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lunes, 6 de enero de 2025

"Carta a mí misma" para leer dentro de 10 años, que ya han pasado.

El domingo 5 de enero, la pequeña Taylor Smith, de 12 años, falleció en Johnson City (Tennessee, Estados Unidos), por complicaciones en una neumonía. Sus padres Tim y Ellen y su hermano mayor, Judah, acostumbrados al carácter alegre y feliz de la niña, apenas podían creerlo. “Entre el choque y la depresión, tu esperanza es que no sea algo real. Cada vez que te echas una siesta o te vas a dormir esperas descubrir al despertar que no es algo real"
“Es la hora de Dios, es la hora de Dios…”, añadía, “y Él la amaba más de lo que nadie podía amarla, tanto como para decirle ´Ven conmigo´. Muchos se preguntarán por qué es tan fácil para un padre que ha perdido a su hija decir algo así en vez de acusar a Dios u odiarle, pero lo único que puedo decir es que es fácil para mí confiar ahora en Dios porque mi niña confiaba en Él“.
Impacto creciente
La muerte de Taylor conmocionó al vecindario y a su colegio y luego empezó a tener resonancia nacional y ya mundial, a raíz de conocerse la carta que, sin saber el drama que le aguardaba en la Navidad, se escribió a sí misma en abril para abrirla diez años después.
Es la última de las historias de la pequeña que están descubriendo, pues desde su muerte no paran de consolarles de todas partes con cosas que ignoraban. “Cosas que ella había hecho y no lo sabíamos, en su grupo juvenil, en la escuela… Cosas que afectaron a la vida de la gente en formas increíbles”, cuenta su padre, orgulloso: “Ahora estoy aún más decidido a encontrar cuál es la voluntad de Dios, porque ahora que ves un destello de lo que es la voluntad de Dios, ahora que ves cuánta gente se está viendo transformada por lo que está pasando, sé que sólo con que la vida de una persona cambiase Taylor diría que había valido la pena“.
“Ella es un perfecto ejemplo de lo que es amar a Dios y amar a los demás. Ella me enseñó cómo ama Dios, no veía nada de lo exterior, ella sólo miraba en el interior y qué era lo mejor para ti”, concluye.
Una carta llena de inocencia y amor a Dios

Cuando Ellen y él empezaron a revisar las cosas de su hija, se encontraron, entre otros escritos de Taylor, una carta que ella se escribió a sí misma el 13 de abril con una indicación en el sobre: “Confidencial. Sólo para los ojos de Taylor Smith. Para ser abierta por Taylor Smith sólo el 13 de abril de 2023″. En el interior, los consejos que ella le daba a una Taylor que para entonces tendría ya 22 años. Su padre publicó la carta íntegra, que arranca con un “Querida Taylor, ¿cómo es la vida?” y donde, entre otras cosas, pregunta a la Taylor ya joven si terminó el bachillerato, y la anima a hacerlo si no fue así.

Pero, entre otros comentarios de índole doméstica o infantil, en los que revela que quería ser abogada, la niña incluye un párrafo de emotiva religiosidad que empieza explicando por qué no pudo ir a la fiesta de cumpleaños de una amiga: “Estaba en Cranks (Kentucky), para mi primer viaje de misión. Por cierto, ¿cómo es tu relación con Dios? ¿Has rezado, Le has dado culto, has leído la Biblia o has servido al Señor recientemente? Si no es así, levántate y hazlo AHORA. No me importa en qué momento de nuestra vida estamos ahora, ¡hazlo! Él fue insultado, golpeado, torturado y crucificado por ti. Un hombre sin pecado, que nunca le había hecho daño ni a ti ni a nadie… Y otra cosa: ¿has ido a más viajes de misión?”.
Tras esta muestra del profundo amor a Jesús que profesaba la pequeña y alguna otra cosa más, Taylor concluye: “Bueno, creo que esto es todo. Pero recuerda que lo escribí hace diez años. Mucho ha pasado desde entonces, bueno y malo. Así es la vida, y tienes que asumirlo. Cordialmente, Taylor Smith”.
La Hosanna Fellowship Church, comunidad evangélica local a la que pertenecía la familia y sus padres decidieron darla a conocer : “La esperanza que Taylor compartió en su carta es lo que ella hubiera querido compartir con el mundo. Así que, como su padre, siento que es lo menos que puedo hacer para honrarla, compartir su carta con el mundo para que el amor de Dios y la esperanza encontrada en Jesús, la misma esperanza que ella encontró, se extienda a vosotros”.

