le puede pedir mucho. Una cierta cualidad, que hace las cosas algo valiosas.

            Según estos pensadores, la pertenencia a una especie como la humana no tiene ningún significado moral por cuanto respecta a ser persona[1]. Ser humano no basta para ser una persona. Se requiere mucho más,  para que una entidad sea considerada persona y, por tanto, un ser de valor moral. Bastantes autores definen variados criterios, pero en general todos concuerdan en que, para ser persona, un individuo debe tener conciencia de sí en cuanto sujeto capaz de deseos y con "una desarrollada capacidad de razonar, querer,  y relacionarse con los demás"[2].

            Está claro que no todos los seres humanos tienen una capacidad desarrollada en este grado. No todos tienen conciencia de sí mismos como individuos, ni son capaces de relacionarse con los demás: entre éstos los niños no nacidos.  Tampoco los recién nacidos tienen conciencia de sí mismos como individuos, ni un niño posee la capacidad desarrollada de razonar, querer, desear y relacionarse con los demás durante un cierto periodo de su vida. Por tanto, según estos influyentes escritores, los niños -y los adultos que pudieran comportarse como ellos, quizá por malformaciones cerebrales- no pueden considerarse personas en sentido estricto. No son, por tanto, sujeto de derechos que deban ser reconocidos y protegidos por la sociedad.

            Basándose en la idea del no ser personas de los fetos, en este momento muchos justifican el aborto e, incluso, el infanticidio. Es interesante, en este sentido, advertir como una autora que justifica el aborto porque no considera al feto como persona, rechaza sin embargo el infanticidio, pero por razones puramente pragmáticas. Piensa, en efecto, que sería equivocado matar un niño, "al menos en este país (los Estados Unidos) y en este momento histórico..., porque aunque los padres no lo quisieran y no sufrirían por su destrucción, existen otras personas que lo desearían tener y serían… de este modo privadas de una gran alegría. Por esto -continúa- el infanticidio está equivocado por las mismas razones por las que es erróneo destruir riquezas naturales o grandes obras de arte”[3]





[1] Así piensa, por ejemplo, MICHAEL TOOLEY, "Abortion and Infanticide", Philosophy and Public Affairs2, 1972, 44, 48, 55. Del mismo autor es "Abortion and Infanticide", New York and Oxford, Oxford University Press, 1983, pp. 50-86; en él explica más extensamente esta idea.
[2]  Uno entre muchos DANIEL CALLAHAN, "Abortion: Law, Choice, and Morality", New York, Macmillan, 1970, pp. 497-498.
[3] MARY ANN WARREN, "On the Moral and Legal Status of Abortion", in Contemporary Issues in Bioethics, ed. Tom L. Beauchamp and LeRoy Walters (2nd ed.: Belmont, CA: Wadsworth, 1982), p. 259. El ensayo original de Warren aparece en The Monist, 57, 1973.

viernes, 7 de octubre de 2016

¿Por qué disgusta tanto la cruz a la teología musulmana?






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Un aparato de Swissair - ABC











