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jueves, 10 de mayo de 2018

La felicidad matrimonial tiende a mejorar con el tiempo

Un cliché habitual en algunas películas “románticas” presenta el matrimonio como una institución donde el entusiasmo de los recién casados acaba dando paso, inevitablemente, a una relación mortecina. Pero no es esa la experiencia más frecuente entre quienes llevan muchos años casados, según un estudio dirigido por Paul Amato, profesor emérito de sociología de la familia y demografía en la Universidad Estatal de Pensilvania.
A diferencia de otros estudios longitudinales sobre el matrimonio, que se limitan a seguir a las parejas durante los cinco años siguientes a la boda, el de Paul Amato y Spencer James –titulado Changes in Spousal Relationships over the Marital Life Course– abarca un período de 20 años e incluye a 205 parejas que llevaban casadas 40 o más años al término del estudio. El conjunto de la muestra comprende a 1.617 personas casadas alguna vez, entre las que hay divorciados.
“Como la mayoría de estudios, el nuestro se basa en promedios, de modo que el rango de resultados posibles en matrimonios de larga duración es amplio”, explica Amato en una entrevista realizada por Alysse ElHage para Family Studies. “Algunas parejas permanecen en matrimonios que no son particularmente satisfactorios y las cosas no llegan a mejorar. Otras descubren que sus atribulados matrimonios mejoran con los años. Lo que sí podemos decir a partir de nuestro estudio es que ser feliz, compartir actividades con tu cónyuge y tener un matrimonio pacífico después de 20, 30 o 40 años es bastante habitual”.
En sintonía con otras investigaciones, el estudio constata que hay períodos de más esfuerzo durante los primeros 20 años de matrimonio, cuando la crianza de los hijos, las obligaciones laborales o las dificultades económicas pueden añadir importantes dosis de estrés a la relación.
Los autores del estudio no tienen recetas mágicas, pero sí observan un patrón común en los matrimonios felices. “Cuando las parejas se comprometen a seguir juntas durante las épocas difíciles, permanecen fieles y se esfuerzan de forma activa por resolver sus problemas, los resultados positivos a largo plazo –si bien no están asegurados– son habituales”, dice Amato.
A medida que la relación madura y las circunstancias vitales cambian, la experiencia más común es que la estabilidad juegue a favor de los cónyuges. “En contra de lo que mucha gente cree, la calidad de vida matrimonial no tiene por qué decaer: [de hecho,] suele permanecer alta e incluso mejorar a lo largo de las décadas”. 

Guía para entender el referéndum del aborto en Irlanda

Dublín.— El próximo 25 de mayo, los irlandeses votarán en referéndum una propuesta de revocar el artículo 40.3.3 de la Constitución, que garantiza el respeto de la vida del no nacido. Ambos bandos sostienen una campaña muy viva. Esta es una guía para comprender el debate.

¿Qué dice la Constitución actualmente sobre la vida por nacer?

El artículo 40.3.3, conocido como la Octava Enmienda, fue incluido en la Carta Magna por referéndum en 1983, y garantiza la protección constitucional de la vida del niño no nacido. Dice así: “El Estado reconoce el derecho a la vida del no nacido y, con la debida consideración para el igual derecho de la madre a la vida, se compromete por ley a respetarlo y, en cuanto sea factible, a defenderlo y hacerlo valer”.
El artículo otorga igual rango constitucional a la madre y al no nacido, y prohíbe el aborto en la mayoría de los casos. Si es revocado, el gobierno presentará una nueva ley, que incluirá –según algunas propuestas que ya circulan– el aborto libre hasta la semana 12, y por motivos de salud hasta el momento de la viabilidad del feto. Además, no habrá plazo límite en caso de grave malformación.

¿Quién está detrás de esto?

En los 30 años transcurridos desde que perdieron el referéndum de 1983, por mayoría de dos tercios, los promotores del aborto se han implicado en una campaña sostenida para quitar el artículo 40.3.3 de la Constitución irlandesa. Sus esfuerzos culminaron el año pasado, cuando una Comisión Parlamentaria aprobó una recomendación de legalizar el aborto. La Comisión mostró desde el principio un claro prejuicio proaborto, por lo que varios miembros provida se retiraron. Prueba de este sesgo es que votó a favor de revocar la Octava Enmienda dos meses antes de publicar sus recomendaciones, aun sin llegar a escuchar a todos los testigos que había decidido llamar a declarar.


