Una historia sobre rendición de cuentas, codicia y esperanza, con el trasfondo de una transacción financiera entre un fondo de cobertura estadounidense y el gobierno peruano. Oliver’s Deal narra las vidas entrecruzadas de tres personas pertenecientes a distintas clases sociales que se ven obligadas a comprometerse para conseguir lo que quieren en la vida.
La historia del film responde al de un thriller económico al estilo Syriana aunque con mucha menor entidad y repercusión internacional. Pero las premisas resultan igualmente muy actuales y realistas, donde la trama presta especial atención a las grandes tragedias personales que atraviesan habitantes anónimos, daños colaterales y “desdeñables” desde la lejanía financiera de las grandes e insensibles corporaciones, cuando lo único que importa es el lucro personal y empresarial.
Con presupuesto reducido el equipo técnico ha logrado una verdadera maravilla en localizaciones, vestuario, fotografía y un reparto internacional muy bien seleccionado. Los 95 minutos de metraje se pasan volando gracias a la atractiva factura visual y al desarrollo muy hábil de las tramas entrecruzadas.
En Dando la nota. Aún más alto, las Barden Bellas sufren un bochornoso incidente que arruina una actuación a la que ha acudido nada menos que el presidente Barack Obama. Para redimirse tratarán de ganar el título mundial de canto 'a capella' en Copenhague. Pero se enfrentan a duros competidores.
La actriz Elizabeth Banks, secundaria y productora en el original, repite en ambas facetas y además debuta como realizadora con esta cinta. Pero se muestra completamente incapaz de remontar el trabajo de Kay Cannon, la misma guionista, pero esta vez muy poco inspirada, y que además recurre con frecuencia a un humor bochornoso.
Quedan por tanto deslucidas tanto las pegadizas canciones, sacadas de éxitos del pop, al igual que las jóvenes y esforzadas actrices del reparto.
Dirección:George Miller. País: Australia. Año: 2015. Duración: 120 min. Género: Acción, ciencia-ficción. Reparto: Tom Hardy (Max Rockatansky), Charlize Theron (Emperatriz Furiosa), Rosie Huntington-Whiteley (Espléndida), Nicholas Hoult (Nux), Zoë Kravitz (Toast), Hugh Keays-Byrne (Immortan Joe). Estreno en España: 15 Mayo 2015.
Reseña:
Cuarta entrega de la saga iniciada por el actor Mel Gibson y dirigida por George Miller. En el futuro, la Tierra se habrá convertido en un lugar desértico donde las gente lucha por cubrir sus necesidades. Dos rebeldes en fuga que son los únicos capaces de restablecer el orden, Max y Furiosa, huyen por ese desierto en busca de respuestas. Formidable reinvención de la saga Mad Max, a cargo de su propio creador, George Miller, tres décadas después de que entregara su conocida trilogía. Juega con los mismos elementos, aunque esta vez entrega una cinta de acción verdaderamente modélica, muy coherente narrativamente en su sencillez, con una imaginería y unas acrobacias verdaderamente fabulosas.
Los conocedores de la trilogía descubrirán algunos guiños, sutiles, a lo anterior, porque la idea es ofrecer algo nuevo, con el mismo telón de fondo, en que se saca un formidable partido al desierto y a las nubes polvorientas, y a las interminables escenas que implican vehículos, casi todas, con momentos que retrotraen a los westerns clásicos o a Indiana Jones en su trepidación. Verdaderamente el trabajo de los especialistas y el resto de técnicos es sencillamente asombroso, con pasajes y planos de gran belleza, y un notable uso de armas y maquillaje.
Estamos ante lo que podríamos denominar un "cómic fílmico", muy bien llevado, y en que unas pocas ideas, de rabiosa actualidad, vertebran bien el relato. El mensaje ecologista está ahí, por supuesto, con una mención al agua y a los necesarios cultivos, las semillas que hay que preservar. Y ante el nihilismo y el autoengaño se presenta el sacrificio que vale verdaderamente la pena, las plegarias que sí vienen al caso, y los caminos –carreteras– de la esperanza y de la redención, que hay que saber transitar sabiamente, aunque a veces domine la furia... y la locura.
Sí:nos resistimos a aceptar la verdad. Unos, porqueno nos conviene. Otros, más “filosóficos”, porquepiensan que no existe. Bueno, existe en el plano de los hechos (está lloviendo) o de las ciencias empíricas (la tierra gira alrededor del sol), pero no en otras muchas cosas. Algunos porque, como dijo Marx, no les interesa encontrar la verdad, sino cambiarla. O sea, la verdad es maleable, se puede modificar… claro, porque no existe. La hacemos nosotros.
Encontré hace unos días una entrada en Project Syndicate escrita por David Tolbert, sobre el genocidio de Armenia (aquí, en inglés). Tolbert, Presidente del Centro Internacional para la Justicia Transicional (perdón por los palabros, pero esta sería su traducción literal), explica cómo en Turquía se ha intentado ocultar el genocidio armenio, convirtiendo a las víctimas en culpables, manipulando las palabras, relativizando las cifras… Y recomienda “acabar con la política de negación [del genocidio] y abrazar su reconocimiento”, porque, añade, esto “abre el camino para la reconciliación y el progreso”.