Así no actuaron muchos, ni actúan. Esto explica a Hispanoamérica


 

"Hemos visto aparecer una estrella..."



sábado, 28 de diciembre de 2024

Navidad 2024


Anónimo francés, mediados del siglo XVII


Misterio adorable del Verbo Encarnado.  Junto a ti, Virgen Madre, permanecemos pensativos ante el pesebre donde está acostado el Niño, para participar de tu mismo asombro. ante la inmensa condescendencia de Dios. Danos tus ojos, María, para descifrar el misterio.

San Juan Pablo II, Navidad 2002


martes, 5 de noviembre de 2024

¿Qué es la muerte sin Dios? Un texto clarificador.


    

 

El máximo enigma de la vida humana es la muerte. El hombre sufre con el dolor y con la disolución progresiva del cuerpo. Pero su máximo tormento es el temor por la desaparición perpetua. Juzga con instinto certero cuando se resiste a aceptar la perspectiva de la ruina total y del adiós definitivo. La semilla de eternidad que en sí lleva, por ser irreductible a la sola materia, se levanta contra la muerte. Todos los esfuerzos de la técnica moderna, por muy útiles que sea, no pueden calmar esta ansiedad del hombre: la prórroga de la longevidad que hoy proporciona la biología no puede satisfacer ese deseo del más allá que surge ineluctablemente del corazón humano (Concilio Vaticano II, Constitución Apostólica, Gozo y esperanza, n.18)

jueves, 17 de octubre de 2024

Declaraciones Ursula Von der Leyen en 2006. Ha modificado su pensamiento.

Economista, médica, científica, madre de siete hijos, ministra federal, Ursula von der Leyen nació europea en la misma Bruselas y cumple 48 años la semana que viene.
Se educó en francés y en inglés, estudió Económicas y se doctoró en Medicina -al año de casarse en 1986- con una tesis sobre cierta proteína en el embarazo. Amplió estudios durante cuatro años en Stanford, lo que la hizo conocer y admirar el dinamismo y la flexibilidad estadounidenses, e investigó luego en epidemias y medicina social, obteniendo un máster en medicina.

Ha sido ministra regional en Sajonia Inferior. Lleva diez años en política y desde hace dos forma parte de la Ejecutiva del partido Unión Democristiana.

Angela Merkel la ha llamado para dirigir el Ministerio federal de la Familia, Mayores, Mujeres y Jóvenes, del que sostiene que es el más importante para la sociedad. Parecería un ejemplo perfecto de «superwoman» para muchas mujeres modernas, si no fuera porque precisamente a algunas sus logros, su determinación y hasta su innegable coquetería les resultan un compendio de éxito abusivo e inalcanzable.

Von der Leyen ha dicho que, como Ministra, su prioridad será su familia, y proyecta ayudas para las mujeres embarazadas sin recursos.
Considera que durante los últimos 30 a 40 años, en Alemania se cometió el gran error de ideologizar la política familiar: tanto la izquierda como la derecha dieron de hecho consignas sobre cómo había que comportarse en el mundo moderno en relación con los hijos y considera que esto causó mucho daño.

Dice: "Entiendo mi política como posibilidad de consolidar en la sociedad un espacio para más niños." Y también: "En mi opinión, existen cuatro campos en los que se puede contrarrestar la tendencia: en primer lugar, crear las condiciones generales para que las familias jóvenes tengan más valentía para tener hijos; muchos desean tenerlos, pero para ello hay que hacer más compatibles la familia y la profesión. Segundo: hemos de ocuparnos mejor de los niños, sobre todo de los más desfavorecidos. La tercera tarea es la integración de los emigrantes; y en cuarto lugar, se puede citar la convivencia entre las generaciones, aprovechar la experiencia de los mayores, para que éstos regalen su tiempo."


