Páginas vistas
viernes, 3 de abril de 2009
domingo, 15 de marzo de 2009
MAS DE 300 INTELECTUALES Y CIENTÍFICOS SE PLANTAN CONTRA LA REFORMA DE LA LEY DEL ABORTO

sábado, 14 de marzo de 2009
Carta del Papa sobre el levantamiento de la excomunión a los “lefebvrianos”

por la Santa Sede.
Queridos Hermanos en el ministerio episcopal:
La remisión de la excomunión a los cuatro Obispos consagrados en el año 1988 por el Arzobispo Lefebvre sin mandato de la Santa Sede, ha suscitado por múltiples razones dentro y fuera de la Iglesia católica una discusión de una vehemencia como no se había visto desde hace mucho tiempo. Muchos Obispos se han sentido perplejos ante un acontecimiento sucedido inesperadamente y difícil de encuadrar positivamente en las cuestiones y tareas de la Iglesia de hoy. A pesar de que muchos Obispos y fieles estaban dispuestos en principio a considerar favorablemente la disposición del Papa a la reconciliación, a ello se contraponía sin embargo la cuestión sobre la conveniencia de dicho gesto ante las verdaderas urgencias de una vida de fe en nuestro tiempo. Algunos grupos, en cambio, acusaban abiertamente al Papa de querer volver atrás, hasta antes del Concilio. Se desencadenó así una avalancha de protestas, cuya amargura mostraba heridas que se remontaban más allá de este momento. Por eso, me siento impulsado a dirigiros a vosotros, queridos Hermanos, una palabra clarificadora, que debe ayudar a comprender las intenciones que me han guiado en esta iniciativa, a mí y a los organismos competentes de la Santa Sede. Espero contribuir de este modo a la paz en la Iglesia.
Una contrariedad para mí imprevisible fue el hecho de que el caso Williamson se sobrepusiera a la remisión de la excomunión. El gesto discreto de misericordia hacia los cuatro Obispos, ordenados válidamente pero no legítimamente, apareció de manera inesperada como algo totalmente diverso: como la negación de la reconciliación entre cristianos y judíos y, por tanto, como la revocación de lo que en esta materia el Concilio había aclarado para el camino de la Iglesia. Una invitación a la reconciliación con un grupo eclesial implicado en un proceso de separación, se transformó así en su contrario: un aparente volver atrás respecto a todos los pasos de reconciliación entre los cristianos y judíos que se han dado a partir del Concilio, pasos compartidos y promovidos desde el inicio como un objetivo de mi trabajo personal teológico. Que esta superposición de dos procesos contrapuestos haya sucedido y, durante un tiempo haya enturbiado la paz entre cristianos y judíos, así como también la paz dentro de la Iglesia, es algo que sólo puedo lamentar profundamente. Me han dicho que seguir con atención las noticias accesibles por Internet habría dado la posibilidad de conocer tempestivamente el problema. De ello saco la lección de que, en el futuro, en la Santa Sede deberemos prestar más atención a esta fuente de noticias. Me ha entristecido el hecho de que también los católicos, que en el fondo hubieran podido saber mejor cómo están las cosas, hayan pensado deberme herir con una hostilidad dispuesta al ataque. Justamente por esto doy gracias a los amigos judíos que han ayudado a deshacer rápidamente el malentendido y a restablecer la atmósfera de amistad y confianza que, como en el tiempo del Papa Juan Pablo II, también ha habido durante todo el período de mi Pontificado y, gracias a Dios, sigue habiendo.
Otro desacierto, del cual me lamento sinceramente, consiste en el hecho de que el alcance y los límites de la iniciativa del 21 de enero de 2009 no se hayan ilustrado de modo suficientemente claro en el momento de su publicación. La excomunión afecta a las personas, no a las instituciones. Una ordenación episcopal sin el mandato pontificio significa el peligro de un cisma, porque cuestiona la unidad del colegio episcopal con el Papa. Por esto, la Iglesia debe reaccionar con la sanción más dura, la excomunión, con el fin de llamar a las personas sancionadas de este modo al arrepentimiento y a la vuelta a la unidad. Por desgracia, veinte años después de la ordenación, este objetivo no se ha alcanzado todavía. La remisión de la excomunión tiende al mismo fin al que sirve la sanción: invitar una vez más a los cuatro Obispos al retorno. Este gesto era posible después de que los interesados reconocieran en línea de principio al Papa y su potestad de Pastor, a pesar de las reservas sobre la obediencia a su autoridad doctrinal y a la del Concilio. Con esto vuelvo a la distinción entre persona e institución. La remisión de la excomunión ha sido un procedimiento en el ámbito de la disciplina eclesiástica: las personas venían liberadas del peso de conciencia provocado por la sanción eclesiástica más grave. Hay que distinguir este ámbito disciplinar del ámbito doctrinal. El hecho de que la Fraternidad San Pío X no posea una posición canónica en la Iglesia, no se basa al fin y al cabo en razones disciplinares sino doctrinales. Hasta que la Fraternidad non tenga una posición canónica en la Iglesia, tampoco sus ministros ejercen ministerios legítimos en la Iglesia. Por tanto, es preciso distinguir entre el plano disciplinar, que concierne a las personas en cuanto tales, y el plano doctrinal, en el que entran en juego el ministerio y la institución. Para precisarlo una vez más: hasta que las cuestiones relativas a la doctrina no se aclaren, la Fraternidad no tiene ningún estado canónico en la Iglesia, y sus ministros, no obstante hayan sido liberados de la sanción eclesiástica, no ejercen legítimamente ministerio alguno en la Iglesia.