Eso pasa siempre con la verdad, aunque no nos guste. Claro que podemos manipularla, negarla, ocultarla y tergiversarla, y con ello recibimos beneficios que nos parecen muy importantes, o nos ahorramos dolores, que también nos parecen importantes. Pero esto es cerrar la partida en falso. N osotros mismos somos los primeros perjudicados, cuando decimos que la ley de la gravedad no existe (por si acaso, no saltes por la ventana), o que la culpa de mis latrocinios es de los tontos que se dejaron engañar (además de mentirosos, nos convertimos en egoístas, ladrones y agresores injustos), o cualquier otra manipulación. Y porque, como dice Tolbert, estamos cerrando el camino hacia la solución del problema, que, una vez negada la verdad, solo puede arreglarse consiguiendo que la otra parte, los perjudicados, se rindan. O sea, avasallándolos, dominándolos, excluyéndolos… porque si les damos una sola oportunidad de defensa, volverán a contradecir nuestras manipulaciones. Y así hasta el fin de los siglos.
Tolbert añade unas cuantas ideas interesantes en su breve papel. Una “medida crucial sería establecer un registro histórico verdadero y preciso sobre lo que pasó con los armenios”. Y si no nos ponemos de acuerdo en lo que pasó, abramos un diálogo. “Turquía debe también proporcionar reparaciones a los armenios”. Esto puede ser difícil, porque los perjudicados ya no están, y los que están ahora puede que no sean los perjudicados… Pero sí se pueden tomar acciones que compensen aquel daño, de algún modo.
ESto “enviaría un mensaje a los ciudadanos turcos, especialmente a sus muchas nimorías, dejando claro que Turquía se toma en serio los derechos humanos y el imperio de la ley“. ¡Ajá!, esto es muy bueno. Y “mostrar el compromiso de que las leyes y las instituciones están para proteger los derechos humanos de todos los ciudadanos“.
¿Que esto no llevará a ganar las próximas elecciones? Dos ideas sobre esto. A veces la verdad exige pagar un precio a corto plazo, pero, eso sí, sus beneficios a largo plazo serán muchísimo mayores. Y otra idea: quizás el reconocimiento de la verdad no puede hacerse de golpe; hay que preparar a los ciudadanos, del mismo modo que a un niño que patalea no se le pueden dar argumentos racionales, al menos hasta que esté dispuesto a escucharlos.
Y todo esto vale para todos, no solo para turcos y armenios. Miremos a nuestro alrededor, porque también aquí negamos verdades.
ATLANTA, 10 May. 15 / 09:09 pm (ACI/EWTN Noticias).- El actor y productor mexicano Eduardo Verástegui fue entrevistado recientemente por el periodista Ismael Cala para la cadena estadounidense CNN, en el marco de la gira promocional de la película Little Boy. En su presentación, Verástegui sorprendió a su interlocutor por su testimonio de vida en castidad durante 13 años.
Little Boy, película en la que Eduardo Verástegui cumplió los roles de actor y productor, fue estrenada el 24 de abril en Estados Unidos. Actualmente, el portal especializado en cine IMDB le otorga 7 puntos de 10.
En su entrevista, Verástegui confesó a Cala que el secreto de sus 13 años de castidad es su intensa vida espiritual.
“Soy una persona muy débil, y es por eso que tengo una disciplina espiritual. Si me quitas mi disciplina espiritual, si me quitas a Dios del centro de mi vida yo colapso en dos minutos. No puedo, vivo en un mundo lleno de tentaciones, y la capital de las tentaciones es nuestra carrera”, dijo el actor mexicano.
Verástegui aseguró que “si no tengo yo esta disciplina espiritual de todos los días, si no voy al gimnasio del alma para desarrollar una vida virtuosa no puedo, es imposible”.
Ante la sorpresa de su interlocutor por su cambio de vida y su decisión de vivir la castidad hasta el matrimonio, Verástegui explicó que “cuando hago algo, me gusta irme hasta la raíz, en todo lo que hago”.
“Soy una persona que me gusta también mucho la disciplina, lo que cuesta trabajo, los retos”.
El actor mexicano recordó que “era la ‘oveja perdida’ de la familia” inmerso en el mundo del espectáculo hasta que una profesora de inglés, a la que había contratado para aprender el idioma y obtener papeles importantes en Estados Unidos, le dio una lección que le cambió la vida a sus 28 años.
“Lastimé a muchas mujeres”, confesó Verástegui, y señaló que “crecí en un ambiente donde yo pensaba que el verdadero hombre era el don juan, el latin lover, el mujeriego, el playboy, el casanova, el seductor”.
“Creces tú viendo esas películas”, dijo, y terminas creyendo “que para poder ser feliz tienes que convertirte en ese hombre”.
Por eso, lamentó, “desde muy joven, desde adolescente, yo pensaba que si no llevaba yo ese estilo de vida, de convertirme en un don juan, iba a ser un loser, un perdedor. Y después me di cuenta que mis amigos en aquel entonces, cuando yo tenía una novia y después otra, no solo el ego se subía, sino que todos mis amigos ‘no hombre, a este no se le va ninguna, bravo, hay que juntarnos con él’ y el ego sigue subiendo”.
