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domingo, 11 de julio de 2010

HACE MÁS RUIDO UN ARBOL QUE CAE QUE UN BOSQUE QUE CRECE

Es cierto que la verdad acaba desarmando y venciendo al contrincante. Se dice de ella que es tozuda; y lo es. Pero en estos tiempos por los que transitamos, la mentira ha tomado carta de naturaleza, ha tomado posesión no sólo de las relaciones sociales, sino hasta en el modo de pensar: el hombre, en la intimidad de su conciencia, se engaña a sí mismo.
Un sacerdote salesiano, de nacionalidad uruguaya, misionero en África, se ha decidido a escribir al New York Times con motivo de la campaña contra la Iglesia y contra los sacerdotes tomando ocasión de los tristes y graves casos de pedofilia.
Cuenta detalles de los veinte años que lleva en Angola. Lo que pasa allí y lo que hacen los misioneros. Dice que no pretende hacer una apología de los sacerdotes: "El sacerdote -escribe- no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir a sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…"
Y también expone con mucha claridad -refiriéndose al NYT y a otros medios- que "insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido."
Es un testimonio interesante y tiene el sabor de lo auténtico. La verdad es tozuda.

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Artículo del P. Martín Lasarte, sacerdote (salesiano), enviado al New York Times.

Querido hermano y hermana periodista:

Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.

Me da un gran dolor por el profundo mal que personas que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.

Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.

¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retomado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en Moxico mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños... No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU. No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio. Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a cero positivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando no es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región…Ninguno pasa los 40 años.

No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.

La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.

No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir a sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…

Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido.

Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el Bien y la Belleza. Eso lo hará noble en su profesión.

En Cristo Jesús,

Padre Martín Lasarte (un misionero salesiano uruguayo en Angola)

jueves, 8 de julio de 2010

Apoya a Intereconomía TV frente a la ofensiva del PSOE para acallarla

La Prensa libre vuelve a ser objetivo de la izquierda autoritaria. El PSOE ha activado el rodillo del Gobierno para intentar, de nuevo, amordazar a un medio crítico.
REDACCIÓN HO.- Un expediente del Ministerio de Industria, una querella de la Generalidad catalana y una histérica campaña de acoso por parte de los medios afines al poder socialista. A esta ofensiva autoritaria se enfrenta Intereconomía TV desde hace unos días.
La estrategia no es nueva. Desde su llegada al poder, acallar la Prensa libre ha sido una obsesión para José Luis Rodríguez Zapatero.

Primero fue la COPE, luego El Mundo de Andalucía (bajo la bota del poder omnímodo de Manuel Chaves) y, de un tiempo a esta parte, todo el poder del Gobierno y toda la constelación cultural que pregona su propaganda se emplean con saña en el objetivo de acallar a Intereconomía TV.

El éxito de audiencia de programas de crítica política como El Gato al Agua ha contrariado la intención del PSOE de fraguar un páramo de Información y Opinión en España.

Disponer del más potente foco propagandístico con el que ha contado ningún gobierno democrático en España (todas las televisiones generalistas de difusión nacional, la inmensa mayoría de los canales de radio, el periódico de información general de mayor difusión y gran parte de los que le siguen en el ránking,…) , contar con el aparato del Estado y con el BOE para repartir concesiones, subvenciones y fastuosas campañas de publicidad institucional; imponer sin complejos la supervisión de los contenidos de los medios (a través de organismos de censura como el Consejo Audiovisual de Cataluña, replicado en Andalucía con el apoyo del PP, y en vías de implantación en el conjunto de España por la nueva Ley Audiovisual impulsada por el Gobierno socialista),…

Todo este alarde de poder, incomparable con el que ha desplegado ningún otro Gobierno en los 30 años de democracia, no ha podido impedir el éxito de medios de comunicación independientes y críticos. Uno de los más incómodos para el régimen en ciernes es Intereconomía TV.

Despliegue inquisitorial
Éste es el contexto preciso de la campaña de acoso reavivada estos días, nada menos que desde el Ministerio de Industria, el Ministerio de Igualdad y la Generalidad Catalana, con el apoyo diligente y sin fisuras del coro habitual de medios de comunicación afines al poder socialista.