Arabia Saudí prohibió hace varios años a las compañías aéreas suizas que volaban a sus ciudades mostrar en el exterior de sus aviones la bandera nacional -una cruz blanca sobre fondo rojo- para no herir la sensibilidad del país que custodia los lugares sagrados de la Meca y Medina. No hace mucho, un jeque egipcio criticó el logotipo de los automóviles Chevroletporque su logo se parece a una cruz. La polémica llevó a algunos a preguntarse en los foros de debate de internet si deberían prohibirse también los mercedes, ya que su símbolo recuerda a la Trinidad cristiana.
En un artículo que en su día obtuvo mucho eco, el religioso católico libanés Antoine Moussali (1921-2003, Lo que un cristiano debe saber sobre el islam) apuntó que una de las razones que explican el rechazo frontal de la ortodoxia musulmana hacia el símbolo de la cruz es profundamente teológica.
El islam, que predica la unicidad de Alá, es la religión de la «verticalidad absoluta» entre Dios y el hombre. El cristianismo, en cambio, predica tanto la verticalidad divina como la horizontalidad, introducida en la historia con la encarnación del Hijo, que se hizo hombre en Jesús. Esas dos líneas, vertical y horizontal, forman la cruz, instrumento de tortura pero desde ese momento símbolo para un cristiano de su relación con Dios.
El repudio de los musulmanes hacia la cruz no se debe solo a queconsideren «blasfemo» que Jesús-Dios pudiera morir (de hecho el Corán afirma que Jesús fue un profeta que fue elevado por Alá a los cielos;quien murió en la cruz fue en realidad otro hombre, doble suyo). El rechazo proviene sobre todo del dogma cristiano de que Dios ha querido implicarse en la materia que creó.
Otra dificultad de la teología musulmana ortodoxa para entender el suceso de la cruz tiene que ver con la concepción mahometana de Alá. En el Corán aparecen hasta 99 nombres o atributos de Dios, pero ninguno de ellas afirma que Dios es Amor, por lo que un mahometano es incapaz de entender el Calvario solo con su libro sagrado.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Felicidades y agradecimiento a El Corte Inglés, por defender la normalidad.

Hola, Fernando:
Muchas de las personas que han participado en la campaña sobre la publicidad de El Corte Inglés contra la famiia y los derechos de los niños me han escrito para contarme lo que les ha sucedido. Esto es lo que me decía E.C., desde Sevilla:
"Hoy he recibido una llamada y una Señorita muy amablemente me ha informado que han retirado la campaña; pedido disculpas encarecidas y que en modo alguno volverán a realizar ninguna campaña que pueda ser molesta para sus clientes."
J.D., desde Valencia, me ha contado esto:
"Me acaba de llamar una señorita de El Corte Inglés respondiendo a la llamada que les hice manifestando mi malestar en relación con la campaña de referencia. Muy amablemente ha pedido disculpas, insistiendo en que en el futuro van a poner más empeño en que ninguna de sus campañas genere malestar."
Por su parte, A.G.O. escribe:
"Buenas tardes....me han llamado hoy del corte inglés para decirme que se habían retirado los anuncios y para pedirme disculpas por si en algún momento me habían molestado".
Y así, varios cientos de correos con noticias similares desde diferentes ciudades de toda España. 
En cuanto a los malhumorados, no te puedes imaginar el enfado que tienen las organizaciones LGTB. Y como siempre que se les pilla en un renuncio, el enfado se traduce en insultos. Insultos a todos los que nos sumamos a esta campaña y a quien la inició con su mala publicidad.
"El Corte Inglés cede sin chistar ante la homofobia": para que te hagas una idea, este es uno de los titulares menos agresivos que han aparecido en las últimas horas en relación con la campaña de publicidad "Vuelta al cole", que esta empresa ha retirado tras las más de 20.000 firmas de ciudadanos activos que se movilizaron para defender la familia y los derechos de los niños. 
Aquí tienes algunos ejemplos:

