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miércoles, 15 de octubre de 2014

El Tribunal Contencioso Administrativo de Uruguay sentencia a favor de la objeción de conciencia contra el aborto

LOS GINECÓLOGOS NO ESTÁN OBLIGADOS A PRACTICARLOS


Un fallo del Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA) exime a los ginecólogos de la obligación de participar de los procesos vinculados al aborto y les permite dar información destinada a mantener el embarazo e incluso pedir ecografías. La sentencia considera que los artículos recurridos de la ley abortista dañan el libre ejercicio de la medicina y la libertad de conciencia como derecho humano, por lo que resolvió suspender su aplicación hasta tanto se pronuncie sobre el recurso de impugnación presentado.

15/10/14 8:41 AM |  Imprimir |  Enviar

(Pablo Meléndrez/El País/InfoCatólica) El alcance del derecho de objeción de conciencia para el personal de la salud fue uno de los aspectos más polémicos de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. La reglamentación, según un centenar de ginecólogos que hace un año presentaron un recurso para impugnar 11 de sus 42 artículos, limita la invocación de objeción de conciencia a recetar el fármaco abortivo o hacer el legrado, y los obliga a participar en todos los procedimientos previos y posteriores a la interrupción del embarazo.

Fallo histórico

Un fallo del Tribunal de lo Contencioso Administrativo emitido ayer por unanimidad y considerado «histórico» por el abogado Gianni Gutiérrez, consideró que los artículos recurridos dañan el libre ejercicio de la medicina y la libertad de conciencia como derecho humano, por lo que resolvió suspender su aplicación hasta tanto se pronuncie sobre el recurso de impugnación presentado.

Los profesionales que recurrieron la reglamentación argumentaron que la misma trasciende lo perseguido por la ley y les causa un «grave daño». También consideraron que se quitó libertad a los médicos en el asesoramiento de las pacientes y afirmaron que todo lo previsto y regulado solo está dirigido a «la concreción del aborto» y no permite «brindar un espacio de contención donde puedan valorar otras alternativas».

El Tribunal de lo Contencioso Administrativo acogió el planteamiento de los ginecólogos para suspender la ejecución de diez artículos de la reglamentación (uno de ellos en forma parcial), mientras se espera que el fallo sobre la impugnación se conozca antes de fin de año.

El Tribunal consideró que los artículos causan un grave daño a los peticionantes, mayor que el que su suspensión pudiera causar a la organización y funcionamiento de los órganos que están involucrados.

Revés para el Ministerio de Salud

La decisión significa un fuerte revés para las autoridades del Ministerio de Salud Públicaque desde un comienzo se enfrentaron a los médicos que invocaron objeción de conciencia frente al aborto y calificaron como ilegal el decreto reglamentario.

Los médicos que recurrieron ante la Justicia señalaron que la reglamentación implicaba «perjuicios que afectan a la actuación moral de las personas y a la vocación a la que se han dedicado».

Consecuencias

La suspensión de los artículos impugnados habilita a los médicos abstenerse de participar en todas las actividades que por su naturaleza o propósito contribuyen a la realización del aborto. Según explicó Gutiérrez, que patrocina la causa junto al abogado Agustín Amonte, «los médicos pueden abstenerse de las actividades preparatorias, como por ejemplo la puesta a punto del instrumental, e incluso de las posteriores necesarias para su conclusión. El médico puede objetar cualquier intervención en cualquier etapa del proceso necesaria para realizar el aborto».

También señaló que los profesionales no estarán obligados ni siquiera a firmar el formulario IVE que en la primera consulta debía ser firmado para que luego procediera el aborto.

La imposibilidad de aplicar la objeción de conciencia solo se restringe a los casos previstos por la ley en los que existe un grave riesgo para la vida de la mujer, y no a cualquier circunstancia que afecte la situación físico- biológica o social de la mujer, como establece el decreto reglamentario.

El Tribunal también suspende el artículo que impide al equipo de médicos exponer sobre su experiencia profesional y sugerir alternativas al aborto o que la paciente revise su decisión.

Los ginecólogos también quedan liberados de la imposición de presentar por escrito su objeción de conciencia ante las instituciones para las que trabajan. A su vez, cae el artículo 32 que solo daba por válidas las objeciones de conciencia que siguieran los procedimientos establecidos en la reglamentación, por lo que alcanzará con que la misma se exprese de manera verbal en los ámbitos que correspondan.

«Es un fallo unánime que entiende que es tan grave la afectación de la libertad de conciencia que es necesario detener ese daño incluso antes del pronunciamiento definitivo. El daño es a la libertad de conciencia y al libre ejercicio de la medicina. La libertad de conciencia es un pilar del estado de derecho. No se puede obligar a una persona a hacer actividades que van contra su conciencia», afirmó Gutiérrez.

lunes, 13 de octubre de 2014

El partido político no es una iglesia.


Publica la revista “Misión” la entrevista que  Isis Barajas  realiza al político italiano Rocco Buttiglione. Aporta buenas ideas para una concepción de la política desde una perspectiva cristiana de la vida. Destacamos algunas de ellas.