A la luz de esta situación, tengo la intención de asociar próximamente la Pontificia Comisión "Ecclesia Dei", institución competente desde 1988 para esas comunidades y personas que, proviniendo de la Fraternidad San Pío X o de agrupaciones similares, quieren regresar a la plena comunión con el Papa, con la Congregación para la Doctrina de la Fe. Con esto se aclara que los problemas que deben ser tratados ahora son de naturaleza esencialmente doctrinal, y se refieren sobre todo a la aceptación del Concilio Vaticano II y del magisterio postconciliar de los Papas. Los organismos colegiales con los cuales la Congregación estudia las cuestiones que se presentan (especialmente la habitual reunión de los Cardenales el miércoles y la Plenaria anual o bienal) garantizan la implicación de los Prefectos de varias Congregaciones romanas y de los representantes del Episcopado mundial en las decisiones que se hayan de tomar. No se puede congelar la autoridad magisterial de la Iglesia al año 1962, lo cual debe quedar bien claro a la Fraternidad. Pero a algunos de los que se muestran como grandes defensores del Concilio se les debe recordar también que el Vaticano II lleva consigo toda la historia doctrinal de la Iglesia. Quien quiere ser obediente al Concilio, debe aceptar la fe profesada en el curso de los siglos y no puede cortar las raíces de las que el árbol vive.
Espero, queridos Hermanos, que con esto quede claro el significado positivo, como también sus límites, de la iniciativa del 21 de enero de 2009. Sin embargo, queda ahora la cuestión: ¿Era necesaria tal iniciativa? ¿Constituía realmente una prioridad? ¿No hay cosas mucho más importantes? Ciertamente hay cosas más importantes y urgentes. Creo haber señalado las prioridades de mi Pontificado en los discursos que pronuncié en sus comienzos. Lo que dije entonces sigue siendo de manera inalterable mi línea directiva. La primera prioridad para el Sucesor de Pedro fue fijada por el Señor en el Cenáculo de manera inequívoca: "Tú… confirma a tus hermanos" (Lc 22,32). El mismo Pedro formuló de modo nuevo esta prioridad en su primera Carta: "Estad siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere" (1 Pe 3,15). En nuestro tiempo, en el que en amplias zonas de la tierra la fe está en peligro de apagarse como una llama que no encuentra ya su alimento, la prioridad que está por encima de todas es hacer presente a Dios en este mundo y abrir a los hombres el acceso a Dios. No a un dios cualquiera, sino al Dios que habló en el Sinaí; al Dios cuyo rostro reconocemos en el amor llevado hasta el extremo (cf. Jn 13,1), en Jesucristo crucificado y resucitado. El auténtico problema en este momento actual de la historia es que Dios desaparece del horizonte de los hombres y, con el apagarse de la luz que proviene de Dios, la humanidad se ve afectada por la falta de orientación, cuyos efectos destructivos se ponen cada vez más de manifiesto.
Conducir a los hombres hacia Dios, hacia el Dios que habla en la Biblia: Ésta es la prioridad suprema y fundamental de la Iglesia y del Sucesor de Pedro en este tiempo. De esto se deriva, como consecuencia lógica, que debemos tener muy presente la unidad de los creyentes. En efecto, su discordia, su contraposición interna, pone en duda la credibilidad de su hablar de Dios. Por eso, el esfuerzo con miras al testimonio común de fe de los cristianos –al ecumenismo– está incluido en la prioridad suprema. A esto se añade la necesidad de que todos los que creen en Dios busquen juntos la paz, intenten acercarse unos a otros, para caminar juntos, incluso en la diversidad de su imagen de Dios, hacia la fuente de la Luz. En esto consiste el diálogo interreligioso. Quien anuncia a Dios como Amor "hasta el extremo" debe dar testimonio del amor. Dedicarse con amor a los que sufren, rechazar el odio y la enemistad, es la dimensión social de la fe cristiana, de la que hablé en la Encíclica Deus caritas est.
Por tanto, si el compromiso laborioso por la fe, por la esperanza y el amor en el mundo es en estos momentos (y, de modos diversos, siempre) la auténtica prioridad para la Iglesia, entonces también forman parte de ella las reconciliaciones pequeñas y medianas. Que el humilde gesto de una mano tendida haya dado lugar a un revuelo tan grande, convirtiéndose precisamente así en lo contrario de una reconciliación, es un hecho del que debemos tomar nota. Pero ahora me pregunto: ¿Era y es realmente una equivocación, también en este caso, salir al encuentro del hermano que "tiene quejas contra ti" (cf. Mt 5,23s) y buscar la reconciliación? ¿Acaso la sociedad civil no debe intentar también prevenir las radicalizaciones y reintegrar a sus eventuales partidarios –en la medida de lo posible– en las grandes fuerzas que plasman la vida social, para evitar su segregación con todas sus consecuencias? ¿Puede ser totalmente desacertado el comprometerse en la disolución de las rigideces y restricciones, para dar espacio a lo que haya de positivo y recuperable para el conjunto? Yo mismo he visto en los años posteriores a 1988 cómo, mediante el regreso de comunidades separadas anteriormente de Roma, ha cambiado su clima interior; cómo el regreso a la gran y amplia Iglesia común ha hecho superar posiciones unilaterales y ablandado rigideces, de modo que luego han surgido fuerzas positivas para el conjunto. ¿Puede dejarnos totalmente indiferentes una comunidad en la cual hay 491 sacerdotes, 215 seminaristas, 6 seminarios, 88 escuelas, 2 institutos universitarios, 117 hermanos, 164 hermanas y millares de fieles? ¿Debemos realmente dejarlos tranquilamente ir a la deriva lejos de la Iglesia? Pienso por ejemplo en los 491 sacerdotes. No podemos conocer la trama de sus motivaciones. Sin embargo, creo que no se hubieran decidido por el sacerdocio si, junto a varios elementos distorsionados y enfermos, no existiera el amor por Cristo y la voluntad de anunciarlo y, con Él, al Dios vivo. ¿Podemos simplemente excluirlos, como representantes de un grupo marginal radical, de la búsqueda de la reconciliación y de la unidad? ¿Qué será de ellos luego?