Sin estos antecedentes de persecución de la libertad de expresión, no se entiende el ensañamiento contra Intereconomía TV, el programa El Gato al Agua y contra uno de sus colaboradores, el periodista Eduardo García Serrano.

Hubiera valido cualquier pretexto para reavivar la llama intolerante de los nuevos inquisidores, pero en esta ocasión han sido unos comentarios de García Serrano sobre la política de educación sexual de Cataluña.

La historia es ya conocida por muchos lectores de HazteOir.org que siguen la actualidad y se informan también a través de nuestro sitio web.

En una emisión de El Gato al Agua, Eduardo García Serrano criticó una iniciativa de la consejera de Sanidad de la Generalidad catalana, Marina Geli, para animar a los jóvenes a tener relaciones sexuales precoces, a masturbarse y a practicar todas las formas de placer sexual. García Serrano definió como “guarra” y “puerca” a alguien capaz de incitar de esa forma a los niños al sexo. Luego, ha pedido disculpas públicamente en dos ocasiones; también lo han hecho el director del programa, Antonio Jiménez. Y la Dirección de la compañía presidida por Julio Ariza ha emitido una nota de disculpas y se ha dirigido a la consejera para expresárselas personalmente.

La rectificación ha sido interpretada por el PSOE, el Gobierno de Zapatero y la Generalidad catalana, no como un gesto profesional, sino como un signo de debilidad. El despliegue para el acoso inquisitorial a Intereconomía TV ha sido inmediato. Las iniciativas de represalia han adoptado técnicas de censura pura y dura, exhibicionistas de un talante autoritario desconocido.
 
El Ministerio de Industria ha anunciado enseguida la apertura de un expediencia sancionador. El Instituto de la Mujer (dependiente del Ministerio de Igualdad) ha informado, por su parte, de que instaba al departamento de Industria a actuar contra Intereconomía TV al amparo de la nueva Ley Audiovisual aprobada por impulso del Gobierno socialista, precisamente para garantizarse un poder sancionador y censor en situaciones como ésta, en las que primero se diseña al culpable y luego se fabrica su delito.

La Generalidad de Cataluña también ha anunciado su propia iniciativa: denunciar penalmente a Eduardo García Serrano y al director de El Gato al Agua por injurias a la consejera de Sanidad.
Todas estas medidas son impulsadas desde el poder y son costeadas por los contribuyentes. Precisamente, dos de las muestras de autoritarismo inaceptable en un país democrático, con las que Intereconomía TV y otros medios independientes se muestran implacablemente críticos desde sus antenas.

El doble rasero ante las críticas
Tras el despliegue gubernamental para acallar ejemplarmente a un medio crítico, ha salido a escena la cla de los medios de comunicación afines al poder socialista, proclamando lecciones de ética periodística, alardeando de compunción por los comentarios de Eduardo García Serrano y sentenciando abiertamente la censura contra Intereconomía TV. Es decir, los propios medios de comunicación que cortejan al poder han salido a la palestra para pedir medidas que, de aplicarse, significarán el final de la prensa libre en España.

El doble rasero de estos medios de comunicación al medir los estándares deontológicos es ciertamente llamativo, como hemos evidenciado desde Noticias HO con sólo echar un vistazo a la hemeroteca más reciente. El País, por ejemplo, pedía hace apenas dos meses, con amplio despliegue de páginas en una edición dominical (la de mayor difusión de toda la semana) que se revoquen licencias de emisión para medios como Intereconomía TV, porque en ellos, según El País, se insulta y se agitan pasiones guerracivilistas y “ultras”. Lo dice El País, el mismo diario en el que colabora Maruja Torres, que en 2003 llamó “hijos de puta” a los votantes del PP por negarse a votar al PSOE en unas elecciones autonómicas; el mismo diario en el que se aventa cada día el fuego sectario de las víctimas de un solo bando de la Guerra Civil; el mismo diario que apoyó editorialmente un acto flagrantemente ilegal y manifiestamente injurioso celebrado en la Universidad Complutense en apoyo del juez Garzón, en el que se descalificó como “ultras” y “franquistas” nada menos que a los jueces del Tribunal Supremo; el mismo diario que jaleó a los llamados “artistas” que, antes de las elecciones generales de 2008, pidieron crear un “cordón sanitario” para aislar al PP y, con este partido, a los 10 millones de españoles cuya infamia consiste en que se resisten a votar al PSOE.