“Si me piden que para estar en un partido cometa un acto de cobardía, tengo que salirme”

Político de larga trayectoria en Italia y en la Unión Europea (UE), casado, padre de cuatro hijas y abuelo de once nietos, es un profesor de filosofía de una fe profunda. Pertenece al movimiento Comunión y Liberación desde sus orígenes y fue amigo personal de su fundador, Luigi Giussani, y de san Juan Pablo II, del que todavía hoy habla con emoción y brillo en la mirada. Miembro de la Academia Pontificia para las Ciencias Sociales, buen conocedor de la Teología del Cuerpo de san Juan Pablo II,  y autor de diversos libros sobre familia, acaba de presentar en Madrid la última obra de la que es autor, junto con Jaime Mayor Oreja e Ignacio Sánchez Cámara: ¿Democracia sin religión? (Editorial Stella Maris, 2014).
¿Qué se dijo de usted para eliminar su candidatura como comisario en la UE?
Me atribuyeron cosas e intenciones que no tenía. Yo respeto los derechos de los homosexuales, tengo amigos homosexuales y no quiero discriminar. Tampoco creo que todos ellos sean pecadores. Yo dije que tenía derecho a pensar que la homosexualidad es un desorden moral. Del desorden moral al pecado hay una transición. El pecado requiere el acto subjetivo, es decir, que yo sepa que es un desorden moral y que tenga la libertad de hacerlo. Pero eso no tiene nada que ver con la discriminación; no discriminamos a los pecadores. Si todos los pecadores tuvieran que ir a la cárcel, yo iría el primero y muy poca gente estaría libre. Pero esta explicación no fue suficiente. Ellos querían que dijera lo contrario de lo que dice el Catecismo de la Iglesia católica y de mi conciencia, y yo no podía. Me atribuyeron la lucha contra los homosexuales, el odio contra ellos y un montón de cosas así. ¿Cree que un político debe reservarse su opinión sobre cuestiones morales? Yo creo que el político tiene derecho a pensar, aunque, sobre ciertas cosas, es mejor callar. Pero, ¿y si te preguntan? Tendrás que contestar. Yo no quería hablar sobre el tema, pero me preguntaron una... dos... tres... cuatro veces…, y yo pensé en lo que dice Jesús: “Aquellos que tienen vergüenza de mí frente a los hombres, yo también tendré vergüenza de ellos ante el Padre mío”. Así que, a la quinta o sexta vez, yo contesté de la manera más suave posible, enfatizando la distinción. Pero no fue suficiente. ¿Dónde acaba la prudencia y comienza el complejo? Yo fui prudentísimo, pero hay un  momento en el que la prudencia se con- vierte en cobardía. Y yo no quise llegar a ese límite.
¿Mejor partidos políticos católicos o católicos en partidos políticos?
Depende del partido. Está claro que hay motivos ideológicos con los que no puedes estar. Se puede llegar a estar en ciertos partidos con una condición: el partido no es una Iglesia y nunca puede pedirme algo contra mi conciencia. Hay partidos que aceptan la libertad de conciencia y otros que no, en los que “matan” al diputado que vota a favor de la vida y en contra de la ley del partido. Lo mejor es estar en un partido para mejorarlo. Si no es posible, y me piden que cometa un acto de cobardía, tengo que salirme.
-  En una democracia, ¿es todo susceptible del consenso social o debería haber cuestiones “intocables”?
En una democracia el resultado electoral es el juez último. ¿Qué hacemos cuando el juez emite una sentencia equivocada? Hay una historia griega al respecto: una vez, un noble fue a ver al rey Filippo, porque había recibido una ofensa y pedía justicia. Pero el rey estaba ebrio, y le dijo: “No tengo ganas de hacerte justicia”. El hombre contestó: “Haré una apelación”. Filippo dijo: “¿A quién, si no hay nadie más poderoso que yo a quien apelar?”. “Haré una apelación a Filippo, pero al Filippo sobrio”, respondió el noble. En una democracia, siempre se podrá hacer una apelación del pueblo ebrio al pueblo sobrio. Ninguna derrota es definitiva y tampoco lo es ninguna victoria. El pueblo no tiene siempre razón, puede equivocarse. Y cuando el pueblo se equivoca, ¿qué se hace? Se intenta explicar mejor. Entonces, ¿es cuestión de educación? De educación, de familia... Hay que entrar en la discusión. Pero no podemos decir “Hay tanta gente que vive una vida sin pasión... La pasión se traslada al equipo de fútbol o a ver una película, pero es una vida sin Cristo, y eso no es vivir. Es una vida aburrida”.