Ciertamente, desde hace mucho tiempo y después una y otra vez, en esta ocasión concreta hemos escuchado de representantes de esa comunidad muchas cosas fuera de tono: soberbia y presunción, obcecaciones sobre unilateralismos, etc. Por amor a la verdad, debo añadir que he recibido también una serie de impresionantes testimonios de gratitud, en los cuales se percibía una apertura de los corazones. ¿Acaso no debe la gran Iglesia permitirse ser también generosa, siendo consciente de la envergadura que posee; en la certeza de la promesa que le ha sido confiada? ¿No debemos como buenos educadores ser capaces también de dejar de fijarnos en diversas cosas no buenas y apresurarnos a salir fuera de las estrecheces? ¿Y acaso no debemos admitir que también en el ámbito eclesial se ha dado alguna salida de tono? A veces se tiene la impresión de que nuestra sociedad tenga necesidad de un grupo al menos con el cual no tener tolerancia alguna; contra el cual pueda tranquilamente arremeter con odio. Y si alguno intenta acercársele –en este caso el Papa– también él pierde el derecho a la tolerancia y puede también ser tratado con odio, sin temor ni reservas.
Queridos Hermanos, por circunstancias fortuitas, en los días en que me vino a la mente escribir esta carta, tuve que interpretar y comentar en el Seminario Romano el texto de Ga 5,13-15. Percibí con sorpresa la inmediatez con que estas frases nos hablan del momento actual: «No una libertad para que se aproveche el egoísmo; al contrario, sed esclavos unos de otros por amor. Porque toda la ley se concentra en esta frase: "Amarás al prójimo como a ti mismo". Pero, atención: que si os mordéis y devoráis unos a otros, terminaréis por destruiros mutuamente». Siempre fui propenso a considerar esta frase como una de las exageraciones retóricas que a menudo se encuentran en San Pablo. Bajo ciertos aspectos puede ser también así. Pero desgraciadamente este "morder y devorar" existe también hoy en la Iglesia como expresión de una libertad mal interpretada. ¿Sorprende acaso que tampoco nosotros seamos mejores que los Gálatas? Que ¿quizás estemos amenazados por las mismas tentaciones? ¿Que debamos aprender nuevamente el justo uso de la libertad? ¿Y que una y otra vez debamos aprender la prioridad suprema: el amor? En el día en que hablé de esto en el Seminario Mayor, en Roma se celebraba la fiesta de la Virgen de la Confianza. En efecto, María nos enseña la confianza. Ella nos conduce al Hijo, del cual todos nosotros podemos fiarnos. Él nos guiará, incluso en tiempos turbulentos. De este modo, quisiera dar las gracias de corazón a todos los numerosos Obispos que en este tiempo me han dado pruebas conmovedoras de confianza y de afecto y, sobre todo, me han asegurado sus oraciones. Este agradecimiento sirve también para todos los fieles que en este tiempo me han dado prueba de su fidelidad intacta al Sucesor de San Pedro. El Señor nos proteja a todos nosotros y nos conduzca por la vía de la paz. Es un deseo que me brota espontáneo del corazón al comienzo de esta Cuaresma, que es un tiempo litúrgico particularmente favorable a la purificación interior y que nos invita a todos a mirar con esperanza renovada al horizonte luminoso de la Pascua.
Con una especial Bendición Apostólica me confirmo
Vuestro en el Señor
Benedictus PP. XVI
viernes, 6 de marzo de 2009
"Se quiere poner a los objetores en situación de excepción"

La Asociación Nacional para la Defensa del Derecho a la Objeción de Conciencia (ANDOC) ha remitido una nota de prensa con motivo de las conclusiones de la Subcomisión para la reforma de la ley del aborto. Según la ANDOC, estas conclusiones responden únicamente a motivos ideológicos, contradicen el ordenamiento constitucional, y carecen de justificación ética, médica, y social.
Problemas de inconstitucionalidad
La respuesta de la Asociación señala que mientras en la actualidad el aborto es un delito despenalizado en tres supuestos, y los facultativos que no lo realizan actúan estrictamente en el terreno de la legalidad y de las normas deontológicas, la reforma legal propuesta pasaría a convertirlo en un derecho limitado exclusivamente por unos plazos; y, como acto médico exigible, dejaría al objetor en una situación de excepción.
De acuerdo a esta perspectiva, la futura ley –que incluyendo el aborto dentro de los denominados “derechos reproductivos” se apartaría de las grandes declaraciones internacionales de derechos aceptadas por todos los países– contraría especialmente los preceptos constitucionales que establecen, por un lado, que la vida humana es un proceso continuo que comienza con la gestación y que termina en la muerte; y, por otra parte, que “la objeción de conciencia es, en este caso, un derecho constitucional que no precisa para su ejercicio de una regulación específica”.