Reproducimos la entrevista de Ramiro Villapadierna, publicada en ABC (3-IX-2006)]

-Científica, madre de siete hijos, ministra... ¿Es usted de verdad?

-No soy «superwoman», donde estoy es el resultado de un largo camino de altibajos y decisiones con mi marido, y también de errores. Pero he visto que los jóvenes con buena formación aman su trabajo y les sienta bienoo progresar y organizar su mundo. Y cuando quieren tener niños, tanto el padre como la madre deberían retener en mente el seguir desarrollándose de manera autónoma para luego poder cumplir juntos con su papel educativo.

-Usted podrá, pero algunas empiezan a aducir que eso es un camelo...

-Lo que han percibido es que si desatendían al niño por su carrera eran malas madres. Ante ese estrés y la mala conciencia, dejaron de tenerlos. Tampoco existía la infraestructura para una nueva situación económica en la que ambos cónyuges necesitan trabajar para mantenerse. Lo que ayuda es que el mundo laboral y la sociedad tengan consideración con los niños, que sepan que los necesitan.

-Parece estar mejor considerado el sufrir al jefe ocho horas que el tener un hijo...

-En Escandinava y en EE.UU., donde hay consideración y flexibilidad, los jóvenes más formados siguen teniendo niños. Canadá, Australia o Islandia experimentan un «boom» de natalidad con un 90 por ciento de las mujeres trabajando. Asumen que pese a educar a los niños hay que volver al trabajo, lo que exige un clima favorable y una infraestructura. Saben que los mayores necesitan a los niños, y los niños necesitan socializarse con otros niños, porque ya no tienen muchos hermanos con los que acostumbrarse a estar, a imponerse, a ceder y aprender...

-Un estudio de Allensbach concluye que la familia desempeña el papel primordial en la felicidad individual. ¿Es su ministerio el más importante del Gobierno?

-Debería... En una globalización que nos supera, retornamos sobre aquello en lo que sí podemos influir y la familia recobra su importancia, no sólo como factor de equilibrio, sino como herramienta para transmitir directamente unos valores, una interioridad o una trascendencia. Además comprobamos que sin niños un país no puede seguir existiendo, por razones económicas y también emocionales.

-Pero las familias se rompen y la gente sobrevive con prozac. ¿Pondría como asignatura aprender a ser feliz en pareja?

-Una gran idea. Una relación equilibrada no es sólo empezar, sino ir juntos por la vida, y exige que ninguno de los dos se hunda o se pierda. Observo entre mis compañeras que muchas parejas, después de quince años, se separan. La mujer suele ser abandonada por otra más joven, y los niños sufren. Frecuentemente sus vidas divergieron: deberían haber seguido desarrollándose cada cual y combinándose juntos.

-¿La familia futura es un «lego» desmontable?

-Pero ésta también puede ser perfectamente feliz. Las investigaciones demuestran que lo decisivo no es el modelo, más tradicional o menos, sino el clima, o sea, la sinceridad y el cariño con que se trata a los padres y a los niños. Mi convencimiento es que una buena familia, la que sea, tiene que ser reelaborada cada día según las necesidades y en consideración al otro: como mujer, saber que mi marido también es importante como padre; o, para él, que tiene una mujer que intelectualmente prosigue su camino, que es responsable con la crianza de los niños y también con la economía familiar.

-Las encuestas insisten en que los alemanes no quieren hijos. ¿Se ve fracasar?

-Estamos en situación muy crítica, sobre todo psicológicamente. Hay que volver a hablar del pan que los niños traen bajo el brazo: se llama alegría, fuerza creadora, seguridad futura... que los niños no significan pobreza, sino perspectiva. Pero viendo las estadísticas, hay que dejar claro que cada vez más es un tema de los hombres.

-A una política de la mujer, ¿le seguirá una política para el hombre?