       No podemos decir: “esto es así porque lo dice la Sagrada Escritura”, sino que debemos entrar en la discusión argumentando a partir de nuestra experiencia de vida. Nadie puede prohibirme argumentar desde mi vivencia. Debemos trabajar para que, desde la política, no se hable desde el lenguaje de la ideología, sino desde el lenguaje de la vida. En un discurso en el Congreso de los Diputados italiano sobre la eutanasia, dije: “Yo he tenido en mis brazos a un hombre que me decía ‘déjame morir’, pero la muerte no era lo que él entendía por ‘déjame morir’, sino que quería decir ‘ayúdame a vivir de otra manera porque así no puedo vivir’”. Esto entra en el debate político, ¡cómo no va a entrar! Alguien te puede decir: “Pero tú dices eso porque, cuando eras joven, Giussani te dijo que hicieras un voluntariado en el Cotolengo…”, ¿Y qué? Es la fe la que formó esta vida, pero ahora lo que entra en la discusión es mi experiencia vital, y eso no lo puedo omitir. No debes argumentar sobre lo que has leído u oído. El debate se hace interesante cuando llega a este nivel. 
-¿Por qué cree que ha aumentado la presencia en la UE de partidos extremistas, tanto de izquierda como de derecha?
Porque la política europea ha fracasado. No ahora; fracasó cuando no se hizo referencia a las raíces cristianas de Europa en la Constitución o cuando no teníamos siquiera constitución, y, en los últimos 10, 15 años, cuando, según dicen, hemos tenido una política europea basada en “la Europa de los derechos”, pero que en realidad ha sido “la Europa de los egoísmos nacionales e individua les y de los derechos sin deber”. Europa es como un castillo maravilloso: hemos creado una concepción extraordinaria, bajo el empuje de san Juan Pablo II, pero al final nos han derrotado; no hemos construido el techo y, cuando llueve, la casa se moja. Cuando llegó la crisis mundial, Europa no era solidaria, no sabía por qué tenía que serlo, y no ayudó a los que estaban en peligro. Bueno… sí los ayudó, pero poco y demasiado tarde. La especulación mundial acorraló a los más débiles e intentó matarlos, ¿y los más fuertes?, ¿vinieron en su ayuda? Sí… pero si hubieran venido inmediatamente podríamos haber ganado la batalla a la crisis mundial con un coste mucho menor, sin millones y millones de desempleados y pobres
Político, filósofo, padre, cristiano Un sueño para Europa: tener una Constitución que reco- nozca los valores cristianos y que haya trabajo para todos. ¿Qué ley le hubiera gustado aprobar: una ley contra el aborto que no sea una ley contra la mujer?, porque es muy difícil defender al niño en contra de la madre.
No sé si es posible, pero tenemos que pensar en ello.
¿Qué pensador del siglo XX destacaría?
Karol  Wojtyla fue un gran filósofo.
Un deseo para sus hijas
- Que encuentren la fe que encontré yo y la vivan.
-¿Cómo se ve dentro de diez años?
- Si tengo suerte, escribiendo libros, dando clase y dialogando con jóvenes.
- ¿Qué influencia ha tenido Luigi Giussani en su vida?
-  La deuda que tengo con Giussani es inmensa, porque gracias a él yo encontré la fe cristiana, que es una forma de vida. Él siempre recordaba a Jesús cuando dice a los discípulos que tendrán la vida eterna y el ciento por uno. Giussani decía: “Si ustedes no tienen interés en la vida eterna, no hay problema porque no saben lo que es. Pero no es posible no tener interés en el ciento por uno”. Él decía que se podía vivir una vida apa- sionante. Con 16 años que yo tenía, ¿qué es la vida? Es la esperanza de vivir un amor grande. El ciento por uno es seguir a Cristo, es la manera de entrar en esta gran vida, de tener una compañía que te descubre la grandeza que hay en la vida…
Actualmente se habla mucho de crisis de paternidad. ¿Cómo se considera usted como padre?
Ser padre es muy difícil. Necesitamos de una ayuda particular de Dios. ¡Qué puedo decir...! La cosa más importante para ser padre es tener una mujer. Porque los niños necesitan una madre y un padre, pero, por encima de eso, necesitan el amor entre un padre y una madre. Si se da esta unidad, aunque el padre falte (porque yo he faltado mucho), lo ven a través de los ojos de la madre, que lo ama. San Juan Pablo II me dijo que el don más grande que como padre podía dar a mis hijas era amar a su madre. No vivir con ella o no traicionarla, sino amarla. 
¿Qué le pide usted al próximo Sínodo de los Obispos sobre la familia?
La primera necesidad es decir a los jóvenes que no tengan miedo a enamorarse ni a tener hijos. Hoy les decimos: “El sexo es real; el amor, no”. Les decimos que el que ama más sufre más, y que, cuando las cosas vayan mal, se separen. El enamoramiento debe convertirse en amor, en querer tomar la responsabilidad de la vida del otro. Se nos habla de amores que fracasan, pero no de lo que puede llegar a conseguir el amor humano y de que existe el perdón… Nadie enseña hoy la virtud de la perseverancia. Cuando me casé, Giussani me dijo: “Ahora, rezad a la Virgen de la perseverancia”. Al principio me pregunté qué Virgen era esa, pero luego lo entendí: hay tantas dificultades que el miedo del comienzo regresa con fuerza y necesitas perseverar. Este es el mensaje que hay que dar a los jóvenes…

domingo, 12 de octubre de 2014

“A pesar de todo, Dios existe”

Hace unos años, Alejandro Llano, escribía este artículo en "La Gaceta de los negocios".