“Yo tenía mi lista, bueno ahora me falta fulanita. Qué pasa, durante muchos años viví así, fui infiel”.
En ese momento, su maestra de inglés, “muy inteligente, filósofa, psicóloga”, le cuestionó: “‘¿Te gustaría casarte y tener hijas?’, yo le dije ‘sí’, me sigue preguntando cosas, ‘¿qué tipo de hombre te gustaría que tu hija conociera para que forme una familia? ¿Me puedes describir a ese hombre?’, y obviamente describí a un santo, para mi hija un hombre que le sea fiel, leal, que la ponga en un pedestal como si fuera un diamante, que la ame, que la haga reír, que la cuide, que de la vida por ella, en fin, me faltaba describirlo”.
Al preguntarle ella si Verástegui creía ser el hombre que deseaba para sus hijas, sintió “que algo me picó en el corazón, y dije yo no soy ese hombre”.
“Ahí le hice una promesa a Dios de tratar a toda mujer como me gustaría que trataran a mi futura hija, a mi madre o a mis tres hermanas”, aseguró.
El actor y productor señaló que tras las conversaciones con su maestra de inglés “entendí que el sexo es sagrado, es un regalo de Dios, hay que cuidarlo, hay que preservarlo, ¿para qué? Para compartirlo con la mujer más importante de tu vida. En mi caso, ¿quién va a ser esa persona? La madre de mis hijos. ¿Quién? Mi esposa. ¿Cuándo? El día que me case”.
“Yo siempre le he dicho a mis tres hermanas: cuando vengan estos hombres a hablarles al oído y a decirles esto, esto, esto y el otro. No le den la parte más íntima de ustedes a un hombre solamente porque les dicen cosas bonitas. Si quiere azul celeste, que le cueste. Si quiere lo más íntimo de ti, que te lleve al altar. Y si te dice ‘no estoy seguro’, dile ‘yo tampoco estoy segura’”.
Verástegui recordó que se comprometió a “serle fiel a esa persona que todavía no conozco, la madre de mis hijos, a la que le quiero entregar mi vida y voy a hacer una promesa de castidad, una disciplina de abstinencia”.
“Es una disciplina de controlar tus pasiones. Las pasiones obedecen a la razón, la razón obedece a un poder superior”, explicó.
Eduardo Verástegui subrayó que el sexo no es una necesidad física, pues “necesidad física es respirar porque si no respiras te mueres, comer porque si no comes te mueres. Yo hasta ahorita no conozco alguien que se haya muerto por abstinencia”.
El sexo, explicó, “es un deseo, un deseo muy fuerte que se puede controlar”, y añadió que los seres humanos “no somos animales, nos podemos controlar, con la razón. Las pasiones son buenas, pero ordenadas”.
Ante todo, desde Profesionales por la Ética una afectuosa felicitación a todas las madres en este mes de mayo. Sois precisamente vosotras las que nos inspiráis a esforzarnos cada día por el reconocimiento de la dignidad de la maternidad, una línea de acción prioritaria para nuestra área de trabajo Mujer, Madre y Profesional.
Aunque Mujer, Madre y Profesionales un proyecto joven que tiene sólo unos cuantos meses de vida, está dando ya los frutos de un trabajo intenso y entusiasta. Así, es una gran satisfacción para nosotros presentaros nuestro primer informe, que analiza de manera rigurosa un tema especialmente delicado y actual: los vientres de alquiler.
Podéis leer y descargar aquí el informe completo. Y el resumen ejecutivo aquí.
La práctica compleja y globalizada de los “vientres de alquiler” o “maternidad subrogada” es una nueva forma de explotación de la mujer y de tráfico de personas. Tanto el ordenamiento jurídico español, como la reciente jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, así como la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado caminan con paso firme hacia la completa legalización del comercio de seres humanos y utilización de las mujeres con fines reproductivos.
La publicación de este informe pretende alcanzar tres objetivos:
A.Informar a la sociedad sobre lo que realmente es la maternidad subrogada y sus consecuencias psicológicas, médicas y sociales desde una visión antropológica.
B.Sumar al mayor número de académicos, profesionales y especialistas que se adhiera a nuestra propuesta de prohibir de manera universal esta práctica y, como medida disuasoria, la inscripción de estos bebés en el registro civil español. Lo haremos mediante una declaración institucional que se difundirá en breve.
C.Lograr que los partidos políticos se comprometan a incluir en su programa electoral una prohibición legal, clara y contundente de todos los aspectos inherentes a la maternidad subrogada.
Esperamos que este sencillo, conciso y atractivo material sea esclarecedor para entender y ubicar el problema en sus dimensiones éticas y jurídicas; y a la vez sea una herramienta eficaz para combatir esta nueva vulneración de la dignidad de la persona humana.
No dejéis, por favor de difundir el informe entre vuestro contactos. Y, si no lo has hecho ya, firma aquí la petición No Maternity Traffic, dirigida al Consejo de Europa por la abolición universal de los vientres de alquiler.