Como repasa Elentir en su blog Contando Estrelas: el alcalde de Getafe, el socialista Pedro Castro, ha llamado públicamente “tontos de los cojones” a los electores que votan al PP, y ahí sigue, presidiendo la Federación Española de Municipios.

En otro programa de televisión, el que presenta Wyoming, se ha descalificado como “borracho” a Hermann Terstch, un periodista crítico con el Gobierno socialista. Ningún ministerio ha instado ningún expediente sancionador contra La Sexta.

Ante el éxito de las manifestaciones a favor del derecho a la vida y contra la nueva ley del aborto, el ministro de Fomento, José Blanco, difamó a quienes las encabezaban diciendo que “abortaban por la puerta de atrás” y la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, insultó a los científicos de la Declaración de Madrid llamándoles públicamente “fundamentalistas” y “demagogos”. No han sido destituidos; ni siquiera han pedido disculpas.

Sirvan, entre otros muchos, como ejemplos de la doble sensibilidad ante el lenguaje por parte de un poder cada día más autoritario, cortesano y temible para la libertad.

Firma ahora tu testimonio de apoyo a la libertad de expresión y, en esta ocasión, al grupo Intereconomía TV frente al acoso y el intento de amordazarle por parte del Gobierno de Rodríguez Zapatero y la Generalidad de Cataluña, jaleados por todos los medios de comunicación afines al poder socialista.

martes, 6 de julio de 2010

CÓMO PARAR EL ABORTO

De Prada explica acertadamente en este artículo que el aborto sólo podrá detenerse si se logra una verdadera «metanoia», un cambio o conversión social.

ENTRA hoy en vigor la ley cínicamente llamada de «salud reproductiva y sexual», que conculca el derecho a la vida, sometiéndolo a la decisión discrecional de la madre, que podrá «desembarazarse» de la criatura que se gesta en sus entrañas como quien se extirpa una verruga. No creo probable que la nueva ley favorezca la comisión de más abortos quirúrgicos; entre otras razones, porque la nueva ley ya se preocupa de promover el aborto químico, que es menos truculento y engorroso, imponiendo a los farmacéuticos la obligación de expedir la llamada «píldora del día después» como si de una aspirina se tratase. Pues lo que la nueva ley pretende es, ante todo, «simplificar» la decisión moral que todo aborto conlleva, convirtiendo la comisión de un crimen en algo irrelevante y aséptico (en esto consiste la «banalidad del mal») y propiciando de este modo lo que C. S. Lewis llamaba «la abolición del hombre»; esto es, la creación de una sociedad sin capacidad de discernimiento moral, una sociedad «automática» que evita enjuiciar éticamente sus acciones, engolosinada por la consecución del interés propio.

Cifrar en el Tribunal Constitucional la esperanza de que esta ley inicua sea desautorizada es tan ilusorio como reclamar peras al olmo; pues a nadie se le escapa que dicho Tribunal forma parte de la misma «organización» que ha encumbrado el aborto a la categoría de derecho: una «organización» que proclama que la ley es «expresión de la voluntad popular», sin sometimiento a ningún razonamiento previo sobre lo que es justo e injusto; y así, liberada de ese razonamiento previo, la «voluntad popular» se convierte, inevitablemente, en una pura satisfacción del interés propio, que cuando se hace «mayoritario» adopta la fórmula de leyes positivas que el Tribunal Constitucional, en una labor típicamente «ancilar» o lacayuna, se limita a «encajar» en el barrizal positivista.