Según el filósofo ateo Anthony Flew, el mundo no podría explicarse sin un Espíritu que actuase en su origen. 
La conversión de Tony Blair al catolicismo proporciona una buena ocasión para reflexionar sobre el futuro de la religión en la sociedad actual. 
El hecho de que el mejor político europeo del cambio de siglo haya dado un paso tan significativo es un dato más que desmiente el anuncio del ocaso del cristianismo, por supuesta incompatibilidad con la implantación de la democracia y con el progreso de la ciencia. 
Y es que se está produciendo en nuestro país una paradoja cada vez más notoria: la libertad laicista se impone contra la libertad real de los ciudadanos y el cientificismo materialista se prescribe frente a las evidencias de la ciencia. Todo ello como resultado de una manipulación de las mentes que está movida por intereses ideológicos y económicos, y que habría que sacudirse cuanto antes. Me ha producido vergüenza ajena la lectura de críticas no mayoritarias a la encíclica Spe salvi de Benedicto XVI. 
Sólo el sectarismo o la ignorancia pueden explicar el bajo rasero conceptual de algunos artículos de prensa y la virulencia de ciertos ataques a un documento de gran aliento espiritual y de un nivel intelectual que, al parecer, no están al alcance de comentaristas que atacan a la Iglesia Católica, siempre con los mismos tópicos, sea cual fuere la ocasión o disculpa. 
Deben suponer que sus lectores son débiles mentales. Con ocasión del escándalo provocado por la denuncia de abortos ilegales y crueles en clínicas de Barcelona y de Madrid, se han invocado unos presuntos derechos a la supresión de vidas próximas a nacer, que se presentan como exigencias de la libertad de las mujeres en una democracia madura. 
Y se acusa a grupos católicos integristas de provocar la denuncia de unos hechos que, por lo demás, nadie niega que estén fuera de la ley. Parece como si, dada la posibilidad científica y técnica de interrumpir el embarazo con relativa asepsia y bajo un manto de discreción, la liquidación de niños ya viables fuera coser y cantar.
Viene al recuerdo lo que decía el científico Oppenheimer a propósito de la bomba atómica: cuando se presenta la posibilidad de un experimento dulce, algo inédito que ya se sabe hacer, eso se acaba haciendo, aunque sus consecuencias sean desastrosas. Es un aviso de navegantes para fanáticos de la biotecnología. La proximidad de las elecciones motiva que los políticos bajen la guardia y permitan que se hagan, también con ellos, experimentos que no son peligrosos, sino simplemente ridículos. 
Tal es el caso del libro titulado Madera de Zapatero, en el cual el escritor de cámara Suso de Toro canta las glorias del presidente. Se trata, por lo demás, de un volumen caótico y muy flojo. No faltan en él, sin embargo, algunas perlas. En el apartado sobre religión y laicidad —y como una muestra más de la confusión intelectual de Rodríguez Zapatero— se puede leer esta sorprendente afirmación: “El único orden que debemos establecer es el orden que da libertad a todos, no el que da la libertad de cada uno”. Áteme usted esa mosca por el rabo, que diría el Juan de Mairena machadiano. 
En cualquier caso, nuestro presidente tiene una simplista visión de la historia de España, en la cual se atribuye al catolicismo un papel decididamente negativo: “El catolicismo en España ha condicionado y ha generado enormes vacíos”. Es el vacío de conocimientos el que conduce a ignorar la indudable realidad de que el cristianismo se encuentra en la raíz de la concepción moderna de la libertad y del progreso, de la ciencia positiva y de la democracia. No es un azar histórico que la modernidad sólo haya medrado en culturas fecundadas por el cristianismo, al que se debe la desacralización de lo terreno. 
Lo cual se sitúa en los antípodas de la curiosa tesis de Zapatero, según la cual “es el ser humano el que merece adoración”. Mientras en nuestro país se siguen publicando libros de muy poco calado con mensajes contrarios a toda suerte de trascendencia, nos llega la declaración de Anthony Flew, considerado por muchos como el más conocido filósofo ateo del mundo. Flew ha cambiado su modo de pensar y ahora publica un libro con este contundente título: Dios existe. Según este destacado pensador contemporáneo, Dios ha creado el mundo y la complejidad de los seres vivos, en particular, no podría explicarse sin la acción de un Espíritu que está en el origen de la inteligibilidad de la naturaleza. 
Y nosotros sin enterarnos. La libertad de pensamiento y de expresión constituye la gran conquista occidental, que hoy día es patrimonio del mundo entero. Todo intento de constreñir ese pensamiento que se atiene exclusivamente a la evidencia supone un atentado contra la dignidad de la persona humana. 
Confundir la enseñanza con el adoctrinamiento y la información con la propaganda implica un retroceso en lo que constituye la base de nuestra civilización. Donde está el espíritu, allí se encuentra la libertad. 