En cuanto a la dimensión social del problema del que se ocupa la ley propuesta, el texto de ANDOC responsabiliza a la Subcomisión de haber hurtado el debate a los ciudadanos operando de un modo precipitado y opaco.
La conciencia del médico, violentada
Además de lo anterior, señala la nota de ANDOC que la reforma prevista entra en conflicto con lo dispuesto en el artículo 4 del Código de Ética Médica, que impone a los médicos como deber primordial el cuidado de la vida humana. Por otra parte, se dice, los presupuestos en que se fundamenta la Subcomisión para regular la objeción de conciencia médica no se corresponden con la realidad, puesto que “no existe una objeción de conciencia institucional, sino una mayoría de médicos y personal auxiliar que individualmente, por motivos legales (apoyados en sentencias), científicos y éticos, se niegan a participar en un aborto”.
Tampoco, dice la Asociación, queda claro a qué comunidades autónomas se refiere la propuesta, pues señala la nota que “la mayoría de ellas lleva apoyando el aborto desde hace años, negando iniciativas promovidas para ayudar a las mujeres embarazadas, y facilitando la labor –a través de entidades oficiales o cuasi oficiales– a las clínicas abortistas”.
El planteamiento fundamental de la respuesta de ANDOC es que “los términos de la propuesta parecen no tener otra finalidad que la de hacer ‘entrar por el aro’ a los médicos objetores, abocándoles al dilema de plegarse a una ideología o de cargar con las consecuencias laborales o profesionales correspondientes. Algo que en la situación actual de los médicos españoles no ofrece demasiada escapatoria, toda vez que la mayoría son empleados de la sanidad pública”.
A propósito de esto, el remitido expresa su temor de que para asegurar un “buen servicio” el Gobierno instaure una especie de “cuerpo” ad hoc de facultativos, recurriendo, incluso, con una oferta salarial competitiva, a la “experiencia” de quienes trabajan en las clínicas abortistas privadas.
No obstante, el comunicado de ANDOC espera que, ante estas circunstancias, los profesionales de la Sanidad se reafirmen en su vocación de servicio a la vida, especialmente la de los más débiles y necesitados, y defiendan con hechos la propia dignidad profesional.
ANDOC nació en Granada en 2001 para defender la objeción de conciencia de los farmacéuticos a quienes la Junta de Andalucía quería obligar a vender la píldora del día siguiente. Tiene como misión fundamental defender la objeción de conciencia del personal sanitario, y también en campos como la educación, la pena de muerte, etc.
martes, 17 de febrero de 2009
EDUCACIÓN DIFERENCIADA DE OBAMA


Por Virginia Ródenas
Artículo sobre la Educación Diferenciada, publicado por el diario El Correo el día 26 de enero de 2009.
No se puede decir que la disparidad de criterios sea grande. Simple y desgraciadamente hay dos posiciones encontradas: la coeducación o enseñanza mixta, y la enseñanza diferenciada, partidaria de los colegios con alumnado de un solo sexo. Europa y América del Norte (por poner países del primer mundo que, en principio deberían tener recursos) se tambalean ante el generalizado fracaso escolar. No hay ningún país que se salve de caer por esa sima. Las autoridades académicas no saben qué pasa o, por lo menos, qué hacer. Distingo entre el saber qué pasa y lo qué hacer, porque no es una cuestión de matiz, sino algo bien importante. Los educadores analizan a toda una sociedad investigando la conducta de sus alumnos y las de otros jóvenes de igual conducta. Dígase como se quiera: falta de valores, de autoridad; relajación de costumbres; consumismo. Lo cierto es que los padres de la generación de Mayo del 68 ven con sorpresa como sus hijos se les escapan de las manos. Y la transgresión es tan violenta que parece que no hay marcha atrás. Discurrir por este camino nos llevaría muy lejos y nos introduciríamos en un campo peligrosamente teórico; todo lo contrario de los contenidos del reportaje de Virginia Ródenas que ahora presentamos.
Uno de los muchos medios que los expertos en pedagogía ha puesto en marcha hace unos diez años es volver a la educación diferenciada, y como nos dice Ródenas hablando de EE.UU. allí les está comenzando a ir bien. Algo similar está ocurriendo en Inglaterra, Francia y Alemania. Parece que se nos abre un camino, pero... siempre hay un pero.
Los datos de que la periodista ofrece son demoledores... pero están los prejuicios. Prejuicios ideológicos introducidos por la clase política que no tiene para nada en cuenta las opiniones de los expertos, o sólo escucha y manipula la verdad de los que razonan a su conveniencia. Es una pena. Cuando se politiza la enseñanza se esta haciendo un daño directo al ser humano más débil: al niño, al adolescente; inoculándole ideas, datos y modos de pensar engañosos... Pero me estoy desviando de nuevo del tema.
Bienvenida sea la educación diferenciada; que sea protegida y ayudada. Que no suceda como en el país en donde vivo, en que se pretende quitar las ayudas de la Administración a colegios de este estilo.
El impulso de Obama llega a las aulas. La Administración demócrata aboga por potenciar la educación diferenciada para los afroamericanos debido a su elevado índice de fracaso escolar.
Sólo uno de cuarenta chicos afroamericanos acaba con éxito el colegio y podría ingresar en la universidad, pero hoy en el Urban Prep Charter Academy for Young Men (www.urbanprep.org), instituto público para muchachos negros sin medios económicos situado al sur de Chicago y en el que se ingresa por sorteo, la cuota de éxito escolar hace que lo consiga prácticamente el 100% del alumnado. Un modelo que para Arne Duncan, responsable de Educación de la era Obama que acaba de despegar, refuerza sus convicciones sobre las grandes posibilidades de la educación diferenciada en la escuela pública, por la que tantos años lleva luchando.