Al final, los miembros de la Comisión decidieron que el actual precepto constitucional contra el aborto era “inadecuado”, y hacía falta “una reforma constitucional”. Así pues, votaron a favor de celebrar un referéndum sobre el asunto, y el gobierno se apresuró a convocarlo para mayo próximo, quizás para que tuviera lugar antes de la visita del Papa Francisco en agosto.
La campaña a favor del aborto está liderada por la Coalición para Revocar la Octava Enmienda, una plataforma que abarca muchos grupos políticos y militantes. Solo dos partidos de izquierda, el Laborista y el Sinn Fein, han adoptado oficialmente una postura proaborto en sus partidos; pero el primer ministro, Leo Varadkar (Fine Gael), y varios miembros del gobierno han estado haciendo campaña abiertamente contra la Octava Enmienda.
Hay también un fuerte sesgo a favor de revocarla en los principales medios de comunicación, que sistemáticamente evitan cubrir hechos desfavorables al lobby proaborto o que mostrarían al público la realidad completa de la “cultura del aborto” que se ha desarrollado en el Reino Unido y otros países. (1)

¿Quién hace campaña a favor de la Octava Enmienda?

La movilización de los que desean mantener el texto actual de la Constitución, bajo el lema “Save the 8th”, está encabezada por dos grupos, ambos constituidos en los años 90: la Pro Life Campaign (PLC) y el Life Institute. Los dos son organizaciones muy profesionales, con capacidad para sacar a la calle a decenas de miles de personas en marchas y manifestaciones por la vida. Las apoya un tercer grupo, llamado One Day More, formado por padres que recibieron un diagnóstico prenatal equivocado de sus bebés.

¿Cuáles son los argumentos de uno y otro bando?

La campaña en pro de la revocación está firmemente asentada en dos puntos: la crítica feminista al statu quo y la negación implícita de la humanidad del niño no nacido, al que los abortistas suelen referirse como “embrión” o “feto”. Según ellos, “la enmienda iguala la vida de una mujer embarazada con la de un embrión o un feto, y ha creado una distinción inviable entre la vida de la mujer y su salud. La Octava Enmienda de la Constitución irlandesa es fuente de discriminación contra todas las mujeres residentes en Irlanda, y crea un sistema de salud discriminatorio en el que la mujer encinta solo tiene un derecho limitado a la atención sanitaria”. La mayor parte de la retórica antienmienda se centra en las mujeres, algo de lo que se hacen eco eslóganes como “Trust Women” (“Confía en las mujeres”).

Por su parte, la campaña provida, naturalmente, insiste en afirmar la humanidad del no nacido, a la vez que reconoce el genuino sufrimiento que a menudo causan los embarazos no deseados. De ahí su principal eslogan: “Love Both” (“Ama a los dos”). Su objetivo es superar la dicotomía que plantean los abortistas entre el bienestar del no nacido y la salud de la mujer.

¿Quién ganará?

Los últimos sondeos, de finales de abril, muestran el mismo pronóstico: sin contar a los indecisos, hay en torno a un 62% a favor de revocar la Octava Enmienda, frente a un 38% que aboga por mantenerla. La cuestión es si la campaña provida podrá convencer al menos a un 13% de que se pase a su bando. No es ciertamente imposible, y los provida están implicados en todo el país en una vigorosa campaña, bastante más enérgica que la de sus contrarios. Parece que el punto central de su argumento, la humanidad del no nacido, está haciendo mella, pero hasta ahora eso no se ha traducido en una decisión de votar para salvaguardar la vida del niño por nacer.
Un caso interesante es el de Nell McCafferty, feminista de renombre, fundadora del Irish Women’s Liberation Movement. Hace poco dijo en una conferencia en Kerry que estaba tratando de decidirse sobre el aborto: “¿Es matar a un ser humano? ¿Es poner fin a una vida en potencia?”. Señaló que no podía responder a la pregunta, “pero no porque no sea capaz, sino porque no estoy dispuesta a afrontar algunos de los hechos relacionados con el aborto”. Afirmó que había buscado en Google cómo es un feto de 12 semanas. En esa fase de desarrollo, los no nacidos “se chupan los pulgares; ya tienen las uñas de los pies y de las manos, y brazos y piernas". Además, dijo que en un aborto “se raspa el contenido del útero. Los provida están en lo cierto. Y cuando se sacan fuera esos brazos y piernas, pienso: Dios mío, ¿esto es lo que yo estoy defendiendo?”.
Pues bien, a pesar de eso, ella confirma que votará a favor de rechazar la Octava Enmienda, porque cree que el aborto es necesario.