Se suele esgrimir que el Tribunal Constitucional, allá por 1985, dictaminó que la protección del nasciturusimponía al Estado la obligación de «establecer un sistema legal para la defensa de la vida que suponga una protección efectiva de la misma». Pero se olvida que ese mismo Tribunal, en su sentencia 116/1999, de 17 de junio, afirmó que «los no nacidos no pueden considerarse en nuestro ordenamiento constitucional como titulares del derecho fundamental de la vida». O sea, donde dije «digo» digo «Diego». Que ésta, al fin, es la misión asignada al mencionado Tribunal: una misión, en verdad, depauperada y sórdida, como la del sicario a quien le toca «justificar» los crímenes de su amo; para lo cual no vacila en seguir al dedillo la doctrina establecida por Groucho Marx: «Estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros».

El aborto sólo podrá detenerse si se logra una verdadera «metanoia», un cambio o conversión social; y ese cambio no lo «producirán» las leyes, ni mucho menos el teatrillo de marionetas de los togados. Con el aborto entronizado como derecho sólo acabará el testimonio contagioso de las personas que acojan amorosamente la vida, que prediquen con el ejemplo teniendo hijos y mostrando a sus contemporáneos el inmenso bien que esos hijos traen al mundo; provocando, en fin, entre sus contemporáneos envidia (sana envidia) de ese bien que a ellos les falta. Esto mismo fue lo que hizo un patricio llamado Filemón, hace veinte siglos, acogiendo como un hermano a su esclavo Onésimo, en una sociedad que había encumbrado la esclavitud a la categoría de derecho: sembrar la semilla de una conversión social.

JUAN MANUEL DE PRADA

ABC

sábado, 3 de julio de 2010

Países del G8 lanzan iniciativa mundial sobre salud materna sin referencia al aborto

By Terrence McKeegan, J.D.
en coautoría con Nicholas Dunn


TORONTO, 2 de julio (C-FAM)El Grupo de los Ocho (G8), conformado por los principales países industrializados, llevó a cabo su foro anual en esta ciudad la semana pasada y, siguiendo el ejemplo del gobierno canadiense, lanzó una nueva iniciativa mundial sobre salud materno-infantil. La Iniciativa de Muskoka se compromete a «acelerar el progreso» hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) relativos a la salud de las madres y los niños. Si bien el gobierno anfitrión pudo mantener las referencias al aborto fuera del documento final, la iniciativa exige que los países del G8 «se comprometan a promover la integración de los derechos y servicios de VIH y de salud sexual y reproductiva en el contexto más amplio del fortalecimiento de los sistemas de salud».

Desde el anuncio de este plan en el mes de enero, el Primer Ministro canadiense, Stephen Harper, recalcó que la iniciativa no contemplaría el financiamiento del aborto, sino que incluiría el agua potable, las condiciones de salubridad, el mejoramiento de la nutrición y el tratamiento y la prevención de enfermedades. Beverley Oda, Ministra de Cooperación Internacional de Canadá, dijo que el gobierno consideraría el uso de métodos de planificación familiar tales como la anticoncepción, pero reafirmó su oposición al financiamiento del aborto.

Una de las principales metas mundiales de la iniciativa es el «acceso universal a la salud reproductiva para 2015», lo cual alude en forma directa al ODM 5b, polémico objetivo que jamás fue aceptado por los Estados Miembros en las negociaciones de los ODM, sino que sólo fue incluido en el anexo de un informe elaborado por el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La iniciativa del G8 atrajo el apoyo de organizaciones pro-abortistas, como el Fondo de Población de la ONU (UNFPA, por sus siglas en inglés) y Planned Parenthood. Thoraya Obaid, Directora Ejecutiva del UNFPA, elogió a comienzos de semana la iniciativa, en particular su énfasis en «expandir los servicios de salud sexual y reproductiva».

Cecile Richards, presidente de la Planned Parenthood Federation of America (Federación de Paternidad Planificada de América), dijo que la Iniciativa de Muskoka es un «importante paso hacia a delante», a la vez que expresó su frustración ante el hecho de que Harper se opusiera a incluir el aborto en el mejoramiento de la salud materna. Según Richards, «no puede haber mejoras efectivas en salud materna sin una atención integral de la salud reproductiva, que incluye el acceso a los abortos legales y seguros».