Pero el apoyo explícito de Duncan en 2001 al proyecto de Urban Prep, cuando era superintendente de los colegios públicos de Chicago, no habría servido de gran cosa si no hubiera contado con la voluntad decidida de unos padres, todos afroamericanos, que respaldaran sin reservas esta iniciativa para que el fracaso no arruinara la vida de sus hijos. El pasado lunes, veinticinco de estos chicos, y gracias a las donaciones privadas de las que se beneficia el centro escolar, iniciaban un largo viaje en autocar hasta Washington para asistir al "hecho histórico" -lo han ido repitiendo en la web del instituto, en la que han ido dando cuenta de sus peripecias- de la ceremonia de la inauguración presidencial del 44º mandatario de EE.UU.
Desde esa página oficial se han hecho llamar los "little obamas" y nadie se ha atrevido a ponerlo en duda: su lema "creemos" no es si no el prefacio al "podemos" (yes we can) del primer presidente negro de la historia norteamericana. Y cada mañana cuando entran uniformados al centro, repiten en voz alta "no vacilaremos ante ningún obstáculo que se interponga en nuestro camino; nunca sucumbiremos a la mediocridad, incertidumbre o miedo; nunca fracasaremos porque nunca nos rendiremos".
Pero el caso del Urban Prep de Chicago no es una excepción. Otros centros que han llevado a sus aulas la educación diferenciada recogen réditos que jamás imaginaron. Así el Septima Clark Public Charter School, de Washington DC, se ha convertido en la opción estratégica de aquellos padres que desean para sus hijos afroamericanos una educación capaz de garantizarles un futuro en igualdad de oportunidades con muchachos de raza blanca o nivel económico más elevado. Y en Baltimore, el colegio público masculino Bluford Drew Jemison Science Technology Engineering Math Academy, cuyo alumnado pertenece en su totalidad a algún tipo de minoría, es actualmente uno de los tres centros escolares de la ciudad que cumple los estándares académicos que manda la ley.
Y no sólo para los varones. También para las niñas de minorías socialmente desfavorecidas la formación en colegios diferenciados es determinante. El paradigma está en East Harlem, en la 106th Street de Nueva York, que desde que lo implantó en 1996, es un centro que consigue tasas del 100% frente a la media del 42% de la ciudad de los rascacielos. Es más, a pesar de que el 90% proceden de familias sin estudios y que el 70% vive bajo el umbral de la pobreza, el acceso a la universidad es una realidad habitual entre las colegialas. Incluso el centro fomenta con todo tipo de ayudas (económicas, psicológicas, de guardería...) la escolarización de las madres solteras adolescentes.
La Fundación Bill Gates y la periodista Oprah Winfrey, entre otros benefactores, colaboran en los sostenimientos de la Young Women´s Lidership Academy (www.wlfoundation.org), gracias a lo que han podido abrir otros centros públicos en Bronx, Queens, Chicago, Filadelfia, Dallas y Austin. La propia Winfrey, en la ceremonia de graduación de 2001, dijo a las alumnas que iban a abandonar esa casa camino de la universidad: "Cuando oigo vuestras historias yo veo mi vida. Chicas, vosotras habéis demostrado que este otro tipo de educación puede ser". Un año después sería la entonces senadora Hillary Clinton quien aseveró ante un auditorio similar: "Esto demuestra que no debe haber ningún obstáculo para ofrecer educación "single-sex" en los colegios públicos.
Ahora todos estos casos han sido estudiados sobre el terreno por María Calvo, profesora de la Universidad Carlos III de Madrid y presidenta de EASSE (Asociación Europea de Centros de Educación Diferenciada), que ademá es autora, entre otros análisis, de "Iguales pero diferentes" y "Hombres y mujeres. Cerebros y educación" (ambos de Editorial Almazara). Precisamente la investigadora apela a las demostradas científicamente diferencias cerebrales entre niños y niñas y su distinta forma de comportamiento y aprendizaje para defender la implantación de este modelo pedagógico en la escuela pública, tanto en EE.UU. como en cualquier parte del mundo, aunque sabe que los prejuicios, que sin embargo no ampara la ciencia, no son pocos.
Hay que explorar otros caminos. "Los últimos test cerebrales que influyeron mucho en la decisión de Duncan -apostilla la investigadora- también se llevaron al Senado, donde se planteó la situación alarmante del fracaso escolar. Y los americanos en materia educativa, lo mismo que en cuestiones de política antiterrorista, se unieron como una piña, sin distinguir entre demócratas y republicanos. Exploraron otros caminos y entendieron que o atender a las diferencias sexuales era perder una oportunidad. Tenga en cuenta que estaban muy asustados, sobre todo por la grieta de los sexos, ya que, frente a un número importante de chicas que se graduaban, muchos chicos se quedaban atrás y los expedientes disciplinarios desbordaban los colegios, de manera que nueve de cada diez afectaban a varones"
"Entonces -prosigue- fue muy significativo el caso de un chico de 17 años, Doug Anglin, de Milton (Massachusetts) que en 2006 presentó una queja ante el Departamento de Educación por entender que su instituto, donde las niñas duplicaban a los niños en premios de estudios, violaba sus derechos civiles, discriminándole por el hecho de ser varón". Esto favoreció un cambio de legislación de manera que el 25 de octubre de 2006 con el fin de dotar a los distritos escolares de mayor libertad, se aprobó una norma que modificaba la rígida ley del 2001. Se podrían así llevar a cabo los innovadores proyectos, cuyo coste estaban dispuestos a cubrir al 100% con recursos federales. A Cambio, la Administración fijó metas de rendimiento y rigurosos criterios académicos obligando a que cada años se pase un minucioso control"ex post" (National Assessment of Educational Progress); de tal manera que sólo se renueva la autorización si los resultados son positivos. Con esta nueva norma cualquier centro público o que reciba financiación de la Administración, y que cumpla los requisitos, puede transformarse en un colegio de educación diferenciada u ofrecer clases para un solo sexo. La adscripción a este nuevo método siempre es voluntaria.