-Para el padre, mejor dicho. Los hombres hoy tienen miedo de ser padres, no se deciden, no saben cómo van a ser aceptados como padres en la sociedad y en la empresa. Será que ven lo que padece la mujer.

-La ayuda en Alemania por niño quintuplica a la española. ¿Soluciona la ecuación familia-trabajo?

-Sabemos que donde se puede optar a permiso con sueldo, los padres quieren pasar más meses con sus hijos. Aquí, sólo lo toman un 5 por ciento de los padres; pero allí donde hay más tradición son hasta un 80 por ciento y, claro, entienden mucho mejor qué es la educación. Luego, estadísticamente, quieren tener más niños. La empresa está entendiendo que esto es importante para sus empleados y que, si no, los perderá. Tiene que reorganizarse.

-¿No pedía la CDU un sueldo de 600 euros por madre?

-Era otro tiempo. De oposición. Podría estar muy bien, pero lo pagarían los que están trabajando, y de los 40 millones de trabajadores alemanes actuales, dentro de quince años tendremos quince millones menos; y mucha gente mayor. Los adultos estarán sosteniendo a la vez a sus hijos y a sus padres. ¿Pueden subvencionar también a las madres?

-¿Y pasar una pensión a la ex?

-Por eso, países avanzados como éste vuelven a tener niños en el umbral de la pobreza.

-La economía requiere mujeres, pero también niños. ¿Son incompatibles?

-Aquí, un 75 por ciento de mujeres con selectividad, y un 63 sin selectividad, quieren seguir trabajando después de tener hijos, aunque en la práctica un 40 por ciento no se reincorporan. La madre no puede ser abandonada a una decisión que, por experiencia, sé que es muy dificil, y ver que encima tu empresa no te lo pone fácil.

-Algunas empresas empiezan a preferir personal con familia a solteros.

-Indiscutiblemente. Son las cabezas más flexibles, rápidas y maduras emocionalmente. Piense que tener cuatro hijos es ya dirigir una «pyme». Pero ha sido difícil que la empresa alemana se convenza, frente a la estadounidense o la suiza, de que fracasará internacionalmente si no se ocupa de sus padres y madres, de que éstos puedan educar a sus hijos. Aquí hay médicos jóvenes que emigran a EE.UU. porque tienen mejores condiciones, y pueden tener tres o cuatro hijos. Y quieren las dos cosas. Es lo mejor para un país.

-¿Cómo lo hacen sin tanta ayuda?

-Con descuentos fiscales y un abanico de opciones de cuidado de niños, de servicios domésticos. Su economía, sencillamente, se adapta para hacer posibles las cosas. En cambio, en los países nórdicos y del Este mantener el sueldo durante el primer año de permiso es muy importante para poder dedicarte a tu hijo y a planear cómo organizar luego su cuidado, y de ahí que el Estado haya dispuesto guarderías. Pero lo fundamental es que la madre no se desconecte totalmente del trabajo, y que pueda hallar luego alternativas flexibles tras el primer año.

-En España son sólo cuatro meses. ¿Eso desanima a la paternidad?

-También la sociedad tieneque aprender que es bueno tomarse un año para cuidar a un niño, y que las empresas ofrezcan luego opciones variables de reenganche. Siemens, como quiere captar a las nuevas estudiantes, tan bien preparadas, está haciendo guarderías en sus recintos... Al final, gana la empresa.

- Si es inteligente tener hijos, ¿por qué los más formados no los tienen?

-Si la mujer entiende que va a trabajar sólo hasta que tenga niños, pasa que la que no cuenta con perspectivas laborales tiene niños de todas maneras; y la que sí las tiene, y de la que el Estado espera recaudar más impuestos, no se arriesga a perderlas, y no tiene hijos. En esa esquizofrenia vivimos desde hace treinta años: mucha formación, no niños.

-La CDU propone revisar qué valores requiere la nueva sociedad. ¿Hay valores modernos?