A comienzos de este año, la secretaria de Estado Hillary Clinton reaccionó tras el anuncio de Harper de que habría una iniciativa para mejorar la salud materna, y dijo: «No puede haber salud materna sin salud reproductiva, y la salud reproductiva incluye la anticoncepción y la planificación familiar, y el acceso al aborto legal y seguro». Más de cien agrupaciones de derechos femeninos adhirieron a esta declaración y redactaron una carta dirigida a Harper en la que lo exhortaron a incluir en la iniciativa el acceso a la anticoncepción y al aborto seguro.

Los partidarios del aborto, por lo general, hacen referencia a un estudio que indica que las muertes maternas pueden ser reducidas hasta en un 70 por ciento si se hace un mayor hincapié en el acceso al aborto «seguro» y en la planificación familiar. Sin embargo, este «estudio» fue patrocinado por el Guttmacher Institute (rama de Planned Parenthood para la investigación) y el UNFPA, los cuales no son, precisamente, una fuente neutral en este tema.

De hecho, la última investigación disponible demuestra que no existen datos verificables que respalden la afirmación de que el aborto mejora la salud materno-infantil y revela que los países con más restricciones al aborto cuentan con los menores índices de mortalidad materna.

La suma que el G8 prometió otorgar a la Iniciativa de Muskoka asciende a 5 mil millones de dólares estadounidenses (que incluyen 1,3 mil millones otorgados por los Estados Unidos durante dos años) más 2,3 mil millones de países que no son miembros del G8 y de la Fundación Gates.
Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano

Pincha para poner la hora en punto

jueves, 1 de julio de 2010

DIEZ AÑOS DE GRAN HERMANO


Por Alejandro Navas 
Alegra comprobar cómo los teleespectadores y ciudadanos en general han ido, poco a poco, poniendo a Gran Hermano en su sitio. Es el fino olfato de muchos, y no me refiero sólo a España, para apreciar lo que podría ser un experimento interesante o, por lo menos divertido, en un espectáculo soez donde abunda la violencia y el sexo, y a ver quien dice la tontería más gorda, poniendo al descubierto sus vergüenzas. Y todo por el afán de ser famoso. Un famoseo de cortar y pegar y después tirar. Pero no está en todo lo dicho lo peor.
Estos días se han cumplido los 10 años de este engendro, y las felicitaciones y parabienes de los que están en el machito han sido unánimes. Hay miles y miles de ciudadanos de nuestro país a los que todavía les apasiona este programa; y cuanto más soez mejor. Y para colmo de males, el Gran Hermano no el único; casi todas las televisiones tienen su buena dosis de basura.

Es muy conveniente leer y profundizar, aunque sea un poco, en el artículo que el día 23 de abril publicó el profesor de Sociología 
Alejandro Navas en el Heraldo de Aragón y que ha corrido como la pólvora por Internet.

Como verán el asunto es de gran calado. Y además no sólo se trata de ese dictador intruso en nuestras casas que es la televisión en manos perversas; detrás se encuentra todo un mudo de realidades virtuales, de informaciones al momento, de móviles… en fin que la Aceleración de la Historia estuvo bien en sus primeros momentos… hasta que arrebató la voluntad al ser humano.


 23 de abril del 2000 comenzó a emitirse la primera edición de Gran Hermano. Diez años transcurridos y once ediciones: nuestro país ha establecido un récord mundial de duración para el programa estrella de la telerrealidad. De los aspectos técnicos se han ocupado suficientemente los críticos televisivos. Aquí me interesa más bien analizar lo que nos dice este fenómeno sobre la sociedad española. ¿Qué tipo de público demanda una dosis tan desmesurada de un reality show de tales características?