CLASES "SINGLE-SEX"
La profesora María Calvo dice que resulta aleccionador el caso del Marshall Elementary School de Seattle, que ya en 2001, y tan solo con un años de experiencia con clases "single-sex" (sólo un sexo"), el porcentaje de chicos que logró los estándares académicos exigidos estatalmente pasó del 10% al 35% en matemáticas y del 10% al 53% en lectura y escritura". E insiste en que este concepto de colegio está muy lejos del modelo de güeto, "que hemos visto proliferar con la población inmigrante y otras minorías".
Y no podemos olvidar que este peso pesado del flamante Gobierno de Obama que es la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, se licenció en una universidad exclusivamente femenina, la de Wellesley, donde además empezó su carrera política como presidenta del senado de la universidad y donde dio el discurso de graduación. Allí también se forjaron mujeres como Mai Ling, que casada con Chiang Kai Chek, cabeza de la modernidad democrática en China, tuvo un papel prominente en la política de su país; madame Nerhu, representante de la Naciones Unidas, o Madeleine Albright, primera mujer Secretaria de Estadi en EE.UU.. A ninguna de ella, que se sepa, la educación diferenciada por sexos la discapacitó o la dejó marcada por la discriminación.
Cuando una vez le pregunté a Elena Gascón, directora del departamento de español de Wellesley, si la mejor forma de lograr la igualdad con los hombres era luchar desde un campus aparte, dijo: "No, no, la igualdad no, aquí tratamos de conseguir la excelencia y de marcar la diferencia en el mundo. Es verdad que en una universidad mixta también se puede aprender que una mujer podrá ser lo que quiera, pero le aseguro que no con tanto convencimiento.
domingo, 15 de febrero de 2009
Carta de un padre

Abc 11.febrero.2009
«La noticia y la polémica desatada en Italia, con la enfermedad de la joven Eluana Englaro, me ha inducido a escribirle estas líneas. Adelanto que es sólo la opinión de un padre. No pretende polemizar ni menos dogmatizar sobre un tema delicado (quizá de conciencia), y respeto todas las decisiones familiares posibles. Tampoco quiero parangonar el caso de nuestra hija con ningún otro: ni todos los comas son iguales ni siquiera todas las gripes.
El coma de mi hija proviene de una enfermedad eminentemente social, una anorexia, que comenzó a los 15 años (5 años peregrinando por distintas clínicas) y que desembocó en tragedia. Lleva así 17 años; hoy ya tiene 37. No ve, no habla y se mantiene con una sonda nasal. Ha conservado parte de sus sentidos: oye música, la tranquiliza y le gusta. Huele el tomillo y la mejorama, que yo traigo del monte y deshecha los olores fuertes, como la piel de mandarina. Tiene tacto y le gusta que la besemos, que juntemos nuestras caras con la suya y se establezca un flujo de calorcito; que rasquemos con suavidad su cabeza y peinemos su brillante pelo castaño. Le gusta oír nuestras voces a su alrededor, y vuelve sus brillantes ojos negros hacia las mismas. No le gusta sentirse sola. Eso lo sabemos seguro; pero no sabemos más, ni tampoco los neurólogos.
Nuestra economía nos ha permitido hasta ahora cuidarla en casa, sobre todo con la ayuda de su hermana, que la adora. Hace unos meses iniciamos expediente para acogernos a la Ley de Dependencia, hasta ahora sin resultados.Le hacemos gimnasia, la sentamos en una silla de ruedas, la sacamos para que tome aire cuando el tiempo es bueno. Pero el caso de Eluana Englaro nos ha conmovido.
Nuestra familia jamás le quitaría la sonda a Paula y solo de pensarlo se nos ponen los pelos de punta. No estoy hablando de religión ni de conciencia; estoy hablando de AMOR. Nuestra hija es la reina de la casa; la queremos con delirio, le cantamos villancicos en Navidad y le damos unas gotitas de champán. Este año un puñado de nieve recién recogida, para que sienta el frió en sus manos. Hemos tenido que prescindir de muchas cosas, pero ya no queremos recuperarlas, y menos a costa de nuestra «chiquilla».
Nos ha enseñado a ser felices con menos.
Con mi respeto para todos».
Juan Antonio T. M.
"Desde Darwin no se sostiene que un ser superior haya creado el mundo"

Entrevista afilada a Richard Dawkins.