-Los valores son los de siempre: la familia, la responsabilidad por el otro, valores cristianos que deben ser traducidos a otros tiempos. La familia no puede pervivir mirando a lo que fue, su economía y la de todos es ya global y la mujer es hoy muy importante. Pero siguen importando que haya niños en las calles, la solidaridad generacional, la buena educación, la subsidiaridad, y hay que preguntarse cómo mantenerlas en un mundo moderno. No caben respuestas de los años 50. Aceptemos que hoy falta ese laboratorio social que eran las familias numerosas, con varias generaciones conviviendo, pues este Gobierno quiere abrir «casas intergeneracionales» donde poder encontrarse con guarderías, ayuda con los deberes, lugares para ancianos... Recuperar el valor de que una generación ayude a la siguiente.

-¿La familia fue enterrada en los años 60?

-Tonterías. Recupera importancia frente a la globalización. La familia es donde se aprende la responsabilidad entre hijos y padres, los valores que queremos para mañana. La educación hoy es transfronteriza, pero igual necesita límites, pues de mayor uno encontrará reglas. Los niños siguen necesitando tiempo, y ejemplo; y deben conocer el valor del esfuerzo para el éxito. Guarderías y maestros tienen que volver a hablar de los rituales del orden, de cómo convivir con un anciano, o cómo recibir a un extranjero.

-¿Alguien sale en televisión por ser un buen padre?

-En sociedades destacadas como Suecia o Australia, no eres una persona de éxito sólo por ser buen profesional, sino si eres buen padre y tienes una familia con éxito. Cuando me presentaba a trabajos en EE.UU., siempre me preguntaban qué hacía además del trabajo, si criaba niños o colaboraba en alguna asociación. ¡Me han dado puestos por tener hijos... En Europa me los darían por no tenerlos! Saben, sencillamente, que un padre es más competente socialmente. Esto va a cambiar, porque esas sociedades tienen éxito.

-En una España sin hijos, la política familiar ha empezado por la boda homosexual...

-Pues perdone, pero eso no sube el índice de natalidad. Es política del artificio, y es jugar emocionalmente con las parejas homosexuales y no tomar en serio sus problemas. Es estúpido reducir la familia a política de partido. Mire, sé que las nuevas generaciones de españolas y españoles están muy bien preparadas. Pero la mujer se topa con el problema de cumplir un modelo de madre española perfecta, que hoy es difícil. No se le puede impartir una formación y abrirle puertas para luego ponerla en el brete de renunciar. Entonces abdica de algo, y pierden todos, la primera ella. La sociedad tiene que decirle: no, porque hoy estás más formada... Puedes hacerlo todo.

martes, 15 de octubre de 2024

¿Pero qué es la verdad? (Del interrogatorio de Poncio Pilatos a Jesucristo)

    Javier García, en Omnes octubre 2024

    El parlamento español encargó al Defensor del Pueblo una investigación sobre abusos en la Iglesia, pero votó en contra de ampliarla a otros ámbitos, lo que no deja de ser una vergüenza para la democracia. El silencio de El País sobre este punto, refleja claramente el poco interés qué tiene por las víctimas de abusos y el gran empeño que tiene en denigrar a la Iglesia.

    El caso del parlamento español no es la única dejación de funciones que hemos visto en nuestro país. La ocultación de la pederastia por parte de los partidos políticos parece ser habitual. Fueron los votos del PSOE, Podemos y Compromís los que impidieron que se investigaran los abusos a una menor en un centro de la Consejería de la Generalitat Valenciana en 2020. ¿La razón? El acusado era nada más y nada menos que el marido de Mónica Oltra, vicepresidenta del gobierno valenciano.

    También fueron los gobiernos del PSOE, Més y Unidas Podemos los que votaron en contra de la creación de una comisión para investigar la explotación sexual de dos niñas tuteladas por el Consell de Menorca. Por si esto fuera poco, fue la actual presidenta del Parlamento español, Francina Armengol, fue la responsable de torpedear este proceso. Más adelante el PSOE impidió que el Parlamento Europeo investigara el asunto por su cuenta.

¿Cuándo la política fiscal es injusta? (artículo póstumo)

  Por Carlo Caffarra, Cardenal Arzobispo de Bolonia. Recientemente fallecido. El sistema fiscal es una parte relevante del pacto social, en ...