sábado, 11 de octubre de 2014

Blanca como la nieve, roja como la sangre

Bianca come il latte, rossa come il sangue
En Cartelera: Sí     Valoración artística: Buena

Dirección: Giacomo Campiotti
Año: 2014
Público: Jóvenes (2)
Contenidos:
Valoración moral: Adecuada
Contenidos:---
Dirección: Giacomo Campiotti. País: ItaliaAño: 2013.Duración: 102 min. Género: Comedia dramáticaromanceInterpretación: Filippo Scicchitano (Leo), Gaia Weiss (Beatrice), Aurora Ruffino (Silvia), Luca Argentero(profesor), Romolo Guerreri (Niko), Flavio Insinna (padre de Leo), Cecilia Dazzi (madre de Leo). Guion: Fabio Bonacci y Alessandro D’Avenia; basado en la novela de Alessandro D’Avenia. Producción: Luca Bernabei. Música: Andrea Guerra. Fotografía: Fabrizio Lucci. Montaje: Alessio Doglione. Distribuidora: European Dreams FactoryEstreno en Italia: 4 Abril 2013. Estreno en España: 10 Octubre 2014
Reseña:
Amor juvenil
   Leo es un chico de dieciséis años, buena gente, pero un poco caradura, acostumbrado a ser el graciosillo de la clase y a no pegar ni palo. Sus dos grandes amigos son Niko y Silvia, testigos de el loco enamoramiento que Leo siente por una chica pelirroja del instituto, Beatrice, a quien Leo ni siquiera se atreve a presentarse. Finalmente, tras un leve primer encuentro, Leo se entera de que su amada ha contraído una gravísima enfermedad y su mundo se derrumbará...
   Adaptación de la novela homónima del italiano Alessandro D’Avenia, cuyo éxito es equiparable –aunque a menor escala– al de las obras de Federico Moccia, como las que dieron lugar a 3 metros sobre el cielo o Perdona si te llamo amor. De modo similar, la historia de D’Avenia –profesor de instituto– sublima el amor adolescente, lleno de vaivenes y extremismos, en donde no caben las medias tintas porque todo se vive o se sufre exageradamente. Aquí el autor aprovecha para situar las emociones en su contexto y también para establecer la diferencia entre pasión y amor, aunque a veces sea tan difícil separarlas, al mismo tiempo que habla de la realidad del dolor y también de la trascendencia.
   Narrada desde el punto de vista de Leo, la película ofrece un guión en ocasiones muy poco sutil, con diálogos y situaciones a menudo relamidas. En general todas las relaciones que se dibujan entre los personajes resultan un poquito forzadas, literarias y superficiales, aunque la falta de pretensiones consiga que en el conjunto, amable y romántico, no tenga demasiada importancia esa ligereza. Por lo demás, el director Giacomo Campiotti (Prefiero el paraíso) aporta su granito de arena a la hora de ofrecer una planificación y un montaje modernos, con ocurrencias eficaces (como la de los pies pegados al suelo, en una divertida escena), para trascender un poco los límites de una producción demasiado televisiva. Hay que destacar además el buen trabajo del joven protagonista, Filippo Scicchitano, sin duda la mejor interpretación de la película.

miércoles, 8 de octubre de 2014

El aborto y los políticos

Benigno Blanco: "la transformación ideológica y programática del PP va a provocar una ruptura del partido"
El presidente del Foro de la Familia responde a las preguntas de Forum Libertas en relación a la retirada de la reforma de la ley del aborto y asegura que "la manifestación del 22 N va a ser un testimonio de que la causa de la vida es una causa de la sociedad civil"
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Benigno Blanco está convencido de que "cada vez más gente es consciente del horror que supone el aborto"
ForumLibertas.com
Tras la renuncia del Ejecutivo de Mariano Rajoy a seguir adelante con la reforma de la ley del aborto propuesta por Alberto Ruiz-Gallardón, el Foro Español de la Familia (FEF) convocó el pasado 23 de septiembre una "manifestación masiva" y unitaria de todas las asociaciones comprometidas con la defensa de la vida que se celebrará en Madrid el próximo 22 de noviembre.

El presidente del FEF, Benigno Blanco, advirtió en aquella ocasión de que "el compromiso con la vida y la embarazada, que el Gobierno abandona, lo seguirá liderando la sociedad civil pues trabajaremos por construir una nueva mayoría social comprometida con la vida y la mujer”.

En relación a todo ello, conversamos con Blanco sobre las consecuencias que se derivan de la retirada de la reforma de la ley de Gallardón, confirmada por Rajoy, el pasado 23 de septiembre,y sobre lo que puede aportar la manifestación del 22-N al debate en torno al aborto en España.

"Ese gran vacío que genera el sorprendente travestismo ideológico del PP será llenado por alguien"

Tras la retirada de la reforma de la ley del aborto, ninguno de los partidos mayoritarios defiende los derechos del no nacido desde una perspectiva de cambio radical de la actual ley. ¿Cómo ve esta situación?, ¿cree que se dan las condiciones para que un nuevo partido ocupe ese espacio?