LOS EFECTOS DE LA LEY LGBT DE MADRID


La libertad pertenece a las familias, no al Gobierno
La investigación abierta por el Gobierno de Madrid a un colegio católico cuyo director criticó la nueva ley LGBT abre la puerta a una interesante discusión sobre la titularidad de la libertad de educación. ¿De quién es, a quién pertenece este derecho fundamental? ¿Qué consecuencias prácticas tiene el hecho de que sea un gobierno, y no sus legítimos titulares, quien lo administre? Quizá es hora de hablar en serio del artículo 27 de la Constitución. 
La madre de una alumna del colegio Juan Pablo II, de Alcorcón, inició una recogida de firmas en HazteOir.org, para pedir al Gobierno regional que no retire el concierto con el centro escolar. Sin esa ayuda financiera al colegio, su hija no podría seguir recibiendo la educación en los valores cristianos que la familia ha elegido transmitirle. [Actuall]
Después de todo, ¿no es eso lo que dice el artículo 27.3 de la Constitución? “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. 
La petición de esta madre ha recibido cerca de 35.000 firmas en menos de un día. Tal vez desconcertada por la oposición a la ley LGBT, que empieza a extenderse, la presidenta Cristina Cifuentes levantó este martes un cortafuegos en Twitter, la vía favorita de muchos políticos para huir del debate razonado. 
En un intercambio público de mensajes con el periodista de Actuall Antonio Velázquez, la presidenta Cifuentes confirmó que el Gobierno está inspeccionando al colegio, expuesto a la pérdida de los fondos públicos tras ser señalado en los medios por un grupo de presión LGBT. [Actuall]
De esto, precisamente, trata la ley Cifuentes. Esta es su esencia: delatar, inspeccionar, sancionar a quien no piensa como el Gobierno dicta que hay que pensar en materia de sexualidad humana –o de lo que el Gobierno decida en cada momento. 
La cuestión es si los políticos que dicen cómo hay que pensar pueden ser los mismos que administren la libertad de educación del artículo 27 en nombre de los padres, mediante la asignación más o menos discrecional de unos fondos públicos a los colegios. 
El prefecto de la Congregación para la Educación Católica, el cardenal Giuseppe Versaldi, dijo este martes en Madrid que leyes como la madrileña “infringen la función del Estado, que no es otra que la de ayudar a las familias a que eduquen según sus convicciones, porque las familias son los únicos titulares de los derechos de educación de los hijos”. [Actuall]
Mientras los gobiernos conserven el poder de los conciertos educativos, esa titularidad del derecho de la que habla el cardenal Versaldi no será real. Ese es el núcleo del problema de las leyes que utilizan la escuela como un túnel de lavado cerebral. Hay que seguir la pista del dinero. Solo familias dueñas de su dinero serán de verdad dueñas de la libertad y la responsabilidad de educar a sus hijos.

martes, 4 de octubre de 2016

Es algo muy urgente, para todos. Es crucial ganar esta primera partida.



El correo electrónico que nos envió ayer Lucía pidiendo ayuda para su hija Carla resume perfectamente el problema al que ella y todos nosotros nos enfrentamos:
  1. Amenazas a los colegios concertados, a los que se chantajea y se intenta amedrentar. El plan para acabar con estos centros está en marcha. De ti y de mi depende que fracase.
  2. Ataque directo a nuestro derecho a educar a nuestros hijos de acuerdo con nuestras convicciones.
En apenas 15 horas, casi 30.000 ciudadanos nos hemos movilizado para pedir que se respeten el derecho de Lucía y de su hija a defender sus valores y creencias y la libertad educativa de un colegio, el Juan Pablo II de Alcorcón. Te pido ahora un poco más:
¡Cuento contigo!
Muchas gracias,
Ignacio Arsuaga y todo el equipo de HazteOir.org