Cuando el programa empezó a emitirse, los responsables de Telecinco nos lo vendían como un “experimento sociológico”. 
 día de hoy, Mercedes Milá ha variado ligeramente ese discurso: “Ahora es más que un experimento sociológico, es antropológico”. No es necesario rebatir una pseudoargumentación lamentable, que más bien nos indigna por lo que entraña de hipocresía o incluso cinismo. En todo caso, el experimento radicaría en el comportamiento del público, de los millones de personas que le guardan una fidelidad aparentemente inconmovible. ¿De qué se trata, al fin y al cabo, en Gran Hermano? Básicamente, de ver quién se pelea con quién y quién se acuesta con quién. Sexo y violencia, la vida y la muerte, los dos grandes asuntos dramáticos de siempre. Además, en este caso hay un componente competitivo y el público es juez. La sensación de poder que se obtiene al votar y decidir la suerte de los concursantes proporciona un placer añadido. Estamos ante una nueva versión del viejo juego entre exhibicionismo y voyeurismo. 
Mucha gente está dispuesta a mostrar a millones de espectadores lo que apenas contaría al médico, al confesor o a un pariente de confianza en un clima de intimidad y discreción. Y millones están a la espera, anhelantes por devorar esas peripecias supuestamente dramáticas (entretanto sabemos que el término de telerrealidad resulta engañoso: hay mucho guión y montaje preparado detrás de esa aparente espontaneidad; sólo así se asegura el nivel deseable de morbo). Contemplar las desdichas ajenas viene a erigirse en un mecanismo compensatorio de la propia mediocridad: los demás, y no digamos si son algo famosos, también lloran. No importa que ese juego se salde con una alarmante pérdida de profundidad o densidad vital. Como decía el filósofo Karl Jaspers en los comienzos de la televisión, tal vez intuyendo la que nos venía encima, “ser espectador es no existir”. Mucha gente parece abdicar de su propia vida, renunciando a todo protagonismo y viviendo de forma parasitaria, como una prótesis de la pantalla, donde se desarrollaría la vida que realmente cuenta. La emigración al mundo virtual lleva consigo con frecuencia una disminución del capital social, de las relaciones cara a cara con personas de carne y hueso. Aparte de los interlocutores con que la gente se relaciona en las redes sociales, muchos incorporan a los personajes televisivos, incluidos los de ficción, a su círculo de amistades, dándoles un papel relevante en la propia vida.

Me produce inquietud, además, un hecho previo a la emisión del programa: las docenas de miles de candidatos que se presentan al casting para ser seleccionados. La llegada del autobús que recorre el país constituye todo un acontecimiento en numerosas localidades. Durante siglos se pensó -y se vivió- que la fama era consecuencia de logros destacados en los diversos ámbitos: la profesión, la milicia, la creación artística o científica, el deporte. El talento era presupuesto imprescindible de la notoriedad. Ahora no: para ser famoso, aunque sea de modo fugaz, basta con pisar el plató y “montar el número” -preferentemente, con los ingredientes mencionados de sexo y violencia; además, resulta imprescindible gritar e insultar-. Hay aquí una perversión de la cultura del esfuerzo que tanto costó implantar en nuestra sociedad, y se hace un flaco servicio a nuestros adolescentes dejando que se deslicen por esa pendiente.

“Cuanto más estúpido es el programa emitido, más inteligente se cree la audiencia”, declaraba en los noventa Helmut Thoma, a la sazón director general del canal RTL, uno de los pioneros de la televisión basura europea. Da pena que esas palabras puedan aplicarse a nuestro público.



PRENSA Y PROSTITUCIÓN


El profesor don Julio Pomés Ruiz, Presidente de Civismo.org, ha publicado en el Diario de Navarra, del 21 de abril, un artículo sobre la prostitución que ofrece al lector una serie de datos y cifras que hacen pensar.

Ya se sabe que existe este tipo de esclavitud del siglo XXI (y antes), pero lo curioso es el cinismo: se pueden contar con los dedos de una mano los periódicos que no traen anuncios ofreciendo estos “servicios” en sus páginas.