Al filo del bicentenario de Darwin, qué mejor oráculo al que acudir que Richard Dawkins, divulgador del evolucionismo, ateo militante y polemista recurrente en distintos ágoras. Dawkins es autor de 'El gen egoísta' y 'El espejismo de Dios'. Dos libros de éxito que reflejan su doble naturaleza de científico brillante y pensador anticlerical. De hecho, Dawkins ha sido uno de los principales impulsores en el Reino Unido de la campaña de publicidad en los autobuses de Londres con un eslogan a favor del ateísmo ('Probablemente Dios no existe, así que deja de preocuparte y disfruta de la vida'), que recientemente se ha iniciado también en Madrid y Barcelona. A priori, Dawkins se antoja una persona solícita y agradable. Las preguntas lo convierten sin embargo en un tipo hosco, desabrido y gruñón. Lo que sigue es el resumen de una conversación estimulante pero tensa y difícil.
¿Cómo le explicaría la importancia de la teoría de Darwin a alguien de otro planeta?
Le diría que logró explicar por qué existimos como seres complicados y estadísticamente improbables. Antes de él, la gente pensaba que la complicación, la elegancia, la belleza de las cosas vivas tenían su origen en un ser superior. Eso fue lo que Darwin destruyó.
O sea que según usted la muerte de Dios es una consecuencia lógica de la teoría de Darwin.
Yo no iría tan lejos. Diría más bien que, después de Darwin, la hipótesis de un ser superior que ha diseñado el mundo deja de sostenerse. Si uno cree en Dios debe hacerlo por otros motivos, pero no porque lo necesite para explicar el mundo.
¿Se ha frenado la selección natural en el ser humano?
Tal vez. En mi opinión, quizá es cierto, en el sentido que casi nunca morimos antes de estar en edad de reproducirnos, aunque desde luego hay todavía cierta selección natural en lo que respecta a las enfermedades.
Hay quien dice también que ese freno a la evolución biológica ha dado paso a una evolución cultural.
Quizá. Aunque la evolución cultural la mueven resortes similares a los de la evolución biológica. Nuestros cerebros y nuestros sistemas nerviosos están moldeados por siglos de selección natural. Uno puede encontrar los orígenes de cosas como el deseo sexual o la búsqueda de estatus en nuestro proceso evolutivo.
Pero los seres humanos hacemos cosas en contra de nuestros instintos de reproducción y supervivencia. Pienso en el suicidio, los deportes de riesgo o el matrimonio gay.
El suicidio o el matrimonio gay no son por supuesto lo mejor para la supervivencia de los genes de uno, pero creo que éstas no son excepciones muy importantes. La especie humana es una especie muy peculiar. No es bueno concentrarse en ella si uno quiere entender la teoría de Darwin.
¿Somos esclavos de nuestros genes?
No.
¿Y pesan los genes más o menos que el ambiente en el que crecemos?
Hoy la ciencia ya sabe qué parte de nuestras diferencias corresponde a nuestros genes y cuál pertenece a factores externos como la nutrición, la cultura o la educación. Y hay cosas que parecen ser más resistentes a la variación ambiental. Lo atestiguan las investigaciones sobre gemelos. Los rasgos de la cara suelen ser iguales se eduquen donde se eduquen, pero también la orientación sexual, la irritabilidad o el cociente intelectual.
Si luchamos por sobrevivir y reproducirnos, ¿por qué el altruismo?
Es una pregunta que durante años fascinó a los científicos. Las respuestas más aceptadas son el parentesco -tratamos bien a quienes tenemos cerca- y la reciprocidad -tratamos bien esperando algo a cambio-.
¿Y la religión? ¿Tiene también un origen evolutivo?
En mi opinión, es el producto secundario de diversas predisposiciones psicológicas del ser humano. Cosas como la tendencia a respetar la autoridad, que podría tener ventajas evolutivas en una especie como la nuestra.
Usted ha escrito: «Darwin hizo posible que yo fuera un ateo intelectualmente realizado». ¿A qué se refiere?
Antes de Darwin, cada vez que uno miraba el mundo veía alrededor una presencia masiva de pruebas de que alguien lo había diseñado. Y eso hacía muy complicado ser ateo. Fue Darwin quien hizo mucho más fácil serlo, al descubrir que era la selección natural lo que movía el mundo.
Pero él no era ateo.
El decía que era un agnóstico porque pensaba que le aceptarían mejor si se llamaba así. Pero Darwin era tan ateo como lo soy yo. Nadie puede demostrar que no existe Dios. Sólo que no hay una sola evidencia de ello. Pero la carga de la prueba debe recaer en aquéllos que creen en algo que tiene las mismas probabilidades de existir que un hada o un unicornio.
Como sabrá, hay autobuses ateos circulando por las calles de Madrid y Barcelona
Lo sé y estoy encantado. Creo que es muy bueno que los creyentes se den cuenta de que no todos los somos y que no tenemos por qué serlo.
Hay quien dice que la campaña está creando más creyentes que ateos.
Lo importante es que la gente piense por sí misma. Usted sugiere que cuanto más le den vueltas al asunto, más religiosos serán. Francamente, si eso sucede, me sorprendería.
¿Por qué es tan difícil para la especie humana deshacerse de la religión?
Por ignorancia. Muchas personas son el producto de un adoctrinamiento infantil que les presenta como un hecho que Dios existe.
La ignorancia puede ser un factor en algunos casos. Pero no todos los creyentes son ignorantes. Hay creyentes que son filósofos, matemáticos o biólogos.
Por supuesto. Y no estoy hablando de ellos. En el caso de muchos científicos, habría que ver qué es aquello en lo que realmente creen y podría ser que sólo sean creyentes en el sentido panteísta de Einstein. Los científicos cristianos, supongo, lo son por un adoctrinamiento infantil que no son capaces de sacudirse.