¿Qué papel ha desempeñado la Iglesia católica en la campaña?

Se ha dicho que la Iglesia ha estado más callada esta vez. En marzo, The Economist publicó un artículo, titulado “Los católicos evitan llamar la atención durante la campaña del referéndum en Irlanda”, donde señalaba que, en contraste con la campaña provida de 1983, “el catolicismo manifiesto casi ha desaparecido de escena”. Y continuaba: “Aunque la afiliación religiosa de muchos activistas es, por supuesto, conocida, los grupos provida contemporáneos, como el Iona Institute, la Pro Life Campaign, el Life Institute y Save the 8th, se presentan como aconfesionales o multiconfesionales, o simplemente dejan ese tema difuso”.

Es una afirmación muy extraña. Primero, hasta donde alcanza mi memoria, la campaña provida en Irlanda nunca ha sido confesionalmente católica, sino genuinamente pluralista. Segundo, no hubo escasez de “catolicismo manifiesto” en la Marcha por la Vida de marzo pasado en Dublín: rosarios, imágenes, pancartas, monjas, frailes, sacerdotes (incluido este servidor). Además, en los últimos meses, once obispos han publicado cartas pastorales a favor de la vida.
No obstante, la campaña provida afirma con razón que el aborto puede y debe ser rechazado sobre la base de los derechos humanos, con independencia de las creencias religiosas.
Dicho esto, al haberse presentado el aborto como un asunto de salud femenina, las opiniones de los hombres, y aun de las mujeres que han sobrepasado la edad de tener hijos, tienden a ser rechazadas tout court. Es comprensible entonces que las caras visibles de la causa provida sean mujeres jóvenes, como Cora Sherlock, Caroline Simons, Sinead Slattery o Lorraine McMahon, de la PLC, o Niamh Uí Bhriain, de Save the 8th. Ellas presentan la causa de una manera muy atractiva y convincente.
Ahora bien, los sacerdotes no guardan silencio sobre este asunto en sus parroquias, aun a costa de atraerse críticas de sexismo y discriminación por edad. Un caso notable ha sido el de la expresidenta de la Comisión Parlamentaria, la senadora Catherine Noone, que durante la misa de Pascua en el Santuario Nacional de Irlanda, tuiteó: “En la misa de Pascua en la Basílica de Knock, esta tarde con mis padres, un sacerdote octogenario nos predicó al menos tres veces sobre el aborto. No me extraña que la gente se sienta desilusionada con la Iglesia católica”. El tuit provocó mucha indignación en las redes sociales, y fue finalmente retirado.

¿Qué consecuencias tendrá el referéndum?

Una derrota de la Enmienda sería sin duda motivo de desánimo para muchos en Irlanda y fuera de Irlanda. Vendría a ser la confirmación de que Irlanda se aparta de los valores defendidos durante siglos, tras la legalización del matrimonio homosexual en el anterior referéndum de 2015.
Una victoria, aunque dulce, no estaría exenta de riesgos, pues exacerbaría lo que se dio en llamar, tras el referéndum de 1983, “la segunda partición de Irlanda”, entre conservadores y liberales, y reforzaría la actual hostilidad hacia la Iglesia católica, tan extendida en muchos sectores de la vida irlandesa. Esto añadiría además una nueva y problemática dimensión a la planeada visita del Papa en agosto para el Encuentro Mundial de las Familias.
Asimismo, otra muy seria y preocupante consecuencia de la revocación de la Octava Enmienda sería que supondría un paso fatídico en el proceso por el que el Estado irlandés pasa de un modelo de ley natural a un modelo positivista. Ha habido significativos pasos en esa dirección en los últimos años, especialmente con el gradual desmantelamiento de los derechos naturales de la familia, que culminó con la toma del control del matrimonio por parte del Estado a raíz del referéndum de 2015. Desde ese momento, el Estado ya no reconoce el matrimonio como una institución que precede a las leyes, sino que ahora se erige en árbitro del matrimonio.
Análogamente, y de modo más grave, un resultado favorable al aborto en el referéndum del 25 de mayo convertiría al Estado en árbitro de la vida y la muerte. Una vez establecido ese principio, quién, cuándo y por qué ha de morir será solo cuestión de sutilezas legales. La discriminación por edad, mencionada por algunos en su campaña contra la Octava Enmienda, llegará pronto a sus últimas consecuencias en un intento para legalizar la eutanasia en Irlanda.
Gavan Jennings es director de la revista Position Papers

(1) N. de la R. Sobre el aborto y la salud de la mujer, es interesante recordar que la mortalidad materna es menor en Irlanda (8 por 100.000 nacimientos) que en el Reino Unido (9), según datos del Banco Mundial.

miércoles, 2 de mayo de 2018

El Departamento de Estado USA dice que el aborto no es un derecho humano.