Efectivamente, una vez que el PP se ha adherido a la ley del aborto de Aído/ZP, (la, desde ya, ley Aído/Rajoy), se crea un vacío importante de representación: lasensibilidad humanista de raíz cristiana ya no es recogida por ninguno de los partidos mayoritarios que pueden articular mayorías de Gobierno en España a fecha de hoy. Esta afirmación es contundente pero es lo que resulta de la renuncia del PP a reformar la ley del llamado “matrimonio homosexual”, su renuncia a reformar el sistema educativo para proclamar con contundencia el derecho de los padres a educar en libertad a sus hijos, su política económica y fiscal escasamente comprometida con los más débiles y necesitados, la ausencia de política familiar de ningún tipo, la omisión de cualquier apoyo a la maternidad; y ahora su adhesión a la ley Aído...

Con estas renuncias y omisiones, el PP hace suya y se acomoda a la revolución cultural del laicismo de género de Zapatero y deja sin representación a esa parte relevante de su electorado que se identifica con el humanismo cristiano y que se opuso con fuerza a la revolución cultural de ZP. Ese gran vacío que genera el sorprendente travestismo ideológico del PP será llenado por alguien, no sé si ahora o dentro de unos meses o unos años; pues en política opera el mismo principio que en la naturaleza: los vacíos se llenan.

La división dentro del Partido Popular en lo referente a la ley del aborto es evidente. ¿Podría este hecho llegar a partir el propio PP?, ¿sería esto conveniente políticamente desde el punto de vista de la defensa de la vida?

Creo que esta transformación ideológica y programática del PP de tan hondo calado, hecha además por sorpresa y repentinamente y sin explicación pública ni debate interno alguno, es de tan hondo calado que efectivamente va a provocar una ruptura del Partido Popular.  Nunca en la democracia española se ha dado algo similar: incluso el abandono del marxismo por el PSOE de Felipe González o la asunción de la monarquía por el PC de Carrillo fueron cambios circunstanciales que no variaron la esencia programática e ideológica de esos partidos, a diferencia de lo que sucede hoy con el PP, que ya no se identifica ni con sus propios estatutos que lo definen como un partido defensor de la vida, ni con las ponencias de sus congresos que afirman la inspiración en el humanismo cristiano, ni con su propio programa electoral.

Estoy convencido de que muchos votantes, militantes y cargos electos del PP no aceptarán subordinar sus convicciones morales y políticas a esta revolución ideológica del presidente Rajoy, y por tanto dejarán de votar al PP, dimitirán de sus cargos y cesarán en su condición de militantes. Ese goteo de bajas ya se está produciendo e irá in crescendo. No puede ser de otra manera pues muchos de esos votantes, militantes y cargos electos son gente de principios y seria.

Si esto es bueno o malo para la causa de la defensa de la vida ya no es la cuestión. Lo malo para la defensa de la vida es que se haya frustrado de forma arbitraria, injustificada y sorpresiva la esperanza cierta de mejorar un poco la calidad humanista de nuestras leyes en esta materia por una decisión que resulta terrible y decepcionante. En todo caso, la culpa de los efectos que produzca esa decisión es de quien la ha adoptado, no de quienes reaccionan de forma coherente con sus convicciones ante ella.

"Es evidente que hay muchos cristianos y otros muchos no cristianos que no encuentran ya quien defienda sus ideales más serios entre los partidos mayoritarios"

Esta situación de vacío político desde una perspectiva católica, ¿es un reflejo real de lo que sucede en el seno de la propia sociedad civil?

La sociedad civil, en España y en todos los países, está dividida alrededor de la regulación deseable en materia de aborto. Pero es evidente que la mayoría de los españoles apoyaron un programa electoral que exigía la derogación de la ley Aido; es evidente que para una parte relevante del electorado del PP este tema es muy importante, es más, es cuestión irrenunciable; es evidente que en defensa de la vida se ha movilizado una mayoría social en 2009 y 2010 que ahora está huérfana de representación en el Parlamento. Y, por tanto, es evidente que hay mucha gente –muchos cristianos y otros muchos no cristianos- que no encuentran ya quien defienda sus ideales más serios entre los partidos mayoritarios.

Yo no sé quién ni cuando asumirá con éxito la representación política de esas mayorías, pero estoy seguro de que alguien lo hará en algún momento no muy lejano. No seré yo, pero alguien lo hará, porque como dije antes los vacíos se llenan; la naturaleza tiene horror al vacío decían los clásicos. 

"La normalización social y jurídica del aborto es una bomba que socava el carácter humanista y pacífico de nuestras sociedades"

¿En qué forma cree que se podría concienciar de una forma efectiva a la sociedad de la tragedia que supone el aborto y sus consecuencias físicas y psicológicas, pero también desde una perspectiva económica, por ejemplo?