¿Le merecen las grandes religiones el mismo respeto que los hechiceros de las tribus africanas?
Exactamente el mismo. En ninguno de los dos casos hay pruebas de que aquello en lo que creen exista. Por eso merecen el mismo grado de respeto. Es decir, cero.
A la luz de las cantatas de Bach o de las catedrales, ¿no cree que el cristianismo ha tenido algunos efectos positivos?
No hay duda que la religión ha inspirado un arte extraordinario. Pero eso no convierte una religión en verdadera. Ahora bien, yo creo que cuando uno vive en una cultura cristiana, como nosotros, es importante que los niños aprendan sobre la cultura en la que viven. Uno no puede apreciar la Historia ni la literatura europea si no ha leído la Biblia o ha recibido nociones de arte sacro.
O sea, que en su opinión esas cosas deben enseñarse en las escuelas.
Por supuesto que sí. De lo que no estoy a favor de adoctrinar a los niños ni de etiquetarlos como niños católicos o musulmanes.
Hay quien dice que el lema de sus autobuses es arrogante. Presupone que sólo los que no creen disfrutan de la vida.
Ojalá haya católicos que disfrutan de la vida. Ojalá no sigan aterrorizando a los niños con cuentos sobre el fuego del infierno o mintiendo a sus feligreses sobre la eficacia de los métodos anticonceptivos.
Hay gente que lo acusa a usted de referirse siempre a los elementos más radicales de la religión y de ignorar a los más liberales.
Los profesores de teología, por supuesto, no defienden muchas de esas cosas. Pero en el día a día no tratamos con profesores de teología. Hay cientos de miles de personas que creen literalmente en el libro del Génesis o en el infierno.
O sea, que según usted la mayoría de las personas religiosas son radicales, no liberales.
Sí. Y eso es muy preocupante.
Pero hay creyentes cuyo empeño ha hecho mejor el mundo. Desmond Tutu, Teresa de Calcuta...
Desmond Tutu es una buena persona. Nadie que haya leído su vida puede decir lo mismo de Teresa de Calcuta. A mí me parece que era una mujer malvada. Ella creía que era muy buena, pero no le importaba nada el sufrimiento de las personas. Lo único que quería era convertirlas.
¿Y Gandhi? Era religioso también.
Quizá. Pero es irrelevante. Hay buenas y malas personas, crean o no crean en Dios. No creo que sea una buena idea predicar mentiras aunque algunas de las personas que las crean sean buenas personas. Lo que cabe preguntarse es si la religión suele hacer mejores o peores personas.
¿En qué sentido?
En mi opinión, hay una semilla en la religión que lleva al ser humano a hacer cosas terribles. Fíjese en los terroristas del 11-S. Al secuestrar aquellos aviones, todos creían que hacían la voluntad de Dios. En el ateísmo es imposible encontrar la semilla de una cosa así.
Hitler y Stalin eran ateos.
Stalin era ateo, pero ninguna de sus atrocidades son la consecuencia lógica de ese ateísmo sino de su marxismo. Una ideología que, por cierto, tiene mucho que ver con la religión. Hitler y Stalin establecieron en sus estados una especie de religión y de culto a su personalidad. Eso no es ateísmo.
Aparte de la de los autobuses ateos, ¿tiene alguna otra campaña en mente?
Me encantaría hacer una en contra del adoctrinamiento a los niños en los colegios religiosos y contra el hecho de que al hijo de unos padres católicos se le etiquete como a un niño católico. Etiquetar a un niño es malvado.
O sea, que según usted los padres no tienen derecho a educar a los niños según sus creencias.
No he dicho eso. Yo hablo de etiquetar a los niños. De decir que un niño es católico o musulmán cuando no se dice que es un niño marxista o un niño derechista. Lo que yo quiero es que la religión reciba el mismo trato que los partidos políticos o los equipos de fútbol.
¿Y su hija? ¿Es atea?
Sí. Supongo que sí, pero eso a usted no le importa.
¿Y usted la educó en el ateísmo?
Eso a usted tampoco le importa. Es un asunto privado.
Pero supongo que a los lectores les gustará saber si usted predica con el ejemplo o ha adoctrinado a su hija.
Está bien. Contestaré a su pregunta. Yo le escribí una carta cuando tenía 10 años en la que le animaba a pensar por sí misma y eso es lo mejor que un padre puede hacer por su hija.
Hay gente que no comprende su voluntad de extender el ateísmo. Gente que piensa: «Señor Dawkins, probablemente Dios no existe. Así que deje de preocuparse y disfrute de su vida». ¿Qué les diría?
Les diría que lo que de verdad me apasiona es la verdad científica y que lo que deseo es abrir los ojos a la gente sobre el hecho maravilloso de su propia existencia. Mientras el adoctrinamiento religioso interfiera en el conocimiento de esa verdad científica lo combatiré. No le quepa la menor duda.
Nadie puede llamar bien al mal.
La Iglesia recuerda, con la luz de Dios, que el hombre puede reconocer verdaderamente el bien y el mal. Nunca puede llamar bien al mal, si n...
-
"Desmontando Ágora", La Razón 6 octubre 2009 , por Jesús Trillo Figueroa, Abogado del Estado El cine es un maravilloso ...
-
(Charla para padres ) por Fernando Hurtado Somos personas, con la misma dignidad, derechos y deberes, correspondientes a la igualdad esencia...
-
Por Paloma López Campo , revista Omnes, 21.V.2025 · Fabrice Hadjadj es un filósofo y autor francés conocido por obras como “La suerte de hab...