Hola, Fernando:
Me llamo Lucía Montero y llevo una semana en la incertidumbre más absoluta sobre el futuro escolar de mi hija Carla.
Siento que la están amenazando, que están amenazando a mi familia. Y nuestra única culpa es ser cristianos y querer para ella una educación acorde con nuestros valores.
Lucia_Montero.jpg
No sé si te habrás enterado por la prensa, pero el Gobierno autonómico de Madrid quiere enviar inspectores al colegio de Carla, el Juan Pablo II de Alcorcón, y quitarle el concierto educativo.
Por favor ayudadme. Quiero pedirle al consejero de Educación de Madrid que no condene a mi hija Carla, a los niños, a las familias y al colegio a quedarse sin el concierto educativo porque no hemos hecho nada malo, sólo ser coherentes con nuestras creencias.
http://hazteoir.org/educacion/alerta/91015-un-colegio-castigado
Escucho a la presidenta de la Comunidad de Madrid hablar de que somos muy radicales, que poco más o menos vamos contra los valores constitucionales, que hemos vulnerado no sé qué derechos.
Y todo porque el director del cole, un hombre a quien valoramos y respetamos, ha escrito una carta a todos los padres criticando las leyes de identidad de género y su intento de imponer una ideología mediante sanciones.
¿Por qué no puede hacerlo? ¿Es que no puede opinar una persona libremente en nuestro país sin ser coaccionada?
Ahora todos quieren linchar a este hombre, exigen que sea cesado por todas partes. Es muy triste.
Sólo soy una madre que no entiende bien de política ni de leyes y lo único que deseo es que mi hija reciba una buena educación basada en valores cristianos. Elegimos este colegio porque sabíamos que Carla estaría en las manos de profesores que le inculcarían el amor por el Bien, la Verdad, el respeto hacia los demás y que harían de ella una persona responsable y libre.
Y ahora veo que las palabras del director no podían ser más ciertas: pretenden imponernos una visión del mundo por la fuerza, con amenazas, como si viviéramos en una dictadura.
Sé que nos castigan por ser católicos. Quieren forzarnos a asumir una ideología que afirma cosas contrarias a nuestros fundamentos más íntimos, y si no lo hacemos, nos perseguirán sin importarles el sufrimiento de los niños y de las familias.
Yo no quiero que me arrebaten el derecho a educar a mi hija. No quiero que me persigan por decirle que para mí una familia es la formada por un papá, una mamá y los hijos que puedan venir al mundo fruto del amor consagrado en el matrimonio. No quiero que me castiguen por ser fiel a mis convicciones morales y religiosas.
¿Quién es Cristina Cifuentes para decidir lo que es bueno para Carla? ¿Por qué, tanto que hablan de respeto, no respetan las libertades de los papás y mamás que llevamos a nuestros hijos a colegios católicos?
Por favor, ayúdame a pedirle al consejero de Educación de Madrid que no retire el concierto educativo al colegio de mi hija.
http://hazteoir.org/educacion/alerta/91015-un-colegio-castigado
Necesito de verdad vuestra ayuda, porque si cumplen su amenaza y suspenden el concierto, Carla no podrá seguir siendo alumna de este colegio, y como ella, muchos alumnos más.
¡Muchas gracias por todo!
Lucía Montero

lunes, 3 de octubre de 2016

¿La democracia puede contar con los creyentes?

www.arvo.net

Se va extendiendo una determinada concepción de la aconfesionalidad entendida reductivamente, no como neutralidad por parte de un Estado, sino como laicismo beligerante contra la religión católica, hasta el punto de poder hablar de cristofobia .

¿Cómo transmitir la fe en la sociedad contemporánea pluralista afectada de indiferencia y de laicismo? Este ha sido el tema debatido en el Simposio Internacional de Teología celebrado en Pamplona en abril de 2007, con asistencia de unos doscientos expertos de varias naciones.(*) 

Dios en el horizonte

Parece que Dios no cuenta en la vida de algunos hombres y mujeres que trabajan en sus despachos o caminan por las calles de la ciudad como si no existiera, aunque sienten una nostalgia del Absoluto, más o menos imprecisa según las vivencias religiosas que recibieron. Pero hay muchas ocasiones en que Dios aparece en su horizonte relacionado con la vida y con la muerte, los problemas de conciencia y de convivencia con los demás hombres, como decía el pensador judío George Steiner: «Cuando estamos enfermos, cuando el terror psicológico o físico se apodera de nosotros, cuando nuestros hijos mueren en nuestros brazos, gritamos. Que ese grito resuene en el vacío, que sea un reflejo perfectamente natural, incluso terapéutico, pero nada más, es casi imposible de soportar».
Sin embargo algunos sectores de la cultura actual conciben ese mundo como obra exclusiva del hombre que sería autosuficiente pero encerrado dentro del muro científico como gran mito del progreso. La manipulación de embriones, la clonación terapéutica y los hijos por encargo están a la orden del día, mientras las leyes de reproducción asistida tratan de acallar el gran debate sobre la dignidad del ser humano desde la concepción, porque ese progreso rechaza todo aquello que no está en la punta de su nariz.
Además, en nuestra sociedad pluralista se va extendiendo una determinada concepción de la aconfesionalidad entendida reductivamente, no como neutralidad por parte de un Estado, sino como laicismo beligerante contra la religión católica, hasta el punto de poder hablar de cristofobia (George Weigel), porque el cristianismo es considerado como irracional e incluso nocivo para la convivencia democrática entre los ciudadanos. Sin embargo el famoso discurso de Benedicto XVI en Ratisbona ha puesto con valentía ante la comunidad científica, la profunda racionalidad de la fe y que la naturaleza verdadera de Dios es incompatible con la violencia. Dicho de otro modo, la casa del cristianismo está situada en la calle de la razón, como decía gráficamente el Catedrático Sergio Lanza.