Cada vez más gente es consciente del horror que supone el aborto, de los dramas humanos que subyacen a todo aborto. Cada vez más gente es consciente de que el pequeño ser que crece en el seno materno es uno de nosotros, un niño. Pero también es verdad que hay una tendencia en todas las sociedades a no cuestionar lo habitual, lo legal, lo –en términos actuales- políticamente correcto. Por eso muchos de nuestros antepasados aceptaron durante siglos la esclavitud, la tortura, la discriminación de la mujer y tantas otras injusticias...como muchos de nuestros contemporáneos aceptan el aborto sin pensar demasiado en ello.

Por eso, hay que seguir insistiendo en la labor de concienciación e información sobre la indiscutible condición humana de todo concebido, sobre el drama que es el aborto para la mujer, sobre el suicidio demográfico a que el aborto banalizado nos conduce y sobre la desestabilización económica de nuestras sociedades, que provoca la ausencia de nacimientos en el medio plazo.

La normalización social y jurídica del aborto es una bomba que socava el carácter humanista y pacífico de nuestras sociedades, destruye las bases conceptuales de las sociedades libres y comprometidas con los derechos humanos, y crea las condiciones que hacen inviable nuestro sistema económico y el Estado de bienestar. Pueden parecer exagerados estos juicios, pero creo que son demostrables empíricamente.

Necesitamos hacer que nuestros contemporáneos miren al feto a los ojos (¡tenemos vídeos y ecografías estupendas para ello y fácilmente accesibles en la red!); tenemos que mostrar con insistencia la realidad del aborto (¡cuántos siguen sorprendiéndose cuando se enteran del número de abortos que hay cada año en España!); tenemos que ayudar a comprender que las mujeres que abortan es habitualmente porque las dejamos solas ante los problemas que rodean al embarazo y no les ofrecemos alternativas al aborto; tenemos que profundizar en los estudios sobre demografía y capital humano y sobre la familia como agente económico como los que vienen haciendo en nuestro país personas como Alejandro Macarrón o Josep Miró; tenemos que impulsar redes solidarias de apoyo a las mujeres embarazadas tipo REDMADRE...

"Solo con manifestaciones no se cambian los gobiernos ni se determinan las mayorías sociales y parlamentarias... pero ayudan"

Ha habido anteriormente manifestaciones a favor de la vida que llaman al optimismo en cuanto a que cuantitativamente representan a una parte importante de la sociedad, sin embargo, después todo sigue prácticamente igual.

En primer lugar, debo decir que debemos manifestarnos porque podemos hacerlo. Cuando de algo tan importante como la defensa de la vida se trata, debemos hacer todo lo que esté en nuestras manos para coadyuvar a que la causa de la vida no se abandone ni se olvide y para que –a la postre- triunfe.

En segundo lugar: no es cierto que después de las manifestaciones todo siga igual. Si el PP incorporó a su programa electoral el compromiso de derogar la ley Aído fue porque le impactó la inmensa muchedumbre de manifestantes del 17-0 de 2009 a favor de la vida en las calles de Madrid. Sin aquella manifestación, el PP no habría incorporado a su programa su propuesta y hoy no estaría toda España hablando del aborto y las leyes que lo regulan.

Es obvio que solo con manifestaciones no se cambian los gobiernos ni se determinan las mayorías sociales y parlamentarias... pero ayudan.

"La vida del no nacido y la mujer embarazada no están solas ni lo estarán"

En ese sentido, ¿qué cree que puede aportar la manifestación convocada para el 22 de noviembre por Foro de la Familia?

La manifestación del 22 N va a ser la prueba fehaciente –visible, incontestable- de que somos muchos aquellos a los que la vida nos importa y no vamos a renunciar a defenderla porque este presidente del Gobierno o aquel nos acompañe o nos abandone. Va a ser un testimonio de que la causa de la vida es una causa de la sociedad civil que no depende de los efímeros intereses de la clase política sino que está por encima de ellos y es más duradera que éstos. Va a ser una expresión alegre y cuantitativamente relevante de que esta lucha es continua y no decae. Va a ser una prueba de que muchos no renunciamos a nuestros ideales y vamos a seguir haciéndonos presentes en la vida pública hasta que en España no haya ni un aborto.

Esta manifestación debe ser un mensaje claro y contundente a toda España y el mundo: la vida del no nacido y la mujer embarazada no están solas ni lo estarán, digan lo que digan estos políticos o aquellos.

"La movilización de la sociedad civil en defensa de la vida seguirá a través de los medios a nuestro alcance"

Y a partir de la manifestación, ¿qué?

La movilización de la sociedad civil en defensa de la vida, después de la manifestación, como hasta ahora, seguirá a través de los medios a nuestro alcance que son, entre otros, los siguientes:

- Hablar mucho, en todos los sitios, con ocasión y sin ella, de la vida, la mujer y la maternidad.

- Hacer visibles al niño no nacido como el ser humano que es y a la mujer embarazada como alguien que tiene derecho a no estar sola, a ser ayudada y acompañada para ser madre.