Resulta chocante y enojosa esta hipocresía. Sí, una tremenda y grave hipocresía, porque a la vez que publican este tipo de anuncios, se rasgan las vestiduras en otras páginas denunciando el atentado contra la dignidad de mujeres inmigrantes que, engañadas, dejan su país con la esperanza de conseguir un buen trabajo para ayudar a su familia y son vilmente explotadas.
No sé el grado de cautelas legales con que esas personas manipularán a sus víctimas, pero la policía debe actuar con contundencia, al igual que los tribunales. Y pedir a la ciudadanía que denuncie estos sucesos y otros similares, sin refugiarse en un miedoso silencio. Porque además la pornografía en Internet -muchas veces dirigida a corromper a un público infantil y juvenil- esta adquiriendo el rango de maquiavélica epidemia: ¡existen nada menos que 70 millones de páginas web pornográficas! Ver datos en un reciente estudio.
¿No le parece una postura cínica que un periódico que se escandaliza de la violencia de género y de los delitos de las mafias de la prostitución  las primeras páginas, no tenga escrúpulos para forrarse en las últimas con anuncios eróticos? La publicidad de la prostitución fomenta siempre los delitos asociados con el tráfico del sexo, y esa doble moral es insostenible en un periódico que quiera demostrar coherencia y ética.

Daré algunos datos extraídos de la Comisaría General de Extranjería y de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención de la Mujer Prostituida (Apramp). En nuestro país las mafias controlan más de 4.000 burdeles, donde al menos 80.000 mujeres son obligadas a prostituirse. El 90% de estas mujeres son extranjeras. Las víctimas de la explotación sexual tienen entre 18 y 32 años, pocos estudios, son medio indigentes y tienen dificultades para emigrar. De esta lastimosa situación se aprovechan muchas veces los traficantes del sexo, quienes acuden a los lugares más pobres y se publicitan a través de los medios de comunicación como agencias de empleo en el extranjero. Ofrecen un trabajo asegurado en hostelería o servicio doméstico, y la correspondiente financiación a crédito de todos los gastos.

Una vez en España las víctimas son informadas que han contraído una deuda aproximada de 15.000 euros y les fuerzan con violencia a prostituirse, amenazándoles con hacer daño a sus familias. Además les convencen para que no acudan a la policía, pues serían deportadas. Los proxenetas son en un 70% extranjeros y obtienen una media de 110.000 euros por cada una de sus víctimas. Las mujeres captadas reciben malos tratos cuando no dan suficientes beneficios, viven aisladas en unas condiciones miserables y en régimen de semiesclavitud. En ocasiones llegan a hacer 15 servicios diarios, y sólo libran los días que tienen la menstruación.

El Plan Integral de Lucha contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual entró en vigor el 12 de diciembre de 2008. El desarrollo de este plan ha propuesto la eliminación de los anuncios de contactos en la prensa. Esta medida ha levantado protestas en algunos editores de periódicos. El Grupo Vocento, ese que en la fundación de sus primeros periódicos iba de católico oficial, ha llegado a amenazar con el cierre de algunas cabeceras regionales si se eliminan los anuncios de relax.

Daré tres referencias que muestren que el negocio del sexo es uno de los más lucrativos para la prensa. La cifra total que mueve los anuncios de sexo en los periódicos es de cuarenta millones de euros. El País, periódico que presume de defensor de la dignidad de la mujer, renuncia a sus principios y no hace ascos a sacar todos los años más de cuatro millones de euros en su sección relax. El periódico malagueño Sur, que tiene 188.000 lectores diarios (DN tiene 207.000), obtienen más de 4.200 euros al día por esta publicidad.

A diferencia de lo que ocurre en el extranjero, son muy pocos los periódicos españoles que anteponen sus principios éticos al afán de lucro. Diario de Navarra (desde su fundación), La Razón (desde hace unos meses), Público, Avui, La Gaceta y 20 Minutos son los únicos medios que no insertan anuncios de tráfico sexual en sus páginas. Virgilio Sagüés, presidente de La Información, dio el pasado jueves una lección de coherencia a la mayoría de editores españoles cuando refiriéndose a los anuncios de contactos, manifestó que "Diario de Navarra no los ha tenido nunca ni los tendrá jamás. ¿Por qué? Por respeto a la dignidad humana y al derecho de los niños a tener un periódico en las manos sin ser agredidos por ello". Enhorabuena por ser coherente en tiempo de crisis y defender la dignidad de la mujer. No es lo mismo predicar que dar trigo.

Nadie puede llamar bien al mal.

La Iglesia recuerda, con la luz de Dios, que el hombre puede reconocer verdaderamente el bien y el mal. Nunca puede llamar bien al mal, si n...