Ciudadanos creyentes

En realidad la increencia y el laicismo defienden una antropología que mutila a la persona como si no tuviera derecho a manifestar en público sus creencias, con responsabilidad para configurar una sociedad que valore los principios morales y religiosos de todos. ¿O es que los cristianos no son responsables del bien común ni pueden aspirar a influir en la vida pública, que es connatural a la democracia? Como es sabido la Iglesia y los cristianos consecuentes vienen defendiendo, contra viento y marea, el derecho a la vida desde la concepción, el matrimonio como institución natural entre el varón y la mujer, o el derecho de los padres para elegir la educación religiosa y moral para sus hijo, y la libertad religiosa de todos.
Aunque el laicismo pretenda silenciarlo, la sed Dios se muestra en la demanda de clases de religión en la escuela, en el crecimiento de practicantes, en múltiples iniciativas para defender los símbolos cristianos. Se organizan cursos de Cristianismo para principiantes, reuniones de oración en el lugar de trabajo, capellanías en hospitales y clubs de fútbol, etc. Las editoriales valoran el éxito de la literatura específicamente cristiana o al menos religiosa; y ahí están las ventas millonarias de los libros de Joseph Ratzinger. Además están los testimonios escritos de quienes descubren la fe católica, como Peter Seewal, biógrafo del Papa Benedicto XVI, Alexandra Borguese, Scott y Kimberly Hahn, deportistas como Franz Beckenbauer o cantantes como Bono. No menos interesante es recordar que la prestigiosa Universidad de Harvard, fundada en Estados Unidos en el siglo XVII, ha revisado su anterior plan de estudios y, entre otras mejoras, recomienda crear una asignatura lectiva de religión. La explicación que han dado los expertos es que muy pocos discutirían hoy que la religión es sumamente importante en la vida moderna, y Harvard no puede preparar a los mejores para la vida sin contar con la religión. Y así, mientras el laicismo en Europa es incapaz de reconocer sus raíces cristianas para plasmarlas en un proyecto de Constitución otras democracias bien consolidadas descubren la importancia de la religión para situarse correctamente en la vida.
El camino para ser ciudadanos creyentes y practicantes pasa por asumir las propias responsabilidades sin ocultar los valores cristianos, como hacen los padres que piden clase de religión para sus hijos, y pasa también por informarse mejor del contenido de la doctrina básica cristiana tal como la enseña hoy la Iglesia católica. Junto al gran esfuerzo de racionalidad que hace Benedicto XVI para exponer pacíficamente el contenido de la fe, contamos con el Catecismo de la Iglesia Católica, que expone sistemáticamente y de modo completo la fe católica, y también el reciente Compendio del Catecismo, como una guía práctica de respuestas a los interrogantes planteados en relación a Dios, la religión y la conducta moral. Constituyen una base suficiente de información y de reflexión que puede acercar a la práctica de la fe, superando el agnosticismo que no se atreve a plantear las últimas preguntas con valentía intelectual, o el laicismo que hace su particular cruzada contra la religión católica.
(*) Entre otros, intervinieron los profesores Bernhard Körner, de Graz (Austria), Sergio Lanza de la Universidad Lateranense en Roma, Jose María Gil Tamayo (Comisión de Medios de la Conferencia Episcopal Española), y el Arzobispo de Tarragona Mons. Jaume Pujol.

¿Cuándo la política fiscal es injusta? (artículo póstumo)

  Por Carlo Caffarra, Cardenal Arzobispo de Bolonia. Recientemente fallecido. El sistema fiscal es una parte relevante del pacto social, en ...