- Ejercer todos los derechos constitucionales para defender la vida: libertad de expresión y de comunicación, derecho de manifestación, derecho de voto, etc.

- Educar en la familia y desde la familia a las nuevas generaciones en la responsabilidad afectivo-sexual y en el respeto a la vida.

- Dar testimonio de que la vida merece la pena en la personal paternidad/maternidad, en las relaciones familiares, en la vida matrimonial, en la solidaridad con las mujeres embarazadas en riesgo de exclusión.

- Una inmensa paciencia y una perseverancia sin límites con rectitud de intención, sin desánimos ni abandonos desesperanzados.

- Un gran respeto y aprecio a la libertad: se trata de proponer para convencer, con razones y una sonrisa permanente.

- Una esperanza que no decae: nuestro objetivo se logrará aunque no sepamos cuándo ni cómo. Lo nuestro es poner los medios a nuestro alcance sin obsesionarnos con los resultados inmediatos o su ausencia.

domingo, 5 de octubre de 2014

Reconocer la propia debilidad

Por Alfonso Aguiló

Un rabino judío decidió poner a prueba sus discípulos. ¿Qué es lo que haríais, hijos míos, si os encontraseis un saco de dinero en el camino? 
 
El primero respondió de inmediato y dijo: “Lo devolvería a su dueño, maestro”. "Ha respondido muy rápido y muy seguro –pensó el rabino–, me pregunto si será realmente sincero." 

El segundo discípulo mostró una tímida sonrisa y contestó: "Si no me viera nadie, me lo quedaría." "Ha hablado con sinceridad –se dijo para sí el rabino–, pero no es persona de confianza." 

Finalmente, un tercero dijo: "Probablemente tendría tentación de quedarme el dinero, por eso rogaría a Dios que me diera fuerzas para resistir este impulso y actuar correctamente." "Este sí es sincero –concluyó el rabino–, pero, además, puedo confiar en él". 

Hay bastantes personas –como el segundo discípulo, el que dijo que se quedaría el dinero– que no esconden su falta de principios morales, y lo justifican quizá con un supuesto “sentido práctico” a la hora de afrontar esos dilemas. O se amparan en que, según ellos, todo el mundo piensa igual, lo reconozcan o no. O aseguran que quien no se aproveche de esas ocasiones es un “infeliz” de “conciencia estrecha”. 

Esas personas siempre dan un poco de miedo. Algunas quizá lo dicen porque les gusta esa pose típica de antihéroe. Les parece que queda muy bien. Les deja a ellos como sinceros y “realistas”, y a los demás como simples o falsos. O quizá realmente esperan poco de los principios morales suyos o de los demás, aunque luego, ellos mismos, suelen criticar la falta de nivel moral de los demás y se escandalizan cuanto otros hacen cosas parecidas. Desde luego, si a ellos se les pierde un día la cartera y alguien se la devuelve con todo su dinero intacto, seguramente entonces reconocerán que hay formas mejores que las suyas de entender y vivir la vida, y que una sociedad con un mejor nivel moral es un mundo posible, y desde luego mucho más humano y más habitable que el que ellos construyen. 

En el otro extremo, hay otros, como el primer discípulo, que parecen ser todo lo contario. Tienen una fachada de gran dignidad moral. Aseguran ser muy rectos en todo lo que hacen. Condenan con frecuencia y rotundidad lo que juzgan como inmoralidades constantes de los demás. Y la verdad es que a mí me dan también un poco de miedo, quizá más que los anteriores. Porque parece que a esas personas no les afecta la tentación, no son vulnerables a nada, no saben que todos podemos caer con más o menos facilidad, sobre todo cuando somos así de presuntuosos. 

Considerarse inmunes a lo que hace caer a otros, es una peligrosa forma de suficiencia y de presunción. Mostrar poca comprensión hacia la debilidad humana suele ser propio de engreídos y prepotentes. No se dan cuenta de que ellos mismos también pueden caer en esos errores, o en otros peores. O que quizá incluso ya están cayendo en ellos, y parecen estar ocultos a sus ojos, aunque desde luego no a los ojos de los demás, que se asombran comprobando su ceguera para los defectos propios. 

Me gusta más la actitud del tercer discípulo: los principios claros, pero sabiéndose vulnerable, pidiendo ayuda, comprendiendo la debilidad propia y la de los demás. Sin transigir con el error, pero sabiendo que podemos caer en él. 

Saberse limitado y vulnerable es parte importante de la grandeza del hombre, que sabe reconocer sus malas inclinaciones y su fragilidad, que no las niega, que sabe llamarlas por su nombre sin autoengañarse. Ese autoreconocimiento implica una sabiduría cuyo alcance no es intrínseco a todo ser humano. Tener una conciencia profunda de los propios límites, de los puntos débiles, de las áreas en las que necesitamos mayor esfuerzo personal o mayor formación, es una muestra de sabiduría que todos debemos aprender. 

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  Por Carlo Caffarra, Cardenal Arzobispo de Bolonia. Recientemente fallecido. El sistema fiscal es una parte relevante del pacto social, en ...