Por Austin Ruse
WASHINGTON DC, 27 de abril (C-Fam) Con la presentación del informe anual de EE.UU. sobre los derechos humanos globales, el embajador Michael Kozak contó a los informadores que el aborto no es considerado como uno de los derechos humanos , por ello, no es parte de “los derechos reproductivos”, y no se incluiría nunca más en el informe.
“Los derechos reproductivos” fueron un añadido reciente al informe, por parte de la administración Obama que, según reclama Kozak, nunca utilizó el término para incluir el aborto. Dijo que solo adquirió dicho significado en los últimos años a través del uso  dado por  partidarios de ambos bandos del debate abortista. Si esto fuera verdad, la cuestion estaría en torno a por qué el término aborto se usa dentro de la sección de los “derechos reproductivos” en el informe sobre Irlanda de 2013. Los pro-vida señalarían que, al menos en su uso general, el término ha incluido siempre el aborto. Kozak describió correctamente el aborto como una cuestión de politica nacional ampliamente pendiente en todo el mundo.
Kozak explicó que los abortos forzados y la esterilización involuntaria serían consideradas violaciones de los derechos humanos. Afirmó: “Es internacionalmente reconocido que alguien te podría forzar a un aborto u obligarte a ser esterilizado”.
Kozak dijo, “Realmente hemos llegado hasta aquí mediante una vuelta atrás al lenguaje original de los EE.UU. Es en lugares como China donde, para reforzar su ahora conocida como política de dos niños, hay informes de aborto inducido y esterilización involuntaria; o  en Corea del Norte, donde el gobierno también obliga al aborto, aunque eso es más como castigo politico que por planificación familiar”.
El informe de EE.UU. y las afirmaciones de Kozak sobre el aborto ciertamente van en contra de la izquierda política.  El informe ya ha sido denostado por Amnistía Internacional que dice que es una prueba más de que EE.UU., bajo la presidencia Trump, está sobrepasando los derechos humanos a nivel global. El Centro pro abortista para los Derechos Humanos mantiene que el aborto es un derecho reconocido en el Derecho Internacional.
Kozak aclaró que el informe está encargado por acuerdo del Congreso, incluye solo derechos reconocidos en la ley sobre derechos humanos y solo aquellos que son los “más remarcables”. Entre ellos,  él incluyó tortura , asesinatos encubiertos, desapariciones forzosas, delitos  de calumnias y añadió, además, “criminalización de la actividad sexual consentida y acordada del LGTB”.
Dado que Kozak dice que el informe se basa en la ley internacional establecida y aceptada, surge la pregunta: ¿dónde, en las leyes internacionales reconocidas, está la legalización de la “actividad LGTB aceptada”? No hay ningún tratado de derechos humanos que mencione la homosexualidad, así que dejen en paz la actividad genital entre homosexuales. Además, no hay ningún tratado de derechos humanos que mencione la “orientación sexual y la identidad de género”.
Pero el informe de EE.UU. va mucho más allá de condenar las leyes antisodomía. Critica a Albania, por ejemplo, porque los representantes del gobierno han hecho declaraciones homofóbicas. La “homofobia” no aparece en ningún tratado de derechos humanos y nunca ha sido definida en el Derecho Internacional.
Una razón probable por la que los criterios del LGTB aparecen en el documento se debe la presión burocrática interna de los empleados en el Departamento de Estado, así como aquella de los grupos externos de ricos como la campaña anticristiana de Derechos Humanos.
El informe sobre derechos humanos es utilizado por el congreso y el poder ejecutivo para considerar la financiación de los gobiernos extranjeros y para animar a otros gobiernos a hacerlo mejor. Se dice que es el informe más leído y de más repercusión al otro lado del Atlántico.

Libertad en Murcia


      El Gobierno de la Región de Murcia ha suspendido las charlas sobre diversidad LGBT en los colegios públicos, tras las quejas presentadas por familias. La asistencia de los niños a estas charlas, impartidas por el grupo LGTB No te prives, no había sido consultada con los padres. 
      La Consejería de Educación recibió quejas de las familias y de la asociación Foro de la Familia, antes de decidir la cancelación de las sesiones. Las charlas se habían estado impartiendo desde 2010. 
     El colectivo LGBT No te prives ha criticado al Foro de la Familia, acusándole de dañar la libertad de expresión. “Nuestra iniciativa ha sido en defensa de los derechos constitucionales y libertades fundamentales de los padres”, declaró Alfonso Galdón, presidente del Foro en la Región de Murcia. 

martes, 1 de mayo de 2018

Libertad religiosa




     Las condiciones para la libertad religiosa empeoraron en todo el mundo en el último año, según el informe de la Comisión para la Libertad Religiosa Internacional, correspondiente a 2018.
     Las violaciones contra la libertad religiosa fueron particularmente agudas bajo regímenes autoritarios en el hemisferio oriental. Con la excepción de Cuba, los 28 países que la Comisión designó como los peores perpetradores en 2017, se encuentran al este del meridiano de Greenwich. Los peores abusos incluyen genocidio, esclavitud, violación, encarcelamiento, desplazamiento forzoso, conversiones forzosas, destrucción de propiedades y prohibición de la educación religiosa para niños. 
     La Comisión ha recomendado que 16 países sean reconocidos por el Departamento de Estado de los Estados Unidos como un “país de especial preocupación”, una calificación que identifica a los gobiernos extranjeros que participan o toleran violaciones de libertad religiosa “sistemáticas, continuas y atroces”. (ACI Prensa)

Noche de juegos


Game Night
Contenidos: Imágenes (varias S, V)
Reseña: 
Max y Annie son una pareja que queda todas las semanas con sus amigos para celebrar una noche de juegos. Y en esta ocasión la velada se pone especialmente interesante porque Brooks, el carismático hermano de Max, organiza una fiesta en la que hay que resolver un asesinato con falsos matones y falsos agentes federales. Pero cuando Brooks es secuestrado, todos se preguntan si se trata de un juego o es de verdad.
Los seis súper competitivos jugadores se disponen a resolver el caso y ganar, pero empiezan a descubrir que ni el "juego" ni Brooks son lo que parecen ser. A lo largo de una noche caótica, los amigos van perdiendo el control ya que cada descubrimiento lleva a otro giro inesperado. Sin reglas, sin puntos, y sin saber quiénes son todos los jugadores, este juego podría ser el más divertido... o acabar en "game over".
La cinta parte de un guión que sin resultar redondo, consigue mantener pegado al asiento al respetable a base de equívocos, enredos y diversos elementos del cine de intriga.  Las interpretaciones son buenas.

Vengadores: Infinity War


Avengers: Infinity War
Contenidos: ---
Reseña: 
“Vengadores: Infinity War” crea un viaje cinematográfico sin precedentes durante diez años y que abarca todo el Universo Marvel. "Vengadores: Infinity War" de Marvel Studios trae a la pantalla el enfrentamiento definitivo y más sangriento de todos los tiempos. Los Vengadores y sus superhéroes deben estar dispuestos a sacrificar todo en un intento de derrotar al poderoso Thanos, antes de que sus planes de devastación y ruina ponga fin al universo.
Meritoria película en lo que supone de enorme desafío de desarrollo y producción, al reunir a la mayor constelación de superhéroes Marvel jamás vista, lo que incluye idear una trama que justifique y dé algo de lustre a la presencia de cada uno de ellos, cuadrar las agendas de los actores que los interpretan y manejar una parafernalia de efectos especiales que hace realidad el dicho circense “más difícil todavía”.
Sea como fuere, el esquema argumental de defender o reunir piedras, según el bando donde uno se encuentre, permite dar entrada a todos los personajes e ir avanzando a golpe de espectaculares enfrentamientos a mamporro limpio, la acción no puede faltar, aunque ello punteado con algún pasaje más dramático y con muchos chistes y juegos de palabras.
Como cabe imaginar, no es una película para destacar las interpretaciones. Los actores se pliegan a sus personajes, la mayoría es de suponer que no habrán tenido que trabajar muchos días, y sus trajes y los efectos habrán facilitado su ausencia en escenas donde en otros tiempos deberían haber estado presentes. La película, naturalmente, es lo que es, pura diversión, pero se arriesga a ir un poco más allá sin duda, en la concepción de su final.

Nadie puede llamar bien al mal.

La Iglesia recuerda, con la luz de Dios, que el hombre puede reconocer verdaderamente el bien y el mal. Nunca puede llamar bien al